VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio comparativo evaluó la lixiviación de aluminio en utensilios de cocina, mostrando que una olla de aluminio de 2 a 3 años filtraba la mayor cantidad en una preparación de arroz. La investigación reveló que esta olla liberaba 21,98 mg por 70 gramos de arroz, siendo sorprendentemente superada por una olla de aluminio nueva. A pesar de esto, la mayor parte del aluminio ingerido se elimina del cuerpo a través de la orina y las heces, sugiriendo que los riesgos a la salud son mínimos. Ollas de barro y acero se presentan como alternativas seguras para cocinar alimentos, según el estudio.

Considerando que una gran cantidad de ollas y utensilios de cocina están hechos de aluminio, seguro piensas que preparar comida no reviste riesgos, pero, ¿Es realmente inofensivo para la salud?

A diario interactuamos con este metal, puesto que un sinfín de elementos tienen aluminio en su composición, desde el papel para envolver ingredientes o cocinar, hasta los medios de transporte.

Luego de preparar alimentos, algunas personas almacenan parte de lo cocinado en recipientes de plástico o vidrio, aunque también hay quienes guardan la comida en una olla de aluminio o sartén directamente en el refrigerador ¿Es segura esta práctica?

¿Qué pasa si preparas comida en recipientes de aluminio?

La youtuber peruana, Cinthia Reyes, explicó en un video que dejar que la comida fermente en recipientes de este material facilita la aparición de bacterias, en casos donde los alimentos son ácidos o alcalinos.

Ahora bien, respecto a la ingesta de aluminio, resulta que a diario las personas consumen cantidades muy pequeñas de aluminio, que no son perjudiciales mientras se mantengan en porciones ínfimas. Sobre esa línea, una publicación de la Organización Mundial de la Salud, indicó que el máximo recomendable es de 2 mg de este metal por peso corporal.

Como puede resultar casi imposible medir cuánto de ello consumimos en el día a día, algunos estudios han buscado conocer si efectivamente cocinar con ollas y recipientes es seguro para la salud.

Por ejemplo, la investigación “Estudio comparativo de la lixiviación de aluminio en ollas de aluminio, arcilla, acero inoxidable y acero” se enfocó en demostrar si el componente de los utensilios se permeaba en una preparación de arroz sin aditivos.

Los resultados arrojaron que una olla de aluminio con un tiempo de vida de 2 a 3 años fue la que más se filtraba en la comida, con 21,98 mg por 70 gramos de arroz. Lo curioso del análisis es que el recipiente que se posicionó mejor fue una olla de aluminio nueva.

De todos modos, según la Agencia para Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades de Estados Unidos, casi la totalidad del aluminio que ingerimos abandona el cuerpo a través de la orina y las heces, siendo absorbido apenas entre el 0,01 y el 5%.

¿Qué alternativas al aluminio hay para preparar comida?

A modo de alternativa, te contamos que en el estudio que evaluó cuánto de un componente se filtraba en arroz hervido al ser cocinado en diferentes materiales, las ollas de barro y acero fueron las que tuvieron mejores resultados junto al recipiente de aluminio nuevo.