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Stella McCartney y Versace apuestan por la ‘fast fashion’ en Brasil
Publicado por: Agencia AFP
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Dos gigantes de la moda, Stella McCartney y Versace, lanzan esta semana colecciones exclusivas para dos populares tiendas en Brasil, que pese a tener su economía estancada sigue siendo un paraíso para grandes marcas internacionales.

La hija del exBeatle Paul McCartney lanzará esta semana su segunda colaboración para la cadena internacional C&A, mientras que la hermana del famoso estilista italiano Gianni Versace, Donatella, estampará el nombre de la casa junto a la local Riachuelo.

Ambos lanzamientos – exclusivos para el mercado brasile√Īo – ocurren en plena Semana de la Moda de Sao Paulo (SPFW), la mayor pasarela de Am√©rica Latina que arranc√≥ este lunes y se extender√° hasta el viernes en la m√°s rica ciudad de Brasil.

“Estas colaboraciones de C&A y de Riachuelo s√≥lo corroboran la madurez y la grandiosidad del mercado de moda brasile√Īo; su importancia, dimensi√≥n y su fuerza”, dijo en una entrevista con la AFP Paulo Borges, director de la SPFW.

Para Borges s√≥lo hay aspectos positivos en estas alianzas enfocadas al gran p√ļblico.

“La ‘fast fashion’ (moda r√°pida) es un proceso que posibilita a un n√ļmero mucho mayor de consumidores saciar sus deseos en relaci√≥n al consumo de moda”, plante√≥.

Recordemos que la “fast fashion” hace alusi√≥n a “colecciones de ropa que siguen las √ļltimas tendencias de la moda pero que han sido dise√Īadas y fabricadas de una forma r√°pida y barata. De esta manera, ofrecen al consumidor medio la posibilidad de acceder a las novedades del mundo de la moda a precios bajos”, seg√ļn explican los investigadores Felipe Caro y Victor Mart√≠nez-de-Alb√©eniz en su publicaci√≥n ‘Fast Fashion¬Ē, la estrategia minorista que vac√≠a las tiendas’.

Moda para todos

En la √ļltima d√©cada Brasil experiment√≥ una fuerte transformaci√≥n social. Unas 40 millones de personas dejaron atr√°s la pobreza e impulsaron el consumo de bienes y servicios.

Brasil se transformó en un destino dorado para marcas de ropa, zapatos, maquillaje y accesorios. Los centros comerciales brotaron como la hierba.

Grandes casas de lujo como Carolina Herrera, Chanel, Gucci, Dolce & Gabbana, Louboutin, Prada, Tiffany o Valentino, entre muchas otras, se instalaron en este país de 202 millones de habitantes. Y no sólo en las grandes y ricas urbes del sureste como Sao Paulo o Rio de Janeiro, sino también en ciudades más lejanas como Fortaleza o Recife, en el noreste.

Tambi√©n llegaron marcas como Zara, emblema del ‘fast fashion’, que hizo furor en este pa√≠s donde el consumo es una fiebre. Otras, como H&M, preparan su llegada.

“Brasil es un mercado enorme, pero enfocado principalmente al gran p√ļblico. Nosotros estamos aqu√≠ apostando al futuro, posicionando nuestra marca”, coment√≥ a la AFP un alto ejecutivo de una firma de lujo italiana, que pidi√≥ no identificarse.

Seg√ļn datos de la consultora londinense Euromonitor, la facturaci√≥n del mercado de ropa y zapatos aument√≥ 62% entre 2008 y 2013.

Para el periodo 2013-2018 prevé una expansión de 20%.

“Aunque la econom√≠a est√© estancada, Brasil tiene poder econ√≥mico y un crecimiento en el mercado de moda que es muy favorable”, se√Īal√≥ a la AFP Luciane Robic, especialista del Instituto Brasile√Īo de Moda.

La econom√≠a de Brasil apenas crecer√° en 2014. Analistas esperan un PIB de 0,2% en su cuarto a√Īo de expansi√≥n muy moderada.

El famoso ‘costo Brasil’

En Brasil hay 300.000 empresas en la industria de la moda. Y aunque el mercado a√ļn est√© saludable, la industria no pasa por su mejor momento.

El problema es el llamado ‘costo Brasil’ que, con alt√≠simos impuestos, burocracia, elevado valor de materias primas y mano de obra, encarece la producci√≥n local.

Sumado a una calidad que a√ļn est√° lejos de est√°ndares internacionales de lujo, la industria brasile√Īa queda en una posici√≥n desfavorable ante las grandes marcas extranjeras, porque no tiene costos ni calidad para enfrentarlas.

“En Europa una marca de lujo es mucho m√°s accesible que en Brasil”, comenta Luciane Robic.

Lo mismo ocurre frente a gigantes de la producci√≥n masiva como China u otras naciones asi√°ticas, con las que los brasile√Īos no consiguen competir. Brasil se queda, entonces, un poco en el medio.

“Sin reducir costos no habr√° √©xito”, sostiene Paulo Borges.

Toda la colección de Versace para Riachuelo fue producida en Brasil. Para C&A, sólo una parte.

Pero mientras la industria busca maneras de mantenerse y expandirse, el mercado por ahora tiene indicadores de buena salud.

Las colecciones de C&A y Riachuelo serán lanzadas con bombos y platillos en la SPFW con la presencia de McCartney y Donatella Versace. La primera tendrá piezas de sastrería en tonos pastel con toques de azul marino, dorado o negro.

La de Versace para Riachuelo es la primera colaboraci√≥n internacional de esta gigante brasile√Īa, que tiene 228 tiendas propias y 22 millones de clientes afiliados a su propia tarjeta.

“Versace es perfecta para Brasil. Somos osados, coloridos, vibrantes, sensuales, atrevidos y apasionados, todo lo que la mujer brasile√Īa ama”, afirm√≥ Donatella a la revista Elle.

En esta colecci√≥n hay estampas de ‘animal print’ y colores como morado, amarillo y coral, sin dejar de lado el cl√°sico negro y el elegante ‘off white’. El precio de las piezas fluct√ļa entre 20 y 200 d√≥lares aproximadamente.

“Brasil est√° atrasado diez a√Īos en sus niveles de consumo respecto a los mercados internacionales. Y continuar√° consumiendo mucho m√°s”, asegur√≥ Paulo Borges.

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