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Las mujeres dan a luz en medio del dolor en Haití tras el terremoto
Publicado por: Gabriela Ulloa
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Cuando los gritos de las mujeres que dan a luz en el hospital general de Puerto Príncipe disminuyen, llantos más discretos comienzan a escucharse: son los bebés recién nacidos que escaparon del violento sismo que el 12 de enero golpeó a Haití.

Imagen: upcoming.current.com

Acostadas sobre colchones instalados sobre el pedregullo, las mujeres deben hacer frente al calor agobiante de las tiendas de campa√Īa montadas en el patio del hospital.

Algunas tienen miembros amputados, y otras, fracturas de la pelvis. En Haití, la felicidad de dar a luz debe esperar. Y en algunos casos, para siempre.

“Las mujeres dan a luz luego de haber sido sacadas de entre los escombros, con sus brazos o piernas amputadas, algunas con heridas profundas”, explica a la AFP el doctor Jean Herby Lafrance, un m√©dico haitiano que estudi√≥ en Cuba y lleg√≥ a la isla hace una semana junto a un equipo de m√©dicos cubanos.

Antes del sismo que dejó al menos 150.000 muertos, el país más pobre de América ya tenía la tasa de mortalidad maternal más alta de la región, con 670 muertes cada 100.000 nacimientos.

El 15% de los nacimientos est√°n acompa√Īados de hemorragias u otras complicaciones, seg√ļn el Fondo de Naciones Unidas para la poblaci√≥n (UNFPA). El organismo estim√≥ que 63.000 mujeres embarazadas fueron afectadas por el sismo.

En el hospital, los médicos, las enfermeras y las madres trabajan a la par. Algunos padres balancean a sus nuevos hijos en sus brazos y algunas mujeres amamantan. Pero la mayoría de los rostros no expresan nada, debatidos entre el pavor frente a la magnitud de los desastres y la felicidad de estar entre los sobrevivientes. Pese a esto, algunos logran soltar una sonrisa.

Este día, Lafrance ayudó a traer al mundo a 20 bebés, de los cuales cinco fueron por cesárea y dos fueron prematuros, a causa del estrés provocado por el sismo.

“Atendimos casos de abortos involuntarios, algunos de tres o cuatro meses de embarazo”, se lamenta el m√©dico de 33 a√Īos y padre de dos ni√Īos que quedaron en Cuba.

“Tenemos problemas con el material, en particular para las ces√°reas”, dice. “La situaci√≥n es muy cr√≠tica para las operaciones, no tenemos el material, pero igual operamos. Es muy dif√≠cil”, a√Īadi√≥.

Seg√ļn el m√©dico, cuando √©l lleg√≥ al hospital no hab√≠a obst√©tra. Desde entonces, los voluntarios comenzaron a llegar de todas partes del planeta y ahora hay suficientes m√©dicos. Pero en todo el resto hay carencias.

“No tenemos nada para preparar a las mujeres, no tenemos compresas, y hay veces que tampoco tenemos anest√©sicos y las mesas de operaciones est√°n incompletas. Necesitamos material”, insiste el m√©dico.

Por otro lado, algunas mujeres no logran llegar al hospital y dan a luz sin ayuda en algunos de los campamentos improvisados que desde el sismo han proliferado en la capital.

La UNFPA intenta brindarles materiales de higiene para que puedan parir en mejores condiciones.

“Se prev√© que aproximadamente 7.000 mujeres den a luz en las zonas afectadas por el sismo durante el mes que viene, y deber√≠an haber 1.000 abortos involuntarios”, dijo a la AFP Jemilah Mahmood, responsable de la UNFPA.

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