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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, criticó duramente al gobierno de José Antonio Kast por la ley de reconstrucción, calificándola de "ideológica" y cuestionando la falta de diálogo político y social en su tramitación.

La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, cuestionó con dureza al gobierno del presidente José Antonio Kast por el manejo de la ley de reconstrucción, asegurando que se trata de una iniciativa “ideológica” y acusando falta de diálogo político y social en su tramitación.

En ese contexto, criticó que el proyecto haya sido ingresado sin acuerdos previos ni instancias de conversación con actores clave como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), apuntando a un diseño que —a su juicio— prescinde de consensos básicos en materias sensibles.

“O sea.. Pasó Milton Friedman y les dijo ultrones… En positivo, es el proyecto más ideológico que se ha visto de los dos proyectos constitucionales y el ladrillo de la dictadura”, afirmó en La Tercera, marcando una línea crítica hacia el enfoque económico del Ejecutivo.

Exministra Antonia Orellana critica proyecto ideologizado de Kast

La exsecretaria de Estado reforzó su cuestionamiento señalando que “la distribución de la prosperidad es una decisión política”, e insistió en la necesidad de abrir el debate: “Yo invito a que se saquen el jockey de Chicago Boys, segunda generación, podría decirse, para dialogar con el resto de la sociedad”.

Respecto del futuro del proyecto, advirtió que, en caso de aprobarse la idea de legislar, la oposición deberá articular una respuesta conjunta. El camino para enfrentar esto es una estrategia unitaria, porque lo que está en riesgo son 25 años de desarrollo. En esa ética del cuidado de la población, tenemos que poner nuestro centro en las cuestiones que van a afectar la vida de las personas”, sostuvo.

Orellana también cuestionó la estrategia del Ejecutivo de atribuir responsabilidades a administraciones anteriores. “Hay un límite en por cuánto se puede extender la justificación de ‘es culpa del gobierno anterior’”, afirmó, desafiando esa narrativa: “Yo desafío a que busquen una cuña mía donde le haya echado la culpa a la ministra Zalaquett”.

“Eso tiene un techo en la opinión pública, donde el argumento de estar en crisis no solo es reprendido por la Contraloría, sino que también tiene poca validación en la ciudadanía”, agregó.

Frente Amplio

Finalmente, Orellana se refirió al proceso interno del Frente Amplio, que actualmente desarrolla un congreso ideológico en el marco de su unificación como partido. “Es un proceso que no es corto y está bien que así sea (…) Estamos divididos en unidades congresales, el presidente está en una de ellas, y también varios exministros, distribuidos por domicilio”, explicó.

A su juicio, este mecanismo permite una deliberación amplia: “Eso es una mezcla virtuosa porque están todas las visiones del partido discutiendo de igual a igual”.

“Tiene que ver más con el futuro que con el pasado, tomando elementos de la necesaria reflexión de qué significa haber sido gobierno”, añadió, en alusión a la experiencia de la administración de Gabriel Boric.

“Pero desde que existimos, si yo le echara 500 pesos en un chanchito por cada vez que han dicho que se acabó el Frente Amplio, ya estaría invirtiendo en algo grande”, cerró.