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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El goteo posnasal, que es cuando la mucosidad se acumula en la garganta en lugar de eliminarse sutilmente, puede ser causado por diversos factores como alergias, rinosinusitis crónica o rinitis no alérgica. A menudo, el uso de antihistamínicos no es efectivo para tratar este problema, pudiendo incluso empeorarlo. Es importante identificar la causa subyacente, que puede variar desde alergias hasta reflujo, para un tratamiento adecuado que incluya medicamentos específicos, lavados nasales y cambios en el entorno para reducir alérgenos.

Esa sensación de tener algo pegado en la garganta, como mucosidad, que te obliga a carraspear a cada rato y arruina cualquier conversación o reunión de trabajo, tiene nombre médico: goteo posnasal.

De acuerdo a especialistas consultados por la revista Time, no siempre esa molestia se soluciona con una pastilla para la alergia o haciendo gárgaras, porque las causas detrás de esa molestia pueden ser muy distintas entre sí.

El goteo posnasal ocurre cuando las glándulas de la nariz y la garganta producen más mucosidad de la normal y esta escurre hacia atrás, en lugar de eliminarse de forma imperceptible mezclada con la saliva.

Según explica la Clínica Cleveland, estas glándulas producen entre uno y dos cuartos de mucosidad al día de forma normal, pero cuando hay un exceso, el cuerpo lo empieza a notar como un cosquilleo o un nudo en la garganta.

El problema es que muchas personas prueban el mismo remedio —antialérgicos, principalmente— sin que les funcione, porque no identifican bien qué está causando el exceso de mucosidad.

Las causas más comunes de la mucosidad en la garganta

La doctora Florence Hsu, alergóloga e inmunóloga de Yale Medicine, explica a Time que las alergias ambientales y la rinosinusitis crónica —una inflamación prolongada de la nariz y los senos paranasales, las cavidades óseas alrededor de la nariz— están entre las causas más frecuentes. Esa inflamación hace que el cuerpo produzca más mucosidad, la que termina escurriendo hacia la garganta.

Y no haber tenido alergias de niño no es garantía de nada: "Tus alergias y tu sensibilidad cambian a lo largo de la vida", advierte el doctor Matt Hershcovitch, otorrinolaringólogo y especialista en senos paranasales de Burbank, California, consultado por la misma fuente.

Existe además una variante llamada rinitis no alérgica, en la que la nariz reacciona de forma exagerada ante estímulos como el humo, olores fuertes, comida picante o cambios de clima, sin que exista una alergia de por medio.

Rinitis no alérgica

Según detalla Clínica Mayo, en este cuadro los vasos sanguíneos de la nariz se dilatan y llenan de sangre y líquido el tejido nasal, generando congestión o mucosidad excesiva, sin la picazón característica de una alergia.

Entre los factores que pueden gatillar este tipo de rinitis, la Clínica Mayo menciona la contaminación, los cambios de temperatura o humedad, infecciones virales como resfríos, comidas muy condimentadas, el alcohol, ciertos medicamentos e incluso cambios hormonales por embarazo o menstruación.

Otra causa posible, menos evidente, es el reflujo, que puede generar sensación de mucosidad en la garganta incluso sin la típica acidez o ardor que la gente asocia a este cuadro, señala la doctora Hsu.

A veces, ni siquiera hay mucosidad de más: la irritación provocada por el drenaje o el reflujo puede dejar la garganta inflamada y generar lo que los médicos llaman "sensación de globo", es decir, la sensación de tener algo atascado aunque en realidad no haya nada bloqueando el paso.

Por qué la pastilla de alergia a veces no funciona (y hasta puede empeorarlo)

Los antihistamínicos, los medicamentos más usados contra las alergias, actúan bloqueando los efectos de la histamina, una sustancia química que el cuerpo libera durante una reacción alérgica.

El problema es que, incluso cuando la causa es alérgica, otras partes de esa respuesta inflamatoria pueden necesitar un tratamiento distinto, como un spray nasal con corticoides.

Peor aún: en algunos casos los antihistamínicos pueden empeorar el cuadro. "Los antihistamínicos también pueden ser resecantes, lo que genera una mucosidad más espesa y más difícil de eliminar", explica la doctora Hsu.

Los lavados nasales con suero fisiológico, usando una jeringa o una "olla neti", pueden ayudar a arrastrar mucosidad y alérgenos, según Hsu. Eso sí, si preparas la solución en casa, hay que usar agua destilada, estéril o hervida y enfriada previamente, nunca directamente de la llave, y seguir las instrucciones de limpieza del dispositivo.

Descongestionantes

Para los casos relacionados con alergias, un spray nasal con corticoides es otra alternativa. Pero hay que leer bien la etiqueta: "No todos los sprays nasales son iguales", advierte Hershcovitch.

Los sprays con corticoides son distintos a los descongestionantes que este especialista recomienda usar como máximo dos o tres días, ya que un uso más prolongado puede provocar congestión de rebote, dejando la nariz aún más tapada que antes.

También vale la pena revisar el entorno en la casa y el trabajo en busca de desencadenantes, como ácaros del polvo o pelo de mascotas, dice Hsu. Para reducir los alérgenos en el aire, Hershcovitch sugiere usar un purificador de aire y mantener limpios sus filtros.

Cuándo preocuparse por la mucosidad en la garganta

Si esta molestia lleva años o no mejora pese a probar remedios de venta libre, lo recomendable es pedir hora con un alergólogo o un otorrinolaringólogo.

La doctora Hsu explica que las pruebas de alergia pueden ayudar a identificar los desencadenantes, mientras que un otorrinolaringólogo puede usar una cámara delgada para examinar las fosas nasales, un procedimiento llamado endoscopia nasal, según detalla también la Clínica Cleveland.

Dependiendo de lo que encuentren, el tratamiento puede variar: desde cambiar de medicamento hasta tratar un reflujo o, en algunos casos, realizar un procedimiento para corregir un problema estructural o destapar los senos paranasales, explica Hershcovitch.

La Clínica Cleveland agrega que, si la causa es un tabique nasal desviado, puede requerirse una cirugía llamada septoplastía para enderezarlo.

Hay síntomas que ameritan consulta inmediata, sin esperar a que un remedio casero haga efecto.

Hershcovitch menciona el drenaje con sangre o que ocurre solo de un lado, además de dolor facial. Hsu suma a la lista la pérdida del olfato o el gusto, el bloqueo nasal completo o la aparición de silbidos al respirar o dificultad respiratoria.

¿Cómo hicimos esta nota?

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