Nacional
Sábado 19 enero de 2019 | Publicado a las 10:22 · Actualizado a las 11:43
Programa √Āngeles de la Monta√Īa: una aventura inclusiva e inolvidable
Por Periodismo UCSC
La información es de Karlyng Silva Leal
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Un grupo de alumnos de la Escuela Especial Marta Stowhas, en Penco, est√° explorando por primera vez bosques, monta√Īas y senderos. ‚Äú√Āngeles de la Monta√Īa‚ÄĚ es una iniciativa in√©dita que permite a j√≥venes con dificultades de movilidad o trastornos del aprendizaje acceder libremente a estos lugares.

Era la primera vez que Jorge Albornoz Mayorga recorría en su silla de ruedas los senderos de la Reserva Nacional Nonguén. Trasladarse hasta ese lugar significó un desafío. Sin embargo, la visita lo calmó; despertó sus sentidos y lo hizo admirar más de cerca la naturaleza.

‚ÄúHab√≠a mucho verde y pajaritos cantando‚ÄĚ, dice con un poco de dificultad.

Jorge tiene 23 a√Īos y padece par√°lisis cerebral severa, una enfermedad cong√©nita que limita su capacidad motora, pero que mantiene su mente activa y fresca.

Si bien le cuesta un poco hablar, su rehabilitaci√≥n ha sido exitosa gracias al apoyo constante de su familia, profesores y compa√Īeros de la Escuela Especial Marta Stowhas, en Penco.

En esa misma escuela diferencial donde el joven estudia, se brinda la posibilidad a otros alumnos de explorar por primera vez un bosque, monta√Īa o reserva natural de la Regi√≥n del B√≠o B√≠o.

Una iniciativa in√©dita, sobre todo inclusiva, que impulsa la organizaci√≥n penquista ‚ÄúCuranderos de la Monta√Īa‚ÄĚ y que busca acercar a personas con capacidades diferentes a lugares de dif√≠cil acceso.

Paulo Seguel Maza
Paulo Seguel Maza

√Āngeles de la Monta√Īa

Detr√°s del proyecto ‚Äú√Āngeles de la Monta√Īa‚ÄĚ se encuentra Paulo Seguel Maza, monta√Īista y kinesi√≥logo de la Universidad de Las Am√©ricas. ¬†El profesional lleg√≥ en 2015 a trabajar a la Escuela Especial Marta Stowhas.

‚ÄúAh√≠ naci√≥ mi inquietud y la necesidad de que los alumnos tambi√©n tengan la oportunidad de poder conocer, aprender, enamorarse y m√°s a√ļn, poder crear una simbiosis entre educaci√≥n, salud y naturaleza‚ÄĚ, explica Seguel.

Pero su idea de proyecto debía tratarse con cuidado médico y con un trasfondo pedagógico, que apuntara a mejorar las condiciones de aprendizaje, ya que un cierto porcentaje de estudiantes de este establecimiento educacional, fundado en 1973, tienen enfermedades motoras de diversos grados, como parálisis cerebral y retrasos psicomotores moderados y leves.

‚ÄúMis estudios me demuestran que el deporte y la naturaleza son un aliado demasiado potente dentro de la rehabilitaci√≥n‚ÄĚ, asegura Seguel.

El proyecto ‚Äú√Āngeles de la Monta√Īa‚ÄĚ parti√≥ en diciembre de 2017 con una primera salida a la Reserva Nacional Nongu√©n. Desde entonces, llevan 5 excursiones exitosas por distintos escenarios naturales de la Regi√≥n del B√≠o B√≠o, como el Mirador Alem√°n del Cerro Caracol, la Piedra del √Āguila en el Parque Nacional Nahuelbuta y el sector el Tranque en Penco.

‚ÄúEl objetivo siempre fue ver la felicidad y satisfacci√≥n de los ni√Īos y sus familias al poder recorrer un sendero de la naturaleza o al lograr conquistar una cumbre‚ÄĚ, agrega.

Paulo Seguel Maza
Paulo Seguel Maza

Nuevo mundo

La aventura inicia casi siempre los s√°bados, a eso de las 11 AM en un furg√≥n blanco, que transporta a cerca de 30 ni√Īos y j√≥venes de la Escuela Especial Marta Stowhas.

Los exploradores, que son la esencia del grupo ‚Äú√Āngeles de la Monta√Īa‚ÄĚ, no sobrepasan los 28 a√Īos de edad. Marlen Pedreros, por ejemplo, tiene 15 a√Īos y naci√≥ con un d√©ficit intelectual que la ha convertido en una adolescente de pocas palabras.

En términos cognitivos, su conciencia es de bajo nivel y tiene un reducido interés por interactuar. No obstante, al visitar la Reserva Nacional Nonguén, ubicada a 12 km del centro penquista, sus cinco sentidos despiertan al unísono.

Los paisajes son alucinantes y est√°n repletos de nuevos aromas, colores, sonidos, fauna t√≠pica, como el monito del monte, zorro culpeo o el pud√ļ y flora √ļnica, como robles, raul√≠es, peumos, pitaos, litres, avellanos, canelos, arrayanes y coig√ľes.

Los profesores, quienes acompa√Īan a los estudiantes a toda hora, repiten que los j√≥venes act√ļan ‚Äúcomo si estuvieran en otro mundo‚ÄĚ y parecen disfrutar el bosque que cuenta con m√°s de 17 km en senderos para ser recorridos.

Paulo Seguel Maza
Paulo Seguel Maza

Aprendizaje experimental

Las excursiones del programa ‚Äú√Āngeles de la Monta√Īa‚ÄĚ no solo est√°n enfocadas para estudiantes con dificultades psicomotoras, tambi√©n hay espacio para un grupo de alumnas, cuyas edades van desde los 17 hasta los 25 a√Īos, y que presentan distintos trastornos del lenguaje.

‚ÄúNo son tan buenas para hablar (…) Es m√°s f√°cil para ellas contar lo que observaron y vivieron m√°s que lo que sintieron, porque eso las complica un poco… es m√°s cognitivo, hay que tener m√°s vocabulario‚ÄĚ, explica Camila Rusque Vergara, profesora de diferencial y psicopedagoga de la escuela Marta Stowhas.

La profesional dice que las actividades al aire libre producen evidentes cambios conductuales y brindan la oportunidad de aprender a trav√©s de la experimentaci√≥n: ‚ÄúSiempre tienen algo que contar despu√©s de los paseos (…) El proceso de aprendizaje siempre es muy positivo, sobre todo porque estimula mucho el lenguaje‚ÄĚ.

La estimulaci√≥n y motivaci√≥n que producen las salidas est√° relacionada con que la gran mayor√≠a de los estudiantes nunca ha tenido acceso a estos p√°ramos naturales, como es el caso de Diana Gonz√°lez, una joven de 20 a√Īos diagnosticada con una discapacidad intelectual moderada.

Es una de las estudiantes m√°s introvertidas de su clase; incluso se esconde tras las mesas de la sala y pr√°cticamente no habla. ‚ÄúElla es de las que no quiere volver al colegio cuando sale de paseo…est√° extasiada y fascinada corriendo por espacios libres y abiertos porque no tiene esa oportunidad en su casa‚ÄĚ, recuerda la psicopedagoga.

Paulo Seguel Maza
Paulo Seguel Maza

Apoyo familiar

Las realidades de los ni√Īos, adolescentes y adultos j√≥venes ‚ąíque forman parte de este programa‚ąí son diversas. Por eso, el apoyo familiar juega un rol fundamental para que las salidas sean exitosas.
‚ÄúLe tiene miedo a todo, sobre todo a las multitudes‚ÄĚ, dice Adriana Henr√≠quez, madre de Alonso Cort√©s, un estudiante de 18 a√Īos, de car√°cter introvertido y con S√≠ndrome de Down.

A Alonso se le ve casi siempre alegre en clases, aunque no socializa mucho. Su madre lo acompa√Īa cada vez que puede a las salidas que organiza Paulo Seguel, sobre todo cuando son paisajes pr√≠stinos.

‚ÄúEl Alonso tiritaba de miedo cuando fuimos al Parque Reserva Nongu√©n. (…) √Čl lo pasa mal, pero hay que integrarlo‚Ķ despu√©s de conocer el lugar se relaj√≥ un poco‚ÄĚ, cuenta Adriana Henr√≠quez.

Una sensaci√≥n similar tuvo Daniela C√°ceres. La joven de 25 a√Īos tiene un d√©ficit intelectual moderado. Su madre, Ingrid Bastidas, tambi√©n la acompa√Īa en todas las caminatas.

‚ÄúElla vuelve feliz, conoce de todo‚Ķ recorrer el lugar con sus compa√Īeros es diferente a hacerlo en familia. Ella lo disfruta m√°s‚ÄĚ, comenta la mam√°, que espera que las salidas de este tipo se repitan con m√°s frecuencia.

Por ahora, en promedio, se realizan 5 excursiones al a√Īo. Para salir de viaje hay que organizarse muy bien. Algunos factores como el mal tiempo y la salud de los alumnos pueden jugar en contra.

‚ÄúLos ni√Īos con capacidades diferentes suelen tener un nivel de defensas fisiol√≥gicas menores a los porcentajes normales‚ÄĚ, explica Paulo Seguel, creador del programa.

Por tanto, si hay lluvia o mucho frío las probabilidades de enfermedades aumentan. Asimismo, el mal tiempo dificulta el acceso a senderos o caminos y esto es un problema para personas con movilidad reducida o que se transportan en silla de ruedas.

Cuando el sol pega m√°s fuerte, Paulo Seguel comienza a programar los viajes. Los estudiantes, mientras tanto, aguardan ansiosos a que los furgones pasen por ellos para emprender lo que parece ser una aventura inolvidable.

Tendencias Ahora