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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La OMS informó sobre el caos sanitario en el crucero MV Hondius, varado en Cabo Verde por contagios de hantavirus, con 7 casos confirmados y 3 fallecidos. Se confirmó la presencia de la cepa Andes de hantavirus, capaz de transmitirse entre humanos bajo condiciones específicas. A diferencia del Covid-19, el hantavirus tiene origen conocido y baja transmisibilidad entre humanos. Expertos descartan una pandemia del hantavirus debido a su ineficiente transmisión. La posibilidad de mutación para una mayor transmisibilidad es improbable.

El caos sanitario que se está viviendo en el crucero MV Hondius varado frente a Cabo Verde, por el contagio de pasajeros con hantavirus, llevó a la pregunta: ¿puede provocar una pandemia como el virus del Covid-19?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) entregó un balance el martes 5 de mayo en el que indicó que hasta el 4 del mismo mes, se han identificado siete casos de contagio —dos confirmados por laboratorio y cinco sospechosos—, con tres fallecidos, un paciente en estado crítico y otros tres con síntomas leves.

La OMS añadió que el inicio de los cuadros se registró entre el 6 y el 28 de abril durante el viaje del crucero, que zarpó desde Ushuaia (Argentina) rumbo a África.

Además, el organismo confirmó este miércoles la presencia de la cepa Andes de hantaviru, la única variante conocida capaz de transmitirse entre humanos, aunque bajo condiciones muy específicas.

Dicha información alertó a autoridades, puesto que evoca recuerdos de los complejos días que se vivieron por la mortal pandemia de Covid-19.

Diferencias entre el Covid-19 y el hantavirus

De acuerdo a El País, son muchas las diferencias entre el patógeno que causó la última gran pandemia y el que ha provocado el brote en el crucero de lujo.

Las razones fundamentales son tres: su origen, su transmisibilidad y su periodo de incubación.

En primer lugar, el SARS-CoV-2 llegó a los humanos en 2019 y en ese entonces se desconocía su origen, cómo se transmitía, su periodo de incubación, sus síntomas y por tanto, su cura.

Fueron precisamente aquellos detalles los que provocaron retrasos en las respuestas de las autoridades sanitarias de cada país y causaron tantas muertes en el mundo.

Y es que en un principio se pensaba que la transmisión del SARS-CoV-2 se producía solo por gotas de saliva, por lo que la hipótesis era que la expansión sería más controlable.

Pero al poco tiempo se descubrió que no era así: se contagiaba por el aire, a través de la respiración, como las gripes. La diferencia estaba en que el sistema inmunitario humano no conocía este nuevo virus y en los organismos más vulnerables causó estragos.

Hantavirus presente entre humanos desde hace siglos

Por su parte, el hantavirus, aunque poco frecuente, está presente entre humanos desde hace siglos.

Del siglo XX se conocían las fiebres hemorrágicas y el síndrome renal que producían. Pero ya para 1993, en un brote en Estados Unidos, se descubrió una nueva variante transmitida por roedores, la cual causaba síntomas respiratorios, afirma el medio citado.

De esta manera, lo que sabe después de todos estos años es que su transmisión en humanos, aunque posible, es mucho más difícil que la del Covid.

A las personas puede llegar a través del contacto directo con roedores por medio de sus heces, en contextos muy concretos y generalmente con determinadas especies.

En el caso de la cepa detectada en el crucero -cepa de los Andes- puede transmitirse entre humanos, pero es necesario un contacto muy estrecho y directo a través de fluidos, tal como afirmó la OMS en su comunicado.

Transmisión del virus

Al respecto, Rafael Toledo, catedrático de Parasitología en la Universidad de Valencia, recordó que en el caso del Covid, una persona infectada podía infectar a 10, y esa, a otras 10.

“En una segunda generación ya tenemos 100 infectados. Aquí no (hantavirus). Estamos hablando de una transmisión muy ineficiente entre humanos, que es lineal: una persona infecta a otra, esa a otra, y así hasta que se corta. Ya sea porque no contacte con suficiente proximidad y tiempo o que fallezca antes de transmitirla”, señala.

La prueba de esto, insiste Toledo, es que a pesar de que las condiciones de un crucero son idóneas para el contagio de una enfermedad infecciosa, en casi 150 tripulantes que tenía el barco, solo se han detectado hasta ahora siete contagios.

Es por eso que los epidemiólogos están insistiendo en que los riesgos de este brote son mínimos.

“Es posible que la información epidemiológica cambie en las próximas horas, pero por lo que se sabe, la experiencia con situaciones previas y simulacros realizados, este escenario seguiría siendo un nivel muy bajo de riesgo”, señala Adrian Hugo Aginagalde, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) en declaraciones a SMC España.

“Eso sí, dentro del crucero no puede descartarse que algún contacto inicie síntomas en estos días y necesite evacuación”, complementa.

“Se puede controlar perfectamente”

El epidemiólogo argentino Hugo Pizzi se refirió en Blu Radio a que el hantavirus “se puede controlar perfectamente”.

Su seguridad en la respuesta se debe a que el manejo del hantavirus pasa por el aislamiento de los pacientes hasta que dejen de ser transmisores del virus.

El experto reconoció que se puede transmitir entre humanos una vez una persona está infectada, pero solo en aislados casos, como en el crucero.

Pizzi señaló que la hipótesis principal es que los pasajeros contagiados abordaron ya en periodo de incubación. “Esta gente subió contaminada (…) y a partir de eso vino el contagio hombre a hombre”, explicó.

Aún así, ¿podría el virus sufrir una mutación que lo convirtiera en más transmisible?

Rafael Toledo explica que, aunque es un virus de RNA (como el SARS-CoV-2) que puede mutar fácilmente, la cantidad de cambios que se tendrían que producir para que se propagara con facilidad en humanos es enorme y muy improbable.

“La diferencia con el coronavirus es que este ya se contagiaba mucho entre personas y pequeñas variaciones lo hacían más eficiente”, señala.

Incubación del virus

Otra gran diferencia es el periodo de incubación: menos de una semana en el caso del SARS-CoV-2 y entre una y seis en el del hantavirus.

Esto hace que la observación y la posible cuarentena de personas en contacto con el virus tengan que ser más prolongadas y por tanto, sea más probable que la persona evolucione favorablemente, lo que coincide con los afirmado por Pizzi.

Por lo tanto, los expertos coinciden en que la posibilidad de que se inicie una nueva pandemia por hantavirus es casi imposible.