David Bowie pidió que sus cenizas mortales sean esparcidas en Bali en un deseo transferido luego de su lamentado deceso, indicó un reporte de prensa el viernes. 

Según el New York Post, citando el testamento de Bowie que se dijo fue completado en una corte de Manhattan, la estrella británica quiso que sus cenizas fueran arrojadas en Bali siguiendo los dictados de los rituales budistas.

La isla indonesa, que tiene como predominancia la religión hindú, es reconocida por su cultura musical y artística única, además de ser un retiro espiritual para muchos.

El periódico afirmó que Bowie dejó alrededor de la mitad de una fortuna -estimada en 100 millones- para su viuda, la supermodelo de origen somalí Iman, junto con su casa en el distrito Soho de Nueva York. 

Sus dos hijos, el realizador Duncan Jones y su hija adolescente, Lexi, se dividirán la mayoría del restante. 

Funcionarios de la Corte neoyorquina no estaban disponibles la noche del viernes para confirmar el contenido del testamento.

Bowie murió el 10 de enero, dos días después de su cumpleaños 69 y de lanzar su último disco “Black Star” (Estrella Negra), tras una batalla de 18 meses contra un cáncer, que apenas reveló a unos pocos elegidos.

Su familia mantuvo sus deseos post muerte en discreción, asegurando que sólo su círculo más íntimo iba a celebrar una ceremonia privada.