Sociedad
C√≥mo detectar si un ni√Īo es v√≠ctima de abuso
Publicado por: Marcial Parraguez
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Sin duda la infancia es una de las etapas de la vida m√°s protegidas no s√≥lo por la legislaci√≥n sino que tambi√©n por la moral social que existe desde anta√Īo.

En las √ļltimas d√©cadas se ha generado mayor conciencia respecto de la importancia de la salud mental para el desarrollo de los seres humanos, situ√°ndose la infancia como una de las etapas determinantes para lograr una adecuada calidad de vida durante el ciclo evolutivo posterior.

“Experiencias traum√°ticas tempranas podr√≠an generar importantes problemas en la salud mental a lo largo de la vida. Es as√≠, como el abuso sexual en la infancia y/o adolescencia se configura como una de las experiencias que pueden llegar a generar un gran impacto en la salud mental, considerando los importantes procesos psicol√≥gicos que median en este periodo del ciclo evolutivo”, explica el psic√≥logo experto en intervenciones cl√≠nicas en Abuso Sexual en la Infancia y Adolescencia, Cristi√°n Garrido P√©rez, en contacto con BioBioChile.

El especialista destaca la importancia de detectar oportunamente estas conductas, de esta manera adem√°s de “interrumpir estas situaciones que atentan contra los derechos de ni√Īos ni√Īas y adolescentes”, se puede asegurar una evoluci√≥n adecuada para los ni√Īos y ni√Īas.

“Si bien no existen indicadores espec√≠ficos que se puedan correlacionar directamente con el abuso sexual infantil, es importante poner atenci√≥n frente a cambios conductuales y manifestaciones emocionales por parte de ni√Īos/as y adolescentes”, explica.

De la misma manera, dice el experto, es necesario tener en cuenta que todo tipo de indicadores siempre variarán de acuerdo a la etapa que esté viviendo la persona, sea la infancia o adolescencia, por ejemplo, una de las más complicadas y donde se pueden observar más indicadores.

“Un indicador conductual de abuso sexual en un ni√Īo peque√Īo podr√≠a ser un conocimiento sexual avanzado, m√°s all√° de lo esperado para su edad. Estos indicadores sexuales pueden aparecer solos o acompa√Īados de otras manifestaciones emocionales o conductuales, como cambios bruscos de comportamiento, llanto incontrolado, pesadillas, agresiones f√≠sicas a otros ni√Īos y/o adultos, expresar rabia hacia sus referentes significativos”, dice el especialista.

Por otro lado, en adolescentes “se pueden observar manifestaciones conductuales como automutilaciones, escapadas de casa, intentos de suicidio, riesgo de consumo de drogas y/alcohol”, comenta Garrido.

“Sin embargo, en ambos casos una de las principales consecuencias del abuso sexual puede ser la falta de confianza, prerrequisito fundamental para su desarrollo posterior, afectando la imagen de si mismo, de los dem√°s y del mundo” agrega el psic√≥logo.

Sin embargo, dice la tambi√©n psic√≥loga Camila P√©rez Huenteo, “te√≥ricamente ya se comprob√≥ que no hay se√Īales para darse cuenta de un abuso”.

La psic√≥loga Carolina Malebr√°n explica que a pesar de que muchas veces es dif√≠cil encontrar signos que identifiquen alg√ļn grado de abuso hacia ni√Īos y ni√Īas, si se pueden dar luces del hecho, seg√ļn consigna el sitio EducarChile.

Indicadores físicos:

-Lesiones, desgarros, sangrado, inflamación, mucosa vaginal excesiva, cicatrices en la zona genital y/o anal.
-Irritación en las tetillas, dilatación anal, infección urinaria, repentina dificultad para caminar o sentarse.
-Encopresis (Trastorno intestinal de origen nervioso, por el cual ni√Īo tiene incontinencia fecal)

Indicadores psicológicos:

-Llanto permanente, fuerte rechazo frente a una persona específica.
-Trastornos del sue√Īo, no logran conciliar el sue√Īo por completo, tienen pesadillas o terrores nocturnos, temor a estar solos.
-Depresión, juegos inapropiados para su edad en tonos sexuales o dibujos de carácter sexual.
-Ponerse demasiada ropa, dos o tres pantalones. Esto se hace con la finalidad de dificultar el abuso.

“Es de vital importancia que los padres pongamos atenci√≥n al lenguaje no verbal de nuestros hijos, a sus juegos, sus expresiones, sus dibujos. La vida hoy corre muy deprisa, con altas exigencias y en muchas casas ambos padres deben trabajar estando ausentes la mayor parte del d√≠a. De una manera u otra debemos asegurarnos de encontrar el minuto para conversar con nuestros ni√Īos, que sientan nuestro inter√©s por lo que nos relatan, escucharles con atenci√≥n”, concluye Malebr√°n.

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