No es una novedad que el calentamiento global está causando severos estragos a nivel global y tampoco lo es que los gobiernos tengan las soluciones, pero que no les den curso. Esta ironía es precisamente, lo que despertó serios cuestionamientos en la mente de Greta Thunberg, una joven Sueca de hoy 16 años, que ha inspirado a millones de personas en el mundo en la lucha por lograr acciones concretas para frenar el fenómeno que amenaza la vida en nuestro planeta.

Su historia se hizo mundialmente conocida en agosto del año pasado, cuando Greta decidió faltar a clases y -armada de una pancarta hecha por ella- se instaló en las afueras del parlamento sueco para protestar y exigir que su país cumpliera con el Acuerdo de París, que apunta a la reducción de las emisiones de dióxido de carbono para frenar el avance del cambio climático.

Su intención era protestar a diario, no obstante, y tras varios días consecutivos de movilización, concentró sus esfuerzos en los viernes, para no afectar su rendimiento escolar.

Desde entonces, y cada viernes, sin fallar ninguno, falta al colegio para protestar en el parlamento de su país, bajo la consigna #FridaysForFuture.

Así logró que el cambio climático sea en su país un tema de conversación diario. Su determinación se convirtió en una fuente inagotable de inspiración y fuerza. Y no sólo eso, ya que su persistencia y valentía han sido capaces de derribar fronteras geográficas y generacionales, y también de convocar una de las protestas medioambientales más grandes de la historia: Jóvenes por el Clima, que enroló a 105 países y más de 1600 ciudades, y que tuvo lugar el pasado viernes 15 de marzo.

La tenaz lucha de la activista, la ha convertido en una figura sumamente mediática e influyente. No en vano fue elegida la mujer del año en su país y una de los 25 jóvenes más influyentes del mundo en 2018 por la revista Time.

Además participó, en calidad de invitada estrella, en los foros político-económicos más importantes, como lo son el Foro de Davos, y la Cumbre del clima de la ONU (COP24), donde representó las voces de Climate Justice Now, red mundial de organizaciones ecologistas.

Sumado a lo anterior, Thurnberg, fue recientemente nominada al Premio Nobel de la Paz, según consigna El Universal de México.

Pero a pesar de sus buenas intenciones, la joven sueca -diagnosticada hace años con síndrome de Asperger, TOC y mutismo selectivo- también ha sido blanco de críticas, que han intentado restar fuerza a sus demandas.

Se le ha acusado de liderar una conspiración y de incluso ser una marioneta. Ante las acusaciones, Thurnberg no se debilita y ha respondido consistentemente, señalando que los políticos “están desesperados por quitar el foco de la crisis climática y cambiar de tema. No quieren hablar de ello, porque saben que no pueden ganar esta batalla…han barrido su desastre debajo de la alfombra para que nosotros lo limpiemos”.

Por otra parte, ante los cuestionamientos por faltar a clases para protestar e incentivar a otros a hacerlo, la joven ha sido enfática: “Si aún decís que estamos malgastando tiempo valioso de clases, les recuerdo que nuestros líderes políticos han malgastado décadas en inacción y negacionismo”.

Niña consciente

Su preocupación por el cambio climático surgió cuando tenía apenas 11 años de edad y le generó una crisis personal tan profunda, que sintió la necesidad de hacer cambios consistentes y radicales.

Su convicción y persistencia terminaron por involucrar a toda su familia, y así, de la noche a la mañana, se volvieron veganos y dejaron de viajar en avión, con el objeto de reducir su huella de carbono.

Su madre es una de las cantantes de ópera más famosas de Suecia y su padre es actor. Sin embargo, sus exitosas carreras fueron relegadas a segundo plano con la finalidad de apoyar a su hija, y poder dar cumplimiento a la apretada agenda que hoy marca la pauta de la vida de Greta.

La realidad de la cuestión climática

Si bien el llamado de atención de Thurnberg es universal al querer generar conciencia colectiva sobre el impacto del cambio climático, éste está especialmente dirigido a los gobiernos de turno y a las principales organizaciones mundiales que tienen en sus manos la toma de decisiones. Son precisamente los líderes mundiales quienes han sido el blanco de sus acusaciones, y a quienes ha increpado sin contemplaciones.

No obstante, y pese a que desde 2018 a la fecha ha sido un periodo activo en términos de agenda ecológica, son los mismos líderes y organizaciones que han sido emplazados por la joven, quienes aparentemente no han entendido el fondo de sus demandas. Y así lo demuestran los débiles acuerdos logrados por ejemplo en la Cumbre del Clima de la ONU, celebrada en Polonia.

En la instancia, si bien se logró cerrar un reglamento que permitiría cumplir con el Acuerdo de París a partir de la próxima década, el acuerdo final resultó ser poco ambicioso y no se logró dar vuelta el ítem fundamental que hace referencia al recorte de emisiones de CO2, “no logrando el compromiso de los países para el aumento de la acción climática”. Lo anterior, debido a los mercados de carbono y a las pretensiones de países como Brasil, que se benefician de estos mecanismos, asegura el medio El País de España. Por lo que se decidió cerrar el tema en la cumbre del próximo año.

El Acuerdo de París, celebrado en 2015, tiene por objeto reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza.

En relación al primer punto, persigue que la temperatura media del planeta no supere los dos grados y que incluso quede por debajo de 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático. La única forma de lograrlo es que los países, grandes potencias así como también países en desarrollo, incentiven planes para recortar su emisiones de gases de efecto invernadero en el corto plazo, ya que estamos contra el tiempo.

A continuación te compartimos la charla TED de Greta Thunberg, que casi llega al millón y medio de visualizaciones.