Notas
La baja del cabo Ramírez no es un acto de justicia, es una jugada política
Publicado por: Alberto Gonzalez
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Viernes en la tarde las redacciones de los diferentes medios de comunicaci√≥n ya alistaban el cierre de la jornada, cuando un trascendido encendi√≥ las alertas… El cabo 2¬ļ de Carabineros Walter Jhonattan Ram√≠rez Inostroza hab√≠a sido dado de baja, a ra√≠z de su condena como autor del crimen de comunero mapuche Mat√≠as Catrileo.

Tras verificarse la informaci√≥n, de inmediato se buscaron las voces de los involucrados en el caso que ha marcado el conflicto mapuche en el √ļltimo tiempo, cuyo lugar ahora, desde la otra vereda por supuesto, fue ocupado por el asesinato del matrimonio Luchsinger McKay.

Este √ļltimo atentado incendiario, ocurrido el pasado 4 de enero, se dio en el marco de un espiral de violencia que se tradujo en una serie de ataques, el primero de los cuales -la madrugada del 3 de enero en Vilc√ļn- termin√≥ con un cami√≥n completamente destruido.

En el lugar del atentado, a la altura del kil√≥metro 610 de la Ruta 5 Sur, se encontraron panfletos con la leyenda: ‚ÄúEstado Asesino de Mat√≠as Catrileo‚ÄĚ. Ese d√≠a se cumpl√≠an 5 a√Īos de la muerte del joven comunero mapuche.

Carabineros y la PDI ya se encontraban atentos ante los llamados desde organizaciones vinculadas al mundo mapuche a protestar bajo la consigna ‚Äútoda manifestaci√≥n es v√°lida‚ÄĚ, a prop√≥sito de las reivindicaciones de la comunidad originaria, pero m√°s espec√≠fico, el crimen de Catrileo.

Al día siguiente, el 4 de enero, se produjo el atentado que cambió el curso del conflicto en la denominada zona roja del conflicto mapuche: la muerte del empresario Werner Luchsinger y su esposa Vivianne McKay.

Tras el homicidio, nuevamente los dedos apuntaron a los mapuche y su reclamo ancestral, pol√≠ticos de todas las tendencias colapsaron los correos electr√≥nicos de los medios con comunicados de prensa repudiando el hecho y opinando… como si eso sirviera de algo.

¬ŅY que hizo el Gobierno? Anunci√≥ medidas… ¬ŅLe suena conocido?

No obstante, aparte de las medidas, al interior de La Moneda comenz√≥ a maquinarse una jugada para lograr “pacificar” aunque fuera moment√°neamente a La Araucan√≠a: Carabineros deb√≠a dar de baja al cabo Ram√≠rez.

La familia de Catrileo insistentemente hab√≠a pedido que se desvinculara de la instituci√≥n al polic√≠a que, seg√ļn consiga el fallo de la Corte Suprema, en “un mal entendido sentido de cumplimiento del deber, con un celo exagerado, proponi√©ndose el mejor servicio de su cargo p√ļblico, con el convencimiento de que obraba a favor del orden jur√≠dico, por una raz√≥n justa, ejecutando un mandato leg√≠timamente otorgado por autoridad competente”, asesin√≥ por la espalda a tiros al comunero.

A lo anterior, cabe sumarle las declaraciones de la ministra vocera de Gobierno Cecilia P√©rez, quien pidi√≥ “una se√Īal” de Carabineros a prop√≥sito de la permanencia del cabo Ram√≠rez en la instituci√≥n.

“El ministro Chadwick ha representado desde el primer minuto que no nos apreci√≥ como gobierno que una persona, en este caso un Carabinero, sindicado como autor del delito de violencia innecesaria con resultado de muerte, siga estando en la instituci√≥n de forma activa. Es carabineros quien tiene que resolver, han se√Īalado que est√°n esperando dict√°menes de la contralor√≠a y nosotros esperamos que haya una se√Īal”, dijo.

A√ļn m√°s, agreg√≥ que “nosotros como gobierno hemos manifestado en forma privada y p√ļblica que no nos parece que siga en la instituci√≥n”.

Cabe preguntarse, a la luz de lo que ha ocurrido, ¬Ņes un acto de justicia la destituci√≥n de Ram√≠rez ahora a 5 a√Īos de la muerte de Catrileo? No, no lo es. Se trata simplemente de un c√°lculo pol√≠tico, que le permitir√° al Gobierno sentarse a conversar con los mapuche con comodidad.

Mi intenci√≥n no es tomar partido respecto de la situaci√≥n del destituido polic√≠a, para eso est√° la Justicia… o al menos en el papel. Aunque claramente la se√Īora de los ojos vendados tiene una deuda pendiente. ¬ŅRazones? Me parece que si hablamos de justicia, √©sto tendr√≠a que traducirse en que los asesinos del matrimonio Luchsinger McKay estuvieran individualizados; el autor de la muerte de Jaime Mendoza Coll√≠o pagando por dispararle por la espalda; totalmente aclarada la muerte del sargento Hugo Albornoz en un allanamiento en Wente Wingkul Mapu (¬ŅSabe usted qui√©n le dispar√≥?)… y as√≠ podr√≠a enumerar a otras v√≠ctimas de la “injusticia”… H√©ctor Gallardo Aillap√°n… Osvaldo Zapata Guti√©rrez… Juan Collihuin Catril… Jorge Su√°rez Marihu√°n… Zen√≥n D√≠az Necul… Alex Lem√ļn Saavedra… Agustina y Mauricio Huenupe Pavi√°n… Julio Huentecura Llancaleo… Jos√© Toro √Ďanco…

El listado podr√≠a incluir a miles de comuneros, mujeres, ni√Īos, agricultores, empresarios, latifundistas, Carabineros, familiares de polic√≠as que quedan rezando cada vez que √©stos salen a operativos, en fin.

¬ŅHay una deuda del Estado? Por supuesto, una deuda hist√≥rica que va m√°s all√° de pedir perd√≥n, es una deuda de justicia social, no de movidas pol√≠ticas para apaciguar una Araucan√≠a que no duerme, que est√° vigente y con sus heridas latentes, porque siglos de abandono no se olvidan de la noche a la ma√Īana.

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