Notas
Protestas fuera del Maracan√° antes de final Espa√Īa-Brasil por Confederaciones
Publicado por: Agencia AFP
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Espa√Īa y Brasil disputan este domingo en R√≠o la final de la Copa Confederaciones en el legendario estadio Maracan√°, en cuya cercan√≠a se realizaban varias protestas hasta ahora pac√≠ficas pero que muchos temen acaben en enfrentamientos con la polic√≠a.

Unos 5.000 manifestantes, seg√ļn la polic√≠a, caminaron 1,5 km desde la plaza Saens Penha en direcci√≥n al estadio en una primera manifestaci√≥n m√°s temprano. La columna, que avanz√≥ en ambiente festivo, consigui√≥ acercarse a unos 100 metros del Maracan√°, pero fue bloqueada por batallones policiales, constat√≥ una periodista de la AFP.

M√°s tarde, otros 3.000 manifestantes seg√ļn la polic√≠a iniciaron el mismo recorrido en una segunda protesta a dos horas del juego, fijado para las 19H00 locales (22H00 GMT) en este estadio que ya comenzaba a recibir a los hinchas.

En su mayor√≠a j√≥venes avanzaban con el lema “¬°No habr√° final!”.En otras pancartas se le√≠a “Paren el genocidio de ind√≠genas” o incluso “Asilo pol√≠tico a Assange”.

Entre los manifestantes de la caminata tambi√©n se encuentran varios ind√≠genas expulsados de la ‘Aldea Maracan√°’, que estaba instalada en el antiguo Museo del Indio en ruinas al lado del estadio, que fue reformado para los eventos deportivos.

“Estamos en contra de la privatizaci√≥n del estadio y de los desalojos forzados bajo el argumento del Mundial 2014 y los Juegos Ol√≠mpicos” de 2016 en Rio, dijo a la AFP Renato Cosentino, portavoz del Comit√© Popular de la Copa, uno de los principales movimientos que han convocado a las protestas.

Unos 11.000 policías -6.000 policías militares, más integrantes de la Fuerza Nacional, la policía federal y civil y la guardia municipal- mantenían un perímetro de seguridad en torno al Maracaná para garantizar el desarrollo del evento.

Desde temprano los manifestantes comenzaron a prepararse para esta jornada de movilizaciones, enmarcada en una ola de protestas que se inició hace más de dos semanas por mejoras sociales.

“Estoy aqu√≠ por patriotismo, por m√°s educaci√≥n, por salud y transporte, por menos f√ļtbol”, sostuvo un manifestante, Nelson Couto, de 69 a√Īos, vestido de verde y amarillo, los colores de la bandera de Brasil, de pies a cabeza.

La policía invitó a jerarcas de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) y a la fiscalía federal y estatal a vigilar el esquema de seguridad.

La presidenta Dilma Rousseff, que fue abucheada en el juego de apertura de la Confederaciones el 15 de junio en Brasilia, junto al presidente de la FIFA Joseph Blatter, no tenía previsto asistir a la final, que será presenciada por unas 78.000 personas en el estadio.

En Salvador de Bah√≠a (noreste), hubo una peque√Īa protesta frente al estadio donde Italia y Uruguay jugaron m√°s temprano por el tercer puesto de la Confederaciones, que finalmente gan√≥ Italia.

M√°s de un mill√≥n de brasile√Īos se volcaron a las calles de todo el pa√≠s el 20 de junio en las mayores manifestaciones en dos d√©cadas, indignados por el alza del precio del transporte p√ļblico, la corrupci√≥n de la clase pol√≠tica y los gastos millonarios en la Copa Confederaciones y el Mundial 2014, en vez de destinarlos a salud y educaci√≥n.

La mayor protesta tuvo lugar en Rio, donde se congregaron pac√≠ficamente unas 300.000 personas. Al final, como ha sucedido en varias movilizaciones, un peque√Īo grupo se enfrent√≥ con la polic√≠a y protagoniz√≥ saqueos, destroz√≥ mobiliario y edificios p√ļblicos, con un saldo de decenas de heridos.

Popularidad en baja

La popularidad del gobierno de Rousseff alcanz√≥ un r√©cord de 65% en marzo. En la primera semana de junio cay√≥ a 57% y tras las protestas callejeras apoyadas por m√°s de 80% de la poblaci√≥n, se derrumb√≥ a 30%, seg√ļn un sondeo de Datafolha divulgado el s√°bado.

No obstante, la mandataria se mantiene favorita para las elecciones presidenciales de octubre de 2014, pero tendría que enfrentar un segundo turno.

La ca√≠da de 27 puntos es la mayor para un presidente en ejercicio desde 1990, cuando Fernando Collor de Mello orden√≥ una retenci√≥n de los ahorros de los brasile√Īos, se√Īal√≥ el diario Folha de Sao Paulo, que divulg√≥ la encuesta.

“Esto debilita aun m√°s a la presidenta, porque refuerza la presi√≥n de los aliados y tambi√©n de la oposici√≥n, que aspirar√° a sacar provecho. Es el peor escenario posible (…) Dilma ya no es la presidenta fuerte de hace unos meses”, dijo a la AFP el analista pol√≠tico Andr√© C√©sar, de la consultora Prospectiva en Brasilia.

La presidenta reaccion√≥ con “tranquilidad” y se propone trabajar m√°s para responder a las demandas de las calles, afirm√≥ el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo.

Rousseff lanz√≥ la semana pasada un plan para convocar a un plebiscito que lleve a una reforma pol√≠tica, presentada como un ant√≠doto a las malas pr√°cticas pol√≠ticas y la corrupci√≥n, y que adoptar√≠a nuevas reglas para la financiaci√≥n de campa√Īas electorales, y del sistema de votaci√≥n.

Las centrales sindicales ya anunciaron una jornada de movilización para el 11 de julio.

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