
VER RESUMEN
Herramienta desarrollada por BioBioChile
En Birmingham, Reino Unido, Tai y Naiyahmi Yasharahyalah recibieron una condena de 19 años de cárcel por el homicidio de su hijo de tres años, cuyo cuerpo fue encontrado enterrado en el patio de su casa. Investigaciones revelaron que el niño murió en extrema desnutrición, ya que sus padres, veganos, lo sometieron a una estricta dieta que afectó su salud.
El pasado viernes, en una corte en Birmingham en Reino Unido, un matrimonio compuesto por Tai y Naiyahmi Yasharahyalah fueron condenados a 19 años de cárcel, por el delito de homicidio de su hijo de tres años.
El caso salió a la luz en 2022, cuando el pequeño dejó de asistir al jardín infantil. Una pericia policial descubrió que había muerto y su cuerpo estaba enterrado en el patio de su casa.
Lo anterior dio inicio a una extensa investigación a los progenitores del menor, quienes en un inicio negaron el crimen.
De acuerdo a BBC, las pericias determinaron que ambos habían vivido en un entorno bastante cerrado, en el cual compartían poco con otras personas.
Las indagaciones al cuerpo del niño determinaron que, al momento de su muerte, estaba en extrema desnutrición, situación que lo llevaba a enfermarse con facilidad.
Parents guilty of causing death of three-year-old son found buried in Birmingham garden.
Tai and Naiyahmi Yasharahyalah, 42 and 43, from Birmingham, have been found guilty at Coventry Crown Court of causing or allowing the death of their young son Abiyah Yasharahyalah pic.twitter.com/HvuHIwxEFo
— WeGotitBack 🏴🇬🇧🇺🇸 (@NotFarLeftAtAll) December 6, 2024
Tai y Naiyahmi Yasharahyalah
La Fiscalía determinó, durante dos años, que el matrimonio era vegano, además de haber sometido al menor de edad a una dieta estricta en torno a este forma de vida.
De hecho, se estableció que la causa de muerte del niño había sido una enfermedad respiratoria, de la cual no logró recuperarse.
Es más, la investigación asegura que, cuando su estado empeoró, ambos no quisieron llevarlo a un hospital, sino que optaron por un remedio casero en base a ajo y jengibre, el cual claramente no dio resultados.
En juicio, Tai y Naiyahmi Yasharahyalah reconocieron que enterraron al pequeño como parte de un “ritual de reencarnación”, el cual provenía de una cultura africana denominada ‘Igbo’.
Hay que señalar que, de acuerdo al último reporte de la Fiscalía, ambos se encontraban desnutridos al momento de ser detenidos.