Un muerto y al menos un herido fue el saldo de un tiroteo entre campesinos y guardias de latifundistas en el Valle del Aguán, en el noreste de Honduras, donde conflictos por tierras provocaron la muerte de 81 personas en tres años, afirmaron este lunes portavoces de ambos bandos.

El incidente ocurrió el sábado, cuando un grupo de campesinos pretendía ocupar una finca propiedad del terrateniente René Morales en Trujillo (noreste), lo que fue impedido por los guardias, generándose un enfrentamiento a balazos.

Un cortador de semilla de palma africana que trabajaba en una finca aledaña murió alcanzado por los tiros y al menos uno de los guardias de Morales resultó herido, según Roger Pineda, portavoz de la empresa Dinant -del terrateniente Miguel Facussé-, para la cual laboraba el campesino que falleció.

El portavoz del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), Vitalino Alvarez, aseguró que en el enfrentamiento hubo unos “cinco guardias heridos”, y dijo desconocer al grupo campesino que trató de ocupar la finca.

“No sabemos quiénes son, no está reconocido entre ninguna de las organizaciones” que luchan por la tierra en el Aguán, explicó Alvarez.

Un total de 81 muertos -entre campesinos, guardias y empleados de los terratenientes- han dejado desde 2010 los choques entre latifundistas productores de palma africana y agracultores sin tierra que reclaman parcelas para cultivar.

El 16 de agosto, las autoridades policiales y militares iniciaron un desarme en la zona, en virtud de un decreto que emitió el gobierno del presidente Porfirio Lobo para pacificar la zona.

Los campesinos, sin embargo, acusan a los militares y policías de favorecer a los infuyentes terratenientes, cuyos guardias no habrían sido desarmados.