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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

David Camacho Flores, conocido como "David Da Vinci", es un niño genio mexicano de 10 años con un coeficiente intelectual superior al de Albert Einstein. Habla 7 idiomas y trabaja en una app de IA para niños. Aunque no se identifica como genio, su CI es de 162. Inspirado en Leonardo da Vinci, ya ha logrado grandes cosas, como pilotar en la NASA. Su madre, Claudia Flores, destaca su talento desde pequeño.

David Camacho Flores, o como él se apoda, “David da Vinci”, es un niño genio mexicano con un coeficiente intelectual mayor que el propio Albert Einstein. Sabe hablar 7 idiomas y está creando una aplicación con Inteligencia Artificial (IA) para que niños puedan gestionar sus emociones.

El niño de 10 años originario de Querétaro no se identifica como un genio. Según cuenta en exclusiva a BBC, “los genios ya están en la tumba y, si son genios, es porque hicieron cosas geniales”.

“Yo tengo 10 años y apenas estoy empezando. Quizá sea un genio cuando tenga 70 años, pero cuando ya haya hecho cosas geniales en la vida, ¿no?“, dijo David, quien posee un coeficiente intelectual de 162, que está muy por encima de los 130 que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija como el mínimo para considerar a una persona con altas capacidades o sobredotación intelectual.

Sin embargo, sí hay un genio con el que se siente tan inspirado que incluso ha adoptado su apellido para redes sociales: Leonardo da Vinci.

“Mi maestra en el kínder me platicaba mucho sobre Leonardo da Vinci y de cómo él era polímata: alguien que combina las ciencias, tecnologías, ingenierías, matemáticas, artes, humanidades… de todo un poco”, recuerda.

Me quedé impresionado con su historia y entonces dije: ‘Yo quiero ser como él‘, para hacer grandes cosas”.

“David Da Vinci”

Y su meta no parece tan lejana, pues ya ha hecho cosas impresionantes para su corta edad.

De acuerdo al medio, David habla español, inglés, francés y alemán, y acaba de empezar con ruso, portugués e italiano.

El niño de 10 años estudia en una escuela internacional en línea que lo certificará para poder ingresar en la universidad.

En paralelo, imparte conferencias en universidades y para organismos internacionales, y está a punto de publicar un libro.

Hace pocas semanas tuvo la oportunidad de ser seleccionado para ir a la sede de la NASA en Houston y participar en un programa de entrenamiento espacial, donde pudo pilotar un vuelo asistido y experimentar la gravedad cero.

Asegura que es “un orgullo” tener un coeficiente intelectual tan alto y que lo que más le gusta de ser un niño con altas capacidades es poder entender las cosas rápido y aprender de manera más acelerada.

“No muchas personas nacen con esto, así que me gustaría usarlo a favor de los niños y del bienestar de la humanidad, dejar mi huella“, dice.

Madre orgullosa de su hijo

Su madre, Claudia Flores, recuerda las primeras pistas que les hicieron pensar que había algo especial en David.

“Hacíamos un viaje largo en carretera y él se sabía como 40 canciones infantiles. Lo mandamos a la escuela y estuvo feliz 15 días, pero después empezó a decirme: ‘Pásame con los niños grandes, quiero aprender más’“, cuenta.

Pero el momento decisivo llegó con la pandemia de Covid-19. Su madre se sentó a su lado mientras tomaba las clases en línea y se dio cuenta de que era cierto que aprendía muy rápido en comparación con los otros niños.

niño genio mexicano
BBC | Marcos González Díaz

“Le pregunté hasta qué número se sabía y llegamos contando hasta millones. Así que me puse a investigar lo que eran niños con altas capacidades, y especialistas nos dijeron cómo manejarlo“, dice Claudia.

Bullying en el colegio lo utilizó para crear app

Pero, aunque todo parece positivo, llegar a tal punto no fue fácil para David, pues asegura que sufrió un acoso “tremendo” en el que era el colegio de sus sueños.

“Los otros niños no entendían por qué alguien que acababa de entrar a la escuela podía saber más cosas que ellos ni cómo podía hacer tantas cosas. Su manera de reflejarlo era haciéndome bullying“, explica al medio.

Pero, no se quedó con aquella mala experiencia, más bien la utilizó para desarrollar Macayos, una app que estará disponible a lo largo de este año.

Él la define como “la primera plataforma digital en México creada con inteligencia artificial, que de manera divertida enseña a los niños habilidades para saber gestionar sus emociones“.

No somos extraterrestres: tenemos altas capacidades, pero seguimos siendo niños”, dijo a todos aquellos que acosan a niños como él.

De hecho, aunque reconoce que muchas de sus relaciones son con personas adultas porque siente “no encajar” con muchos niños, asegura que también hace cosas habituales de su edad como jugar con sus bloques o ir al parque.

“Muchos piensan que soy un niño disfrazado de adulto, pero pues soy un niño que hace cosas de niños (…) y también parte de cosas de adultos”, resume.