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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Robert F. Kennedy Jr. generó polémica al publicar un video recogiendo serpientes negras en Florida, lo que causó revuelo ya que son inofensivas si se las deja en paz. La escena con las serpientes en la casa del Dr. Oz llamó la atención, recordando otras historias del Kennedy con animales, como dejar un osezno muerto en Central Park, estudiar la cabeza de una ballena muerta en el techo del auto familiar y extraer el pene de un mapache atropellado.

Robert F. Kennedy Jr. volvió a quedar en el centro de la conversación pública, aunque esta vez no por sus cuestionadas posturas sobre salud, vacunas o el uso de flúor en el agua potable, sino por una escena con serpientes que rápidamente generó polémica.

El miembro del influyente clan Kennedy, que ha destacado dentro del gabinete de Donald Trump por sus controversias en materia de salud pública, publicó el martes un video en su cuenta de X donde aparece recogiendo por la cola a dos serpientes negras.

“Cheryl anima la remoción de un par de Black Racers del patio del Dr. Oz”, escribió Kennedy junto al registro, en aparente alusión a su esposa, la actriz Cheryl Hines.

El “Dr. Oz” mencionado en la publicación corresponde a Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, organismo que depende del Departamento de Salud que encabeza el propio Kennedy.

La escena no tardó en llamar la atención, especialmente porque las serpientes Black Racers son comunes en Florida y, según el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, “no son venenosas y resultan inofensivas para los seres humanos siempre que se las deje en paz”.

Por lo mismo, la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida recomendó a la población mantener distancia de los animales salvajes y evitar manipularlos.

Las curiosas historias de Robert F. Kennedy Jr. con animales

El episodio se suma a una serie de relatos que, con los años, han alimentado la fama de Robert F. Kennedy Jr. por sus llamativas interacciones con animales.

En 2024, el propio Robert F. Kennedy reconoció que una década antes encontró un osezno muerto en el norte del estado de Nueva York. En vez de dar aviso por los conductos habituales, decidió dejarlo en Central Park, junto a una bicicleta, para simular un accidente. El caso desconcertó durante años a las autoridades.

Pero esa no ha sido la única historia. Según relatos familiares, Kennedy también cortó la cabeza de una ballena muerta que encontró en la costa de Massachusetts, en el noreste de Estados Unidos, y luego la transportó en el techo del vehículo familiar con el objetivo de estudiar el cráneo.

A esos antecedentes se sumó otro episodio mencionado en una biografía publicada en 2026: Kennedy habría extraído el pene de un mapache atropellado con fines de estudio.

Ahora, la imagen manipulando serpientes volvió a instalar el debate sobre su relación con la vida silvestre. Aunque las Black Racers no representan un peligro para las personas cuando nadie las molesta, las autoridades insisten en una recomendación básica: no tomar animales salvajes ni intervenirlos sin necesidad.