En medio de la guerra en Ucrania, Yemen, inmerso en una de las peores crisis humanitarias del planeta según la ONU, está al borde del colapso total tras más de siete años de un conflicto que ha matado a cientos de miles de personas, directa o indirectamente.

Naciones Unidas y asociaciones humanitarias alertaron de graves consecuencias para Yemen después de que una conferencia de donantes internacional no consiguiera recaudar los fondos necesarios para evitar una catástrofe humanitaria en este país en guerra.

Eclipsado ahora por el conflicto en Ucrania, el necesitado Yemen, inmerso ya en una de las peores crisis humanitarias del planeta según la ONU, está al borde del colapso total.

La subsistencia del país depende casi completamente de las importaciones y los grupos humanitarios alertan que la situación no hará más que deteriorarse por la invasión rusa de Ucrania, que produce casi un tercio del trigo consumido en Yemen.

Un 80% de sus 30 millones de habitantes depende de la ayuda para sobrevivir tras más de siete años de un conflicto que ha matado a cientos de miles de personas, directa o indirectamente.

La ONU no escondió su decepción después de que la conferencia de donantes no consiguiera recaudar ni siquiera un tercio del objetivo marcado para asistir a 17,3 millones de yemenitas.

El organismo ha avisado repetidamente de que las agencias humanitarias se están quedando sin fondos y deben recortar programas que salvan vidas.

“Un déficit de financiación significa que no se cubrirán las necesidades de la gente”, indicó Auke Lootsma, representante en Yemen del Programa de Desarrollo de la ONU.

“La perspectiva para el próximo año se presenta muy lúgubre para Yemen. Es la situación más lúgubre que hemos tenido hasta ahora en el país”, alertó.

Hambruna

La guerra entre el gobierno reconocido internacionalmente, respaldado por una coalición liderada por Arabia Saudita, y los rebeldes hutíes cercanos a Irán ha colocado el país al borde de la hambruna, cuya amenaza aumenta por el aumento de precios ocurrido tras la crisis de Ucrania.

Antes incluso de la invasión, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) dijo que sus raciones de comida en Yemen se habían reducido para ocho millones de personas este año, mientras otros cinco millones “en riesgo inmediato de caer en una situación de hambruna” se mantenían completas.

Las agencias de la ONU alertaron durante la conferencia de donantes que hasta 19 millones de personas necesitarían asistencia alimentaria en la segunda mitad de 2022.

Los 1.300 millones comprometidos en la conferencia de los más de 4.000 solicitados fueron una decepción“, dijo a AFP Abeer Etefa, portavoz del PMA para Oriente Medio y el Norte de África.

“Esperábamos más, particularmente de donantes en la región que deben dar un paso y comprometer fondos para una crisis en su patio trasero (…) Si actuamos ahora, podemos evitar lo que sería un punto de no retorno y salvar a millones”, afirmó.

Entre los ausentes, destacan Arabia Saudita o Emiratos Árabes Unidos, miembros de la coalición internacional progubernamental que en la conferencia del año pasado estuvieron en el podio de donantes.

“Más vidas se perderán”

“Algunos de los vecinos de Yemen, también partes en el conflicto, por ahora no han comprometido nada para 2022. Esperamos que esto cambie”, dijo a AFP Erin Hutchinson, director para Yemen del Consejo Noruego por los Refugiados.

“Es un resultado catastrófico para la respuesta humanitaria en Yemen. Más gente está necesitada este año en Yemen que en 2021. Más vidas se perderán”, alertó.

Durante la conferencia de donantes del miércoles, sauditas y emiratíes subrayaron la necesidad de detener las acciones “terroristas” de los hutíes. El representante de Emiratos acusó a los rebeldes de “obstruir y desviar ayuda”.

Por su parte, Arabia Saudita aseguró que había aportado 19.000 millones de dólares en ayuda y desarrollo para Yemen en los últimos años.

“Los socios de la coalición parece que prefieren ahora controlar sus propios fondos para Yemen, en vez de darlo a Naciones Unidas”, opinó a AFP Elisabeth Kendall, investigadora en la Universidad de Oxford.

“Esto puede ser porque las áreas más impactadas de Yemen están bajo control hutí. Puede ser difícil de aceptar ver que la ayuda fluye a zonas en las que están luchando”, añadió.

De acuerdo con Abdulghani al Iryiani, investigador en el Centro para Estudios Estratégicos de Saná, los integrantes de la coalición “parecen diseñar su respuesta humanitaria de forma que les reporte el mayor beneficio político, a través de sus propias organizaciones”.

Las seis naciones del Consejo de Cooperación del Golfo aseguraron el jueves que mantienen su intención de acoger negociaciones entre los dos bandos yemenitas en conflicto en Arabia Saudita, aunque los rebeldes hutíes rechazaran dialogar “en un país enemigo”.