Los herederos del imperio Samsung han marcado un hito financiero al completar el pago de 12 billones de wones (aproximadamente 8.000 millones de dólares) en concepto de impuestos de sucesiones.
Esta cifra representa la mayor contribución fiscal de este tipo jamás registrada en el país asiático.
Medios internacionales reportaron que el actual presidente de la compañía, Lee Jae-yong, -junto con su madre y hermanas-, finalizó el pasado domingo el abono de la sexta y última cuota de un plan de pagos que inició hace cinco años.
La multimillonaria deuda tributaria se originó tras el fallecimiento en 2020 de Lee Kun-hee, el patriarca que transformó a Samsung en un titán tecnológico global.
Datos clave de la herencia y el fisco
El proceso destaca no solo por la magnitud de la fortuna, sino por la estricta política fiscal surcoreana, según rescató la BBC.
La fortuna del difunto presidente ascendía a 26 billones de wones (unos 17.000 millones de dólares).
Corea del Sur posee una de las tasas de sucesiones más elevadas del mundo, situada en un 50%. El pago total de la familia equivale a 1,5 veces la recaudación anual por este mismo impuesto en todo el país durante el 2024, publicó el citado medio.
Donaciones y bonanza por la IA
Más allá del efectivo, la liquidación del patrimonio incluyó la donación de una vasta colección de arte -con piezas de Picasso y Dalí- a instituciones nacionales.
A pesar del desembolso masivo, la salud financiera de la familia Lee permanece sólida.
Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, su patrimonio neto conjunto supera los 45.000 millones de dólares.
Ese crecimiento se ha visto potenciado recientemente por el auge de la inteligencia artificial, que ha disparado la demanda de chips de memoria y, por consiguiente, el valor de las acciones de Samsung Electronics.