Tecnología
Lunes 14 enero de 2019 | Publicado a las 10:41
La Patagonia chilena, laboratorio natural para estudio del cambio clim√°tico
Por Camilo Suazo
La información es de Agence France-Presse
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En uno de los lugares más inhóspitos del planeta, el mar de la Patagonia chilena está dando luces sobre el futuro del cambio climático y sus efectos en ballenas, delfines, lobos marinos, algas o moluscos.

El Seno Ballena, un fiordo ubicado al interior del Estrecho de Magallanes, en el extremo austral de Chile, presenta hoy condiciones que deberían estar presentes en otros sistemas marinos en las próximas décadas, cuando se esperan profundos cambios debido al aumento de las liberaciones de C02 a la atmósfera y el retroceso de los glaciares.

“Este lugar es como un experimento propio de la naturaleza, porque nos permite, sin tener que experimentar en el laboratorio, saber qu√© pasar√≠a, sin necesidad de imaginarlo”, explica a la agencia de noticias AFP el bi√≥logo marino Maximiliano Vergara, candidato a doctor en ciencias de la Acuicultura de la Universidad Austral (UACh).

Pero llegar hasta este lugar, un extenso territorio casi sin intervenci√≥n humana, donde los fuertes vientos y el fr√≠o se sienten durante todo el a√Īo, es todo un desaf√≠o.

A inicios de diciembre, una nueva expedición del Centro de investigación dinámica de ecosistemas marinos de altas latitudes de la Universidad Austral (Ideal) llegó hasta este lugar para analizar variables químicas, físicas y biológicas de estas aguas, que presentan ya un menor nivel de pH, salinidad y calcio, especialmente en la parte más superficial, como consecuencia del cambio climático.

En una peque√Īa embarcaci√≥n pesquera adaptada para fines cient√≠ficos, tras m√°s de un d√≠a de turbulenta navegaci√≥n por el Estrecho de Magallanes -el principal paso entre los oc√©anos Pac√≠fico y Atl√°ntico- el equipo logr√≥ llegar al Seno Ballena para recoger los datos de un sistema de sensores instalado en abril, que realiza mediciones del agua cada tres horas.

“Lo que estamos estableciendo ahora es nuestra l√≠nea de base de informaci√≥n. Esto va a ser lo que a futuro nos va a decir c√≥mo estaba el sistema ahora y proyectar hacia adelante”, explica Vergara, mientras extrae los datos del equipo que permite contar con informaci√≥n continua, especialmente relevante en un lugar de tan dif√≠cil acceso.

Otros miembros de la expedición recogen muestras de agua para medir los efectos del deshielo del gigantesco glaciar Santa Inés, ubicado en la cabecera del Seno Ballena, y que se encuentra en claro retroceso, mostrando ahora manchones de roca que en una pasada expedición -la de abril- no se vislumbraban.

“Las aguas de las altas latitudes, tanto del hemisferio norte como del sur, contienen una gran cantidad de informaci√≥n biol√≥gica y fisicoqu√≠mica que pueden servir para la toma de base de decisiones importantes en los planes de conservaci√≥n de los pa√≠ses desarrollados”, dice por su parte el bi√≥logo M√°ximo Frang√≥pulos, profesor de la Universidad de Magallanes y jefe de la √ļltima expedici√≥n del centro Ideal.

Ballenas en peligro

Ubicado al oeste del Estrecho de Magallanes, al interior del parque marino Francisco Coloagne, Seno Ballena es tambi√©n el lugar donde cada a√Īo vienen a alimentarse decenas de ballenas jorobadas. Estos gigantescos cet√°ceos recorren miles de kil√≥metros en busca de alimento, en un trayecto que va desde Magallanes al Ecuador y Centroam√©rica, donde se reproducen en aguas c√°lidas.

Conocidas por su grandes aletas -que pueden llegar a medir hasta cinco metros- estas ballenas escogen cada a√Īo este lugar por ser uno de los h√°bitats marinos m√°s ricos del planeta, con una abundancia de sardinas y kril, un crust√°ceo parecido a un peque√Īo camar√≥n.

Tambi√©n encuentran su alimento aqu√≠ orcas, delfines, ping√ľinos de Magallanes, lobos, elefantes marinos y m√°s de 25 especies de aves, entre ellas petreles y cormoranes.

Pero el cambio climático podría alterar este equilibrio, con serias consecuencias especialmente para las ballenas.

“Un cambio dentro de las microalgas puede generar cambios en la estructura secundaria (del sistema marino) o animales que se alimentan de √©stas”, explica a la AFP Marco Antonio Pinto, bi√≥logo marino y candidato tambi√©n a doctor de la UACh.

El temor de los cient√≠ficos es que si se desencadenan floraciones algales desmedidas, podr√≠a generarse tambi√©n la mortalidad de algunas especies, en un fen√≥meno conocido como “marea roja”. Al sobrepoblar el sistema, las algas -que realizan fotos√≠ntesis- consumen una gran cantidad de ox√≠geno, asfixiado a algunas especies o tambi√©n contamin√°ndolas con toxinas.

Debido al aumento del dióxido de carbono en el mar -que baja el pH del agua y aumenta su acidez- muchos invertebrados con estructuras de calcio, como el kril, el principal alimento de las ballenas, ven también interrumpido su desarrollo.

“Esto es un puzle que estamos armando (…) para ver c√≥mo el cambio clim√°tico puede repercutir no solamente al sistema b√°sico marino, sino que tambi√©n transmitirse hacia los mam√≠feros de mayor tama√Īo y eso tambi√©n va a generar un impacto social y econ√≥mico en la zona”, agrega Pinto.

La centolla, un apetecido crustáceo que se extrae de estas aguas y es clave para la economía de la región de Magallanes, necesita del calcio para endurecer su caparazón.

Dentro de los cambios visibles, los cient√≠ficos han registrado una menor presencia de ballenas jorobadas en la zona, junto a una mayor presencia de algunas especies de delfines. Este a√Īo, por ejemplo, fueron avistados en estas aguas un delf√≠n liso y algunos lobos ant√°rticos, que no estaban presentes en esta regi√≥n de Chile, la m√°s cercana a la Ant√°rtida.

El próximo invierno austral los científicos del centro Ideal volverán al Seno Ballena para recoger nuevamente la valiosa información que está entregando la Patagonia chilena.

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