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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La guerra en Irán impacta la reputación financiera de Dubái, con élites trasladando activos a Singapur y Suiza debido a la crisis económica generada por ataques iraníes. El turismo y la ocupación hotelera en Dubái se desplomaron, mientras los mercados bursátiles perdieron valor. Singapur y Suiza atraen riqueza diversa, con Suiza como refugio clásico y Singapur para el crecimiento asiático. El auge inmobiliario en Dubái se enfría, con previsiones de corrección de precios.

La guerra en Irán amenaza la reputación financiera de Dubái. Debido al conflicto en Medio Oriente, élites adineradas están trasladando discretamente su capital y otros activos hacia Singapur y Suiza.

Dubái se ha forjado una reputación como oasis de estabilidad en la volátil región de Medio Oriente.

El segundo emirato más rico de Emiratos Árabes Unidos se posicionó como un centro financiero seguro, donde las personas con un elevado patrimonio pueden invertir su capital, dirigir negocios y planificar a largo plazo con confianza.

Sin embargo, esta imagen cuidadosamente construida se ha visto impactada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Los ataques con misiles y drones iraníes contra objetivos del Golfo provocaron una fuerte crisis económica, y los mercados bursátiles de Dubái y la vecina Abu Dabi perdieron inicialmente 120.000 millones de dólares (103.000 millones de euros) en valor.

Al mismo tiempo, el turismo se desplomó y la ocupación hotelera cayó al 20 por ciento, desde el 70-80 por ciento habitual, mientras que los vuelos con origen o destino en el Aeropuerto Internacional de Dubái se redujeron en aproximadamente dos tercios, según la empresa Capital Economics.

Singapur v/s Suiza

Algunas personas con un elevado patrimonio se han preguntado si Dubái realmente es el refugio seguro que prometía ser. Muchos han recurrido a otros dos centros financieros líderes -Singapur y Suiza- para depositar al menos parte de sus activos.

Los asesores patrimoniales de ambos países informaron recientemente de un fuerte aumento en las consultas de clientes con sede en Dubái, y los banqueros privados suizos esperan decenas de miles de millones de dólares en nuevas entradas de capital procedentes del Golfo.

Pero, en lugar de ser competidores, los dos centros tienden a atraer diferentes tipos de riqueza, dice Ryan Lin, abogado con sede en Singapur y director de Bayfront Law.

“Suiza tiende a atraer a clientes europeos y globales, mientras que Singapur es más propenso a beneficiarse de la riqueza de origen asiático”, asegura Lin en entrevista con DW.

Singapur fue pionero en el modelo que Dubái emuló más tarde, construyendo un sofisticado esquema de gestión de los grandes patrimonios de los grupos familiares. Estas soluciones son especialmente atractivas para familias de países como China, India e Indonesia.

Suiza, por su parte, se apoya en una larga tradición de banca privada y en su reputación de neutralidad.

“Singapur es excelente para aprovechar el crecimiento asiático, pero Suiza sigue siendo el principal punto de referencia mundial para la preservación del capital”, explica a DW Till Christian Budelmann, director de inversiones del banco privado suizo BERGOS.

Además, la nación alpina “ofrece un nivel de distancia sistémica de los potenciales centros de conflicto geopolíticos que Singapur no siempre puede garantizar”, agrega.

El auge inmobiliario se enfría

El conflicto en Medio Oriente también pone en peligro el atractivo a largo plazo de Dubái para los expatriados y las empresas. El estilo de vida cosmopolita de la ciudad contribuyó a impulsar un auge inmobiliario que hizo que los precios de las villas de lujo casi se duplicaran entre la pandemia y finales de 2024.

En marzo de 2026, el valor total de las transacciones de propiedades residenciales cayó casi un 20 por ciento mes a mes hasta unos 10.100 millones de dólares (8.640 millones de euros), informó Bloomberg.

Las previsiones para el sector inmobiliario de Dubái realizadas por Citi Research y la consultora inmobiliaria Knight Frank apuntan ahora a una posible corrección de precios de entre el 7 por ciento y el 15 por ciento.

A pesar de los bombardeos iraníes, la mayoría de las personas con un elevado patrimonio no están abandonando Dubái, sino que están diversificando sus activos.

Budelmann describe esto como “hibridación estratégica”, en la que los clientes mantienen sus negocios operativos y algunos activos relacionados con su estilo de vida en los Emiratos Árabes Unidos, pero trasladan su patrimonio a largo plazo y, en muchos casos, establecen una residencia secundaria en Singapur o Suiza.

Auge económico, en suspenso

Antes de la guerra de Irán, la economía de Dubái estaba en auge. En 2025, el emirato registró un crecimiento del PIB de alrededor del 4,7 por ciento en los primeros nueve meses.

Según la consultora Henley and Partners, el año pasado se mudaron a Dubái un número récord de 9.800 millonarios, que aportaron consigo una nueva riqueza estimada en 63.000 millones de dólares.

El emirato ofrece una tasa cero en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, la exención del impuesto sobre las ganancias de capital y el impuesto de sucesiones, y un impuesto de sociedades de solo el 9 por ciento sobre los beneficios superiores a unos 100.000 dólares. Las empresas ubicadas en zonas francas no pagan ningún impuesto sobre los ingresos que cumplan los requisitos.

Los expertos creen que, si el alto el fuego se mantiene y la confianza se recupera rápidamente, Dubái podría repuntar con rapidez.