Todo el mundo quisiera tener la capacidad de hablar frente a otros sin ponerse nervioso y lograr que nos escuchen en completo silencio. Algo así como un Justin Trudeau, Oprah Winfrey o Mario Kreutzberger, pero a veces simplemente no es nuestro destino.

Sin embargo, lo anterior no significa que no seas carismático. Puede que en tu lugar de trabajo no aflore esa personalidad, pero tu influencia y carisma sí se extienda a otros lugares.

Investigadores de la Universidad de Toronto realizaron un estudio para demostrar que todos tienen rasgos carismáticos en su personalidad. De hecho, encontraron seis indicaciones que piensan que están relacionadas con ser carismático.

rawpixel.com (CC0)
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La muestra, publicada en el Centro Nacional para la Información Biotecnológica, indica que todo lo que tienes que hacer para saber si cuentas con esta característica es observar los siguientes seis rasgos y preguntarte “soy alguien que…” y califícarse en una escala de 1 a 5.

Estos son los rasgos:

– Tienes presencia en un lugar
– Tienes la capacidad de influir en las personas
– Sabes cómo liderar un grupo
– Haces que las personas se sientan cómodas
– Sonríes a la gente a menudo
– Puedes llevarte bien con cualquier persona

Una vez que hayas hecho eso, divide tu puntaje total por seis. Esto revelará tu puntuación de carisma. Si es superior a 3.7, puede considerarse más carismático que el promedio.

Los investigadores pudieron reducir los rasgos carismáticos a sólo estas seis categorías después de realizar estudios con casi mil personas. Se les pidió a los participantes que se calificaran sobre las cualidades que tradicionalmente se usan para describir a una persona carismática.

Al hacer esto, pudieron determinar que el carisma a menudo se reducía a dos puntos fuertes:

– Capacidad de liderazgo y fuerza de presencia
– Ser agradable y accesible

Kaboompics // Karolina (CC0)
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Cada una de las seis indicaciones mencionadas se basan en la influencia y la afabilidad, consignó el sitio web británico Indy 100.

Cuando recibieron las calificaciones de los participantes, descubrieron que sus resultados coincidían con las percepciones que otras personas tenían sobre ellos.