"Son entes vacíos, y no lo digo como predicador, sino como pecador", dijo.

En el marco de la XLVII edición del Encuentro Nacional de la Empresa (Enade): Verba et facta, realizada en Vitacura, y durante el bloque presidencial, el candidato Marco Enríquez-Ominami respondió a José Antonio Kast por el sistema político actual y la proliferación de partidos.

El candidato independiente afirmó que la actual ley de partidos políticos “es mala” y que en Chile sobran colectividades. “Yo tenía un partido, lo liberé y lo disolví. Hoy preferí estar como independiente porque creo que sobran los partidos políticos. Son entes vacíos, y no lo digo como predicador, sino como pecador”, sostuvo.

También lanzó dardos al candidato republicano, señalando que “los partidos, como el tuyo, son desastrosos. Están vacíos de militancia; son máquinas de poder y de corrupción, o de clientelismo, en el más sano de los casos”.

Enríquez-Ominami planteó además que “tiene que cambiar el sistema político” y que el problema es de carácter democrático. “Yo haría un sistema menos presidencialista, donde el jefe de Estado no sea jefe de Gobierno ni jefe de coalición. Para que la economía crezca, necesitamos un presidente legítimo”, afirmó.

Empleo e inteligencia artificial

Durante su participación en el encuentro, el candidato fue consultado también acerca de la irrupción de la inteligencia artificial y su impacto en el empleo. En ese sentido, ME-O advirtió que “uno de cada cinco empleos va a desaparecer en la próxima década producto de la robotización y la inteligencia artificial”, y propuso dos medidas concretas: crear 300 mil empleos para la reconversión laboral y 100 liceos técnico-profesionales “inspirados en el modelo alemán”.

Agregó que, para financiar estas iniciativas, “es necesaria una reforma fiscal”.

Al cierre de su intervención en el mayor encuentro de autoridades públicas y líderes empresariales del país, Enríquez-Ominami subrayó que “no es verdad que tengamos un Estado más grande. Tenemos un Estado desfinanciado. Y un Estado desfinanciado se vuelve decadente y corrupto. La derecha dura abusa del miedo de la gente: se requiere un Estado fuerte, no más grande”.