Opinión
María Olivia Monckeberg: "El nuevo ministro de Educación ha despertado muchos anticuerpos"
Publicado por: Lucía Alegrete
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Mar√≠a Olivia Monckeberg (MOM) es una de las periodistas de investigaci√≥n m√°s reputadas a nivel nacional. En sus libros ha desmontado las c√ļpulas de poder surgidas tras la Dictadura, como el Opus Dei, el lucro de las universidades, los grandes grupos empresariales, los due√Īos de los medios de prensa y, durante la celebraci√≥n de FILSA 2017, present√≥ su nueva obra ‚ÄúEl poder de la UDI‚ÄĚ, bajo una enorme expectaci√≥n.

La Premio Nacional de Periodismo cuenta c√≥mo ve la situaci√≥n actual del pa√≠s en materia de educaci√≥n. Para ella, aunque las reformas de Michelle Bachelet han supuesto un avance, a√ļn queda mucho por hacer. Por ejemplo, las juntas directivas de las universidades regionales siguen siendo similares a las que hab√≠a en la dictadura, es decir, con personajes designados desde el poder pol√≠tico.

Profesora titular de la Universidad de Chile y, desde 2010, directora del Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI), explica como en el país existe un exceso de universidades privadas que, en realidad, funcionan como empresas y acaban quebrando como estas. Sobre el nuevo gabinete del próximo gobierno ve con preocupación el nombre del ministro de Educación, que percibe con una posición mucho más neoliberal.

En sus libros, ‚ÄúLa privatizaci√≥n de las universidades‚ÄĚ y ‚ÄúEl negocio de las universidades‚ÄĚ, habla sobre el modelo universitario instaurado en los 80 e implantado a finales de la dictadura ¬ŅCree que la Reforma Educacional impulsada por Bachelet pone punto final a ese sistema?

La Reforma de Bachelet ha implicado un avance, sobre todo en el tema de la gratuidad, pero no uno muy grande, ya que el proyecto general de universidades, que fue aprobado hace un par de semanas por el Congreso, tiene bastantes límites. Se avanzó lo que se pudo, pero siempre con mucha resistencia opositora y de los medios de comunicación convencionales, quienes cuestionaban ideológicamente la Reforma.

Un ejemplo absurdo es que la gratuidad universal demandada por los estudiantes desde el movimiento de 2011 solo se podr√≠a lograr en 70 a√Īos m√°s, como han calculado algunos economistas. As√≠ como tampoco se ha legislado a√ļn sobre el Cr√©dito con Aval del Estado (CAE), que tiene endeudadas a miles de familias de estudiantes.

Cost√≥ mucho que en las comisiones se llegara a la penalizaci√≥n del lucro y, cuando se hizo, fue siempre con penas muy peque√Īas. De hecho, este delito ni siquiera estaba penado en la legislaci√≥n chilena y, aunque en el papel dec√≠a que las universidades no pod√≠an lucrar, estas lo hicieron durante a√Īos, lo que les signific√≥ grandes negocios, y, adem√°s, muchas de ellas se llevaron tanta plata como quisieron. Ahora se est√° tratando de reparar un poco eso, pero todav√≠a falta mucho por hacer.

¬ŅY respecto a la Ley de Universidades del Estado?

La reforma para el reforzamiento de las universidades p√ļblicas es tambi√©n, a mi juicio, limitada. Las universidades estatales perdieron mucho con la dictadura: A la Universidad de Chile le quitaron sus sedes, las dividieron y no le dieron el financiamiento adecuado para desarrollar investigaci√≥n, ni para ejercer su misi√≥n de universidad p√ļblica. De esa divisi√≥n y de la antigua Universidad T√©cnica -que luego transformaron en la Universidad de Santiago (Usach)- nacieron las UES regionales, cuyas juntas directivas se mantuvieron con la misma estructura que se les impuso desde la dictadura, es decir, con personajes designados desde el poder pol√≠tico. Esto significa que si desde el Gobierno hay medidas que van en contra del derecho a la educaci√≥n, si no existe un papel de las autoridades m√°s activo o de figuras que representen al Ejecutivo en un sentido adverso a eso, es bastante complicado avanzar.

En esta ley, despu√©s de muchos ‚Äútira y afloja‚ÄĚ en las comisiones del Parlamento, se logr√≥ que en el Consejo Superior de las universidades regionales hubiera dos representantes acad√©micos, un funcionario no acad√©mico y un estudiante. En el caso de la Universidad de Chile, como tiene sus Estatutos aprobados por ley de la Rep√ļblica, no se cambiar√° sus instancias de gobierno, compuestas por Consejo y Senado Universitario.

Pero creo que sí hay algo muy significativo en esta ley: por primera vez en cuatro décadas el Estado reconoce el derecho a la educación superior y la importancia de las universidades estatales. Lo fundamental ahora es que eso se transforme en realidad, porque si no será letra muerta, el problema es que el financiamiento real que entrega esta ley es bien limitado.

Pi√Īera acaba de escoger a los ministros para su primer gabinete, ¬ŅCu√°l es su opini√≥n sobre la declaraci√≥n de que iba a continuar la gratuidad en la Educaci√≥n Superior?

De partida no se puede cantar victoria con lo que hizo Michelle Bachelet, porque pueden tratar de ponerle m√°s cortapisas. Respecto al nombramiento del gabinete, lo que he recogido en conversaciones con personas entendidas en esta materia es una preocupaci√≥n justamente alrededor del nuevo ministro de Educaci√≥n, Gerardo Varela. De hecho, yo misma lo veo con cierta preocupaci√≥n. √Čl ha sido en los √ļltimos a√Īos columnista de ‚ÄúEl Mercurio‚ÄĚ y en esos textos, as√≠ como en declaraciones de prensa, se percibe que no va en la l√≠nea de las reformas, sino en una posici√≥n claramente neoliberal.

Abogado de un conocido estudio, y hasta ahora presidente de la empresa ‚ÄúSoprole‚ÄĚ, es amigo personal de Sebasti√°n Pi√Īera y posee nexos con personas de grupos econ√≥micos como ‚ÄúPenta‚ÄĚ. Integra la ‚ÄúFundaci√≥n para el Progreso‚ÄĚ, de car√°cter muy duro en t√©rminos ideol√≥gicos y tambi√©n form√≥ parte del directorio de la red de colegios ligados a la Universidad Cat√≥lica. De hecho, lo m√°s cercano que ha estado en educaci√≥n fue su asesor√≠a al rector de la UC Ignacio S√°nchez, en la venta de las acciones de esa entidad en Canal 13 y la red de Salud. En todo caso, ha afirmado como seguir√° la l√≠nea que imponga el Presidente, pero habr√° que esperar porque su nombramiento ya ha despertado muchos anticuerpos.

La verdad es que en general todo lo que Pi√Īera haga en materia de Educaci√≥n est√° por verse, pero ojal√° que lo que dijo antes de la segunda vuelta electoral sobre la gratuidad lo mantenga. Por otro lado, hay que considerar que este nuevo Congreso va a ser m√°s diverso, ya que en este pr√≥ximo Gobierno el Presidente no va a tener mayor√≠a. Habr√°n parlamentarios de la Concertaci√≥n, la Nueva Mayor√≠a y el Frente Amplio, este √ļltimo con posiciones muy claras en materias de reformas educacionales. No podemos olvidar que la mayor√≠a de sus l√≠deres surgieron del movimiento estudiantil, como es el caso de Giorgio Jackson o Gabriel Boric, y tambi√©n otros de la bancada de lo que ha sido la Nueva Mayor√≠a, como Camila Vallejo o Karol Cariola. Entramos en un escenario donde va a haber tensiones, y no van a poder llegar a rajatabla a cambiar situaciones. Vamos a ver c√≥mo se presenta el panorama.

¬ŅCree que hay un exceso de ofertas universitarias y una falta de carreras t√©cnicas, tal y como sucede en la mayor parte de los pa√≠ses desarrollados?

Hay un exceso de universidades privadas, que en realidad son empresas y que no siempre tienen criterios éticos o de inversión acordes con lo que debe ser la educación superior. Cuando esto pasa, el precio se paga, y acaban quebrando como quiebra una empresa.

En el país existen cerca de 60 universidades en total, y de ellas alrededor de 35 son privadas. Más bien son establecimientos llamados así, aunque en realidad la mayoría no lo son. Ha faltado en este país una discusión a fondo sobre qué se entiende por una universidad. Para que esta tenga sentido, deberían hacer investigación, docencia de pre y postgrado, creación, vinculación con el medio, etc. Estas son las cuestiones que, además, hoy se están pidiendo en las acreditaciones.

Es cierto que no hay una oferta importante de carreras t√©cnicas y estas est√°n, a excepci√≥n de dos centros que cre√≥ el Estado, en manos privadas: tambi√©n negocio. Concretamente del grupo internacional ‚ÄúLaureate‚ÄĚ, como es el caso del ‚ÄúAIEP‚ÄĚ y de un grupo vinculado a la Confederaci√≥n de la Producci√≥n y el Comercio, como es el caso del ‚ÄúINACAP‚ÄĚ; esa instituci√≥n, en tiempos hist√≥ricos de la Democracia en Chile, fue creada por el Gobierno para la capacitaci√≥n de los trabajadores, pero ese sentido posteriormente fue desvirtuado tras la privatizaci√≥n a espaldas de la gente a fines de los a√Īos ochenta.

¬ŅA qu√© se debe este auge de universidades privadas?

Desde que se comenzaron a fundar las primeras universidades privadas a finales de los a√Īos 80 no ha existido una regulaci√≥n, debido a los diferentes intereses creados que hay detr√°s de ellas. De hecho, la mayor√≠a de sus due√Īos est√°n vinculados a importantes grupos pol√≠ticos y econ√≥micos, por lo que encontramos que, aunque existe un gran n√ļmero de casas de estudio, muchas est√°n dirigidas por gente con el √ļnico af√°n es de crear negocio. Por ejemplo, la San Sebasti√°n o Santo Tom√°s han crecido enormemente, a pesar de sus altas matr√≠culas, pero no son dirigidas por personas dedicadas a la educaci√≥n, sino que s√≥lo han buscado lucrar.

Chile es un pa√≠s que, aunque pertenezca a la OCDE, todav√≠a est√° en desarrollo y tiene unas tremendas desigualdades sociales. Existen decenas de campa√Īas publicitarias para atraer universitarios, la mayor√≠a de las veces sin la informaci√≥n adecuada, lo que provoca que muchos alumnos acaben abandonando los estudios. Hace poco, sali√≥ un informe sobre esta deserci√≥n que mostraba que las instituciones privadas eran las que registraban los √≠ndices m√°s altos, debido principalmente a su alto costo y a la baja calidad de sus programas de estudio.

A partir de los 90 empez√≥ a desarrollarse el negocio de las universidades y, desde entonces, se han podido esclarecer las distintas causas que lo han alimentado. Por ejemplo, una de las m√°s fruct√≠feras y escandalosas fue descubrir que ciertas empresas inmobiliarias estaban en las mismas manos que la corporaci√≥n de la universidad, as√≠ como due√Īos de la universidad que se pagaban a s√≠ mismos y sus familiares sueldos abultados o vend√¨an todo tipo de servicios. Es el caso de la Universidad Iberoamericana, que durante el pasado a√Īo protagoniz√≥ su debacle, y que relat√© en el libro “El negocio de las universidades” (2007). Todo eso ha sido posible debido a la falta de normativa y preocupaci√≥n de los poderes del Estado, quien ha determinado esos tristes desenlaces.

Otro factor determinante es el famoso Cr√©dito con Aval del Estado (CAE), el cual permiti√≥ que los recursos de las familias se orientar√°n hacia universidades masivas que han crecido en forma descomunal en los √ļltimos a√Īos. Aqu√≠ entra tambi√©n la responsabilidad del Estado, que con este aval ha dado pie para que esto ocurriera. Los gobiernos han gastado gran cantidad de sus recursos en universidades privadas, muchas veces de dudosa calidad, mientras que la matr√≠cula en las estatales de todo el sistema es menor al 15% del total de los estudiantes.

Por todo esto, es tan importante que se establezca regulaci√≥n para ordenar el verdadero caos en que durante muchos a√Īos ha vivido la educaci√≥n universitaria. En esa l√≠nea la existencia de una Superintendencia, como se aprob√≥ en la Ley de Universidades, es un paso necesario. Esperemos que esto contribuya a poner frenos a este negocio tan lucrativo, que no contribuye al bien del pa√≠s ni de los estudiantes.

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