VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La nueva norma para calcular los pagos mínimos de las tarjetas de crédito, emitida por la CMF, considera el Monto No Financiable (MNF) y un 5% del Monto Financiable (MF). El MNF incluye intereses, comisiones, y otros cargos, mientras que el MF es principalmente el capital insoluto. Según Nicolás Román, académico de Uandes, la norma implica pagar los intereses adeudados, cuotas sin intereses y un porcentaje del saldo insoluto.

El cambio en la fórmula que usarán los bancos para calcular el pago mínimo de las tarjetas de crédito ha despertado dudas sobre su impacto real en el bolsillo, ya que dependerá en parte de los hábitos de consumo de cada usuario.

Recordar que el pago mínimo es el importe más bajo que el titular de una tarjeta de crédito debe hacer mensualmente para evitar caer en morosidad. Aunque puede ser un recurso útil cuando se está en una situación financiera complicada, abonar solo ese monto hace que los intereses se acumulen, prolongando la deuda.

De acuerdo con la norma de carácter general n.º 537 emitida por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), el nuevo cálculo para el pago mínimo se determinará como la suma del Monto No Financiable (MNF) más un porcentaje de 5% del Monto Financiable (MF). ¿Qué significa cada uno?

• El MNF considera las cuotas sin interés pagaderas en el periodo de facturación, así como intereses, comisiones y otros cargos, tales como impuestos, cargos adicionales, primas de seguros, entre otros.

• Por su parte, el MF corresponde principalmente al capital insoluto.

En cuánto podría aumentar el pago mínimo de tu tarjeta de crédito

Para entender cómo puede materializarse este aumento en el pago mínimo en la práctica, BioBioChile consultó con Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), quien señaló que “el gran cambio es que hay montos que no se van a poder financiar; hay montos respecto de lo que se conoce en común revolving, que es un crédito que se paga pero va creciendo; y después hay una tercera pata que son las cuotas pactadas sin intereses. Entonces los pagos se componen de estos tres elementos”.

“La norma en régimen va a implicar la obligación de pago del total de los intereses que se adeudan a la fecha, más todos los cargos por servicios habituales con el banco que tienen que ver con comisiones, seguros, y también se van a tener que pagar completamente las cuotas pactadas sin intereses del mes. Ya eso se va a pagar en régimen en forma inmediata, más el 5% de los créditos que vienen con el revolving”, explicó.

A modo de ilustración, Román compartió un ejemplo práctico. Cabe precisar que este ejercicio es solo referencial, pues en el día a día el aumento real variará según los hábitos de consumo y la forma en que cada usuario utilice su tarjeta.

Imaginemos que una persona —lo llamaremos Juan— tiene una tarjeta de crédito en la que debe $500.000 de los meses anteriores y eso genera $10.000 de intereses. Además, compró en tres cuotas sin intereses un electrodoméstico que costaba $150.000, es decir, cada cuota es de $50.000.

Con la nueva norma, Juan está obligado a pagar los $10.000 de los intereses, la cuota de $50.000 de ese mes, más el 5% del saldo insoluto, que era de $500.000 y, por lo tanto, ese 5% son $25.000 más.

Con eso se llega a un total de $85.000 de pago mínimo ($10.000 de los intereses, $50.000 de la cuota que cae en el mes de una compra sin intereses más el 5% de los $500.000).

** El ejemplo anterior se calculó teniendo en cuenta un escenario donde ya finalizó el periodo gradual de implementación. Recordar que las disposiciones transitorias de la norma establecen que la incorporación de las cuotas sin interés al MNF se realizará de manera gradual, con un incremento del 25% cada seis meses (que comienza en diciembre de este año). Así, después de dos años de la entrada en vigor de la norma, el 100% de las cuotas sin interés estará incorporado al MNF.

El académico de la Universidad de los Andes agregó que, hasta hace poco, los bancos fijaban el pago mínimo de forma arbitraria (pudiendo ser de solo $5.000 para deudas millonarias), ya que la única norma existente obligaba a cubrir los intereses pendientes del periodo anterior. Para mitigar el riesgo, la banca solo dependía del historial de comportamiento del cliente para ajustar los límites de crédito o retirar tarjetas.

Ante la evidencia de malas conductas de pago, la ley (aprobada hace dos años) le entregó facultades a la CMF para acotar y disminuir el sobreendeudamiento de las personas de forma obligatoria.

“Cerca de un 14% de las personas actualmente no pagan el pago mínimo o pagan solamente el mínimo. Y a esas personas sí les va a afectar directamente los pagos a partir de este mes de junio”, indicó Román, señalando que evidentemente ese monto aumenta si se considera a aquellas personas que pagaban parcialmente la tarjeta.

“Entonces el universo está bastante acotado y lo que se busca es que esas personas cambien sus hábitos y finalmente consigan pagar un monto total que les permita eliminar completamente la deuda”, aseguró.

El académico explica que, bajo la nueva norma, una persona que deje de usar su tarjeta podría extinguir su deuda por completo en un plazo razonable de dos años (24 meses); esto se debe a que pagar el 5% mensual cubriría el capital en 20 meses, sumando unos 4 meses adicionales para costear los intereses.

Sin embargo, advierte que este escenario es puramente teórico, ya que la realidad económica obliga a las personas a seguir utilizando el crédito para gastos básicos como la alimentación. Al continuar sumando nuevos consumos, el saldo deudor se reactiva constantemente, provocando que el plazo real para saldar la deuda actual se termine alargando a un horizonte de entre 3 y 5 años (36 a 60 meses).