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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Concejala de Osorno, María Valderas, se recupera tras ser agredida al término de reunión en población Alday. Agresora plenamente identificada, motivos habrían sido desacuerdo por cámaras de seguridad. Ataques también en su domicilio, incluyendo amenazas de muerte. A pesar de secuelas físicas, continúa con funciones. Fiscalía aún no toma medidas de protección.

En proceso de recuperación, pero bajo el temor de nuevas agresiones, se mantiene la concejala de Osorno, María Valderas, tras ser atacada al término de una reunión con vecinos de la población Alday, en el sector de Rahue.

Así lo confirmó su hija, Elisabeth Santana, quien en conversación con La Radio relató el episodio, señalando que una de las personas agresoras está plenamente identificada: una mujer residente en la misma localidad.

“Ya habían manifestado su enojo con mi mamá, ya que ellos habían tenido un proyecto donde se habían puesto cámaras de seguridad en la población. Eso parece que a ellos no les gustó mucho”, relató.

En ese momento, la agresora insultó a la concejala y la empujó, provocando que esta cayera sobre una vecina. Posteriormente, la siguieron y continuaron agrediéndola físicamente.

Asimismo, señaló que una de las principales agresoras ya tiene un prontuario de drogas.

Ataques al domicilio de la concejala

La situación no se limita a este hecho. Según denunció, también se han registrado ataques al domicilio de la concejala.

Estas situaciones, según indica su hija, incluyen amenazas de muerte.

“La familia de esta niña, cuando se entera de lo sucedido, va a la casa de mi mamá y le tiran piedras, la insultan y amenazan a ella y a toda la familia que nos van a matar”, sostuvo, asegurando que se trata de hecho reiterado.

Pese a las secuelas físicas de la agresión, María Valderas continúa desempeñando sus funciones, apoyada en tratamiento con analgésicos para sus lesiones.

Hasta ahora, la denuncia no se ha traducido en medidas de protección por parte de la Fiscalía.

La familia espera que la situación no escale a hechos más graves para obtener respuestas, considerando la agresión física sufrida y las reiteradas amenazas que afectan no solo a la concejala, sino también a su entorno familiar.