Sociedad
"Anda a laar": el real origen de uno de los memes m√°s populares del momento
Publicado por: Alberto Gonz√°lez
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Internet alberga una comunidad virtual diversa y heterog√©nea, que busca informaci√≥n, distracci√≥n y un ‚Äúplaza p√ļblica‚ÄĚ, donde interactuar y comentar la actualidad minuto a minuto.

Se trata de un mundo en donde la velocidad de comunicaci√≥n permite que un mensaje o imagen pueda surcar y volar a destinos insospechados. Facilitado por las redes sociales, lo cierto es que un gesto o una simple frase en un gr√°fico, foto o caricatura, puede ‚Äúnavegar‚ÄĚ por foros, chats y cadenas hasta el infinito.

As√≠ fue como pas√≥ que un joven protagonista de un reportaje emitido en 2009 por el programa En La Mira de Chilevisi√≥n, y que reci√©n ahora es el ‚Äúrostro‚ÄĚ de uno de los memes m√°s populares del √ļltimo tiempo.

Se trató de un capítulo donde, imitando a otros formatos televisivos de persecuciones policiales en primera persona, la cámara siguió a un joven que es interceptado en la calle para luego ser llevado a un cuartel policial para un control de identidad.

Hasta ah√≠, nada fuera de lo normal y a lo que nos tiene acostumbrado la tv criolla. Pero nada menos que 8 a√Īos m√°s tarde, el particular di√°logo que el joven tiene con la c√°mara que lo enfoca como si se tratara de una estrella de cine, se viraliz√≥ a niveles insospechados en las √ļltimas semanas.

Y es que en medio de la conversaci√≥n en la que nuestro protagonista, con amplios conocimientos del mundo del hampa, empieza a criticar a los narcotraficantes y emplea una expresi√≥n que fue inmortalizada gracias a las redes sociales: ‚ÄúAnda a laar‚ÄĚ.

A tanto lleg√≥ su fama, que aparecieron versiones en ingl√©s ‚Äď‚ÄúGo to wash‚ÄĚ- y en italiano ‚Äď‚ÄúLavaggio anda‚ÄĚ-, aunque con un detalle invariable, el rostro de nuestro amigo con su expresi√≥n de desprecio.

Un origen delincuencial

Sin embargo, si piensas que este es el origen, la verdad que la expresión nace desde lo más profundo del mundo del hampa, y usual en el léxico carcelario.

Pero para entender todo, es necesaria una explicaci√≥n b√°sica. En el bajo mundo del crimen existen diferencias entre los delincuentes ‚Äútradicionales‚ÄĚ como asaltantes de bancos; homicidas, ladrones de viviendas, conocidos como ‚Äúdom√©sticos‚ÄĚ, ‚Äúgatos‚ÄĚ o ‚Äúmonrreros‚ÄĚ; ‚Äúcogoteros‚ÄĚ o ‚Äúlanzas‚ÄĚ; narcotraficantes; estafadores; femicidas; ‚Äúvioletas‚ÄĚ o violadores; y ‚Äúmecheros‚ÄĚ o ladrones en locales comerciales.

Si bien antiguamente exist√≠a un marcado c√≥digo que era respetado por todos, ahora ‚Äďespecialmente en el interior de las c√°rceles- lo que manda no es la ‚Äúficha‚ÄĚ o prontuario judicial, sino que m√°s bien ahora manda el que tiene m√°s dinero.

A pesar de esto, sigue existiendo una marcada rivalidad entre los ladrones ‚Äúde oficio‚ÄĚ y los narcotraficantes, m√°s que nada porque para los delincuentes tradicionales exist√≠a la idea que s√≥lo se pod√≠a robar a los m√°s ricos y por necesidad, para alimentar a familias numerosas, y de paso, ayudar a los vecinos m√°s desfavorecidos en poblaciones marginales o perif√©ricas de las grandes ciudades, tal como el ladr√≥n m√°s famoso de la historia: Robin Hood.

Sin embargo, con la llegada de las drogas, ahora ‚Äúganarse la vida‚ÄĚ se transform√≥ en algo tan f√°cil como vender sustancias, nada menos que a los j√≥venes del entorno, ‚Äúensuciando‚ÄĚ sus barrios que paulatinamente se fueron llenando de ‚Äúg√°rgolas‚ÄĚ, o ‚Äúzombies‚ÄĚ, cuyas vidas giran en torno al consumo de estupefacientes tan malignos como la pasta base, que son ocupados por los narcos como ‚Äúsoldados‚ÄĚ o ‚Äúperros bomba‚ÄĚ.

De ah√≠ que hasta hace unos a√Īos los narcotraficantes eran despreciados por los delincuentes tradicionales, quienes los obligaban a realizar tareas dom√©sticas cuando ca√≠an en prisi√≥n, como preparar el mate y lavar la ropa (¬Ņte hace sentido ahora la frase?).

En la actualidad esta tradici√≥n s√≥lo se repite en los delincuentes j√≥venes que andan ‚Äúcolgando gomeros‚ÄĚ, o protagonizando delitos menores como hurtos como celulares o joyas, o con otros antisociales sin ‚Äúficha‚ÄĚ, estafadores, femicidas o violadores, aunque estos √ļltimos adem√°s sufren todo tipo de violencia al interior del mundo carcelario, por lo que generalmente viven en m√≥dulos segregados del resto de la poblaci√≥n penal.

As√≠ que ahora ya lo sabe‚Ķ ‚Äúanda a laar‚ÄĚ es una expresi√≥n de desprecio propia del mundo delictual y carcelario, fruto de la eterna disputa entre ladrones y narcotraficantes.

Anda a laar
Anda a laar
URL CORTA: http://rbb.cl/ggc9
Tendencias Ahora