Sociedad
S√°bado 08 septiembre de 2018 | Publicado a las 12:05
Jeffrey Dahmer: el s√°dico descuartizador cuyo sue√Īo era crear un novio "muerto viviente"
Publicado por: Camilo Suazo
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Alcanzó la fama no sólo por haber sido un asesino serial que terminó con 17 vidas inocentes entre 1978 y 1991, sino que también por los escabrosos detalles de sus crímenes.

Nos referimos a Jeffrey Dahmer de Milwaukee, Wisconsin, quien practicó la necrofilia y el canibalismo con sus víctimas.

Obsesionado con la idea de que aquellos j√≥venes que pasaran la noche con √©l se quedaran “en √©l” para siempre, en sus a√Īos m√°s retorcidos tuvo la idea de crear a su amante perfecto, siempre al alero del ocultismo.

En espec√≠fico, se le ocurri√≥ crear un novio “muerto viviente”, el que jam√°s se quejara e hiciera todo lo que √©l quisiera.

¬ŅPero qu√© lo llev√≥ a cometer sus horribles cr√≠menes?

A diferencia de muchos otros homicidas, Dahmer tuvo la particularidad de haber tenido una ni√Īez completamente normal.

Chris Campos, periodista especializado en sucesos y fundador del sitio Criminalia, ahonda en este punto.

“Lo cierto es que tuvo una infancia feliz. Su padre Lionel y su madre Joyce le dieron cari√Īo desde peque√Īo, algo que no sucede habitualmente con la mayor√≠a de los asesinos en serie”, coment√≥ al peri√≥dico ABC.

Dahmer en los brazos de su padre | Criminalia
Dahmer en los brazos de su padre | Criminalia

“Habitualmente √©stos no reciben cari√Īo, lo que les marca desde la infancia. Por eso su caso es totalmente extra√Īo, porque se convirti√≥ en un asesino cuando, hasta bien entrada la adolescencia, no tuvo ning√ļn problema familiar”, agreg√≥.

Cuando era un adolescente, recorría las autopistas rurales de Ohio buscando animales muertos y los guardaba en una bolsa de basura, para luego diseccionarlos en su hogar.

Jeffrey durante su juventud | ABC
Jeffrey durante su juventud | ABC

A los 15 a√Īos un hecho que vivi√≥ en la escuela lo marcar√≠a profundamente. Fue en una clase de biolog√≠a, cuando el profesor los hizo abrir el cuerpo de un cerdo. La excitaci√≥n que sinti√≥ en ese momento le hizo darse cuenta de su fascinaci√≥n por la muerte.

Posteriormente otro incidente dejar√≠a una marca en √©l. “No s√© c√≥mo empec√© a meterme en esto; es una afici√≥n un poco rara. (‚Ķ) Encontr√© al perro y lo raj√© para ver c√≥mo era por dentro”, asegur√≥ en una de sus entrevistas.

“Despu√©s se me ocurri√≥ que ser√≠a divertido clavar la cabeza en una estaca y dejarla en el bosque. Llev√© a uno de mis amigos y le dije que me lo hab√≠a encontrado entre los √°rboles. Tambi√©n le tom√© una fotograf√≠a”, admiti√≥.

Ser√≠a en esa √©poca en la que se dar√≠a cuenta de su homosexualidad. Debido a que en aquellos a√Īos ser gay era mal visto por la sociedad norteamericana, “comenz√≥ a reprimir sus impulsos”, detall√≥ Campos.

El inicio de sus brutales crímenes

Seg√ļn consigna ABC, Dahmer comenz√≥ a tener fantas√≠as sexuales con hombres a los que posteriormente asesinaba y descuartizaba.

Con el objetivo de terminar con estos terribles deseos, cayó en el alcoholismo. El propio Jeffrey admitiría que antes de ir a la universidad, pasaba a la casa de un amigo para beber un vaso de licor.

Dahmer ten√≠a 18 a√Īos cuando cometi√≥ su primer asesinato. “Mi madre estaba fuera con David, en un motel a unos ocho kil√≥metros; yo ten√≠a el auto, eran m√°s de las cinco de la ma√Īana y regresaba a casa despu√©s de haber bebido”, reconoci√≥.

“No buscaba a nadie, pero a un kil√≥metro de casa, lo vi. Hac√≠a dedo. No llevaba camisa y era guapo. Me sent√≠ atra√≠do por √©l. Pas√© por delante de √©l, fren√© y pens√©: ‘¬ŅQu√© hago? ¬ŅLo hago subir o no?’ Le pregunt√© si quer√≠a fumar un porro y √©l respondi√≥: ‘¬°Estupendo!’ Fuimos a mi habitaci√≥n, bebimos unas cervezas y en el rato que pasamos juntos vi que no era gay”, record√≥.

Fue ah√≠ cuando tom√≥ la barra de las pesas y lo golpe√≥ fuertemente en la cabeza. Posteriormente lo estrangul√©. “Estaba muy asustado por lo que hab√≠a hecho. Anduve un rato de un lado para otro por la casa. Al final me masturb√© (‚Ķ) M√°s tarde baj√© el cad√°ver al s√≥tano. Me quedo all√≠, pero no puedo dormir, vuelvo a subir a la casa. Al d√≠a siguiente tengo que pensar en una manera de deshacerme de las pruebas. Compro un cuchillo de caza. Por la noche vuelvo a bajar, le abro el vientre y me masturbo otra vez”, confesar√≠a.

Luego de desmembrar el cad√°ver, se dirigi√≥ a botar los restos -que dej√≥ en bolsas de basura- en un barranco. En el camino lo detuvo la polic√≠a por manejar demasiado a la izquierda. Si bien los funcionarios vieron las bolsas que llevaba atr√°s, Dahmer les afirm√≥ que se trataba de basura que quer√≠a botar en alg√ļn lugar, ya que en su casa no hay ning√ļn vertedero.

Dahmer durante su detención | ABC
Dahmer durante su detención | ABC

Los efectivos le creyeron, por lo que el asesino continuó con su camino. Este hecho permitió que el joven continuara con sus macabros asesinatos. Dahmer terminaría volviendo a su casa con los restos del joven.

Después de este primer asesinato se sintió sumamente asustado, por lo que buscó la forma de reprimir sus deseos sexuales y homicidas, para lo cual se alejó de las drogas y el alcohol y se acercó a una iglesia.

De cierta manera Dahmer logr√≥ enderezar su vida, al menos por un tiempo. No obstante 10 a√Īos despu√©s, y tras llegar a la conclusi√≥n de que se pod√≠a asesinar sin ser descubierto, volvi√≥ a cometer sus actos.

En 1987 conoci√≥ a un joven en un bar. Luego de beber varias copas, se fueron a la habitaci√≥n en la que se hospedaba. Seg√ļn afirm√≥ Dahmer, desde ese momento no se acordaba de nada de lo que ocurri√≥. Pero al despertar al d√≠a siguiente, encontr√≥ al hombre muerto tirado en la cama. Nuevamente desmembr√≥ el cuerpo, guardando la cabeza como trofeo.

Así continuó con sus asesinatos, siempre manteniendo el mismo modus operandi: los invitaba a ver porno o beber, y luego les ponía drogas en los vasos. Después de matarlos y violar los cadáveres, usaba ácido para deshacerse de la carne y los huesos, aunque conservaba las cabezas. También se comía algunos de sus órganos.

Sigui√≥ as√≠ hasta que en mayo de 1991 llev√≥ a un hombre llamado Konerak Sinthasomphone a su departamento. Nuevamente drog√≥ a su v√≠ctima, y le realiz√≥ trepanaciones con un taladro en su cr√°neo para as√≠ inyectarle √°cido. Su idea era la de crear un novio “muerto viviente” que lo acompa√Īara para siempre. Pero a pesar de su mal estado, y aprovechando un momento de descuido, el sujeto logr√≥ escapar.

Tras ser encontrado por la policía, el muchacho intentó explicar lo que había ocurrido en la casa de Dahmer. No obstante, debido al ácido que le inyectaron no podía hablar. Jeffrey le dijo a los efectivos que era su pareja, que estaba demasiado ebrio. Los funcionarios terminaron creyéndole, y lo llevaron al hogar de Dahmer en donde incluso lo ayudaron a sentarlo.

Si hubiesen revisado el departamento, habrían encontrado los macabros restos de las víctimas de Dahmer, como los cráneos. Los policías se retiraron del lugar debido al terrible hedor que salía de las habitaciones. Pocos minutos después, Konerak moriría estrangulado.

Descubierto por la policía

En julio del mismo a√Īo, otra de sus v√≠ctimas tambi√©n logr√≥ escapar, aunque con la diferencia que en esta ocasi√≥n la polic√≠a s√≠ se decidi√≥ a investigar. Al registrar la casa de Dahmer, se encontraron con la dantesca evidencia que lo condenar√≠a.

Cadáveres, restos humanos y marcas de sangre fueron parte de lo que vieron. Aunque intentó escapar, Jeffrey terminó siendo llevado ante la justicia.

En el juicio, Dahmer se declaró culpable con atenuante de enajenación mental, para ser condenado a una cárcel especial para enfermos mentales. No obstante, esta atenuante finalmente fue rechazada.

Por su seguridad fue aislado del resto de la población penal, aunque el propio Jeffrey pidió tener mayor contacto con el resto de los reclusos en la cárcel. Finalmente, murió a manos de los propios internos, quienes tomaron venganza por sus propias manos.

Características de los asesinos en serie

Para que un sujeto sea calificado como “asesino en serie”, debe cumplir con ciertas caracter√≠sticas que lo definan como tal.

De acuerdo al Centro de Formación Estudio Criminal, se trata de personas que matan a tres o más personas, en lugares diferentes y existiendo un periodo de enfriamiento.

Esto √ļltimo quiere decir que sus cr√≠menes est√°n separados en el tiempo, por un lapso en el que se produce un ‚Äúenfriamiento emocional‚ÄĚ.

“Lo m√°s importante en esta clase de asesinos para poder incluirlos dentro de esta tipolog√≠a, es ese periodo de enfriamiento existente entre los cr√≠menes”, detalle el citado portal.

Cabe se√Īalar que el periodo de enfriamiento es el tiempo en el cual el individuo no ‚Äúnecesita matar‚ÄĚ. No obstante, es probable que experimente la necesidad de recrear su √ļltimo crimen realizado.

“Para ello muchas veces el asesino en serie suele hacer uso de trofeos o souvenirs de sus v√≠ctimas, mediante los que recrea esos actos realizados”, complementa el Centro de Formaci√≥n Estudio Criminal.

Instinct Magazine
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Durante muchos a√Īos los cient√≠ficos han intentado responder la pregunta respecto a si los homicidas tienen cerebros diferentes al resto de las personas.

Seg√ļn recoge la BBC en un art√≠culo de 2015, la primera investigaci√≥n con escaneo cerebral de asesinos fue llevado a cabo por el neurocient√≠fico brit√°nico Adrian Raine en California.

Durante varios a√Īos el experto se dedic√≥ a escanear los cerebros de diferentes asesinos, y descubri√≥ que la mayor√≠a presentaba cambios similares.

Raine descubrió que en ellos había actividad reducida en el córtex prefrontal, que es el área encargada de controlar los impulsos emocionales.

Además, observó una sobreactivación de la amígdala cerebral, zona en la cual se generan las emociones.

Tales resultados sugieren que los homicidas poseen cerebros que los hacen m√°s proclives al enfado y la ira, mientras que -a su vez- tienen menos capacidad para controlar sus impulsos.

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