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Un trágico accidente aéreo cobró la vida de al menos un piloto durante el Beja Air Show, un evento que atrajo a miles de espectadores. Dos aviones acróbatas colisionaron en el aire en una maniobra acrobática, causando la muerte de uno de los pilotos y dejando a otro herido. La Fuerza Aérea Portuguesa confirmó que el incidente ocurrió a las 4:05 pm (11:00 de Chile) durante una demostración aérea.

Las imágenes muestran el momento exacto en que los aviones se rozan en el aire antes de que uno de ellos caiga en picada hacia el suelo, culminando en una explosión. La Fuerza Aérea Portuguesa expresó su pesar en un comunicado oficial, lamentando profundamente la pérdida y extendiendo sus condolencias a los familiares y amigos del piloto fallecido, quien era de nacionalidad española.

Según consignó The Sun, tras el choque, el evento fue cancelado inmediatamente mientras más de 30 vehículos de emergencia se apresuraban al lugar del siniestro.

Los espectadores, horrorizados, se quedaron atónitos ante la vista del avión en llamas tras el impacto. Los informes indican que el avión sufrió daños severos en la cola, lo que provocó la pérdida de control y el subsecuente accidente. Por su parte, el otro avión fue capaz de aterrizar, por lo que el piloto solo resultó con heridas.

Investigación en curso

Las autoridades locales, incluida la Policía de Seguridad Pública, la Oficina del Fiscal Público y la Oficina para la Prevención e Investigación de Accidentes Aéreos y Ferroviarios, han iniciado una investigación exhaustiva para determinar las causas del accidente.

Ambos aviones involucrados eran Yakovlev Yak-52, utilizados por los equipos de formación Yakstars de España y Portugal en exhibiciones aéreas. La colisión ocurrió durante una celebración del 72º aniversario de la Fuerza Aérea Portuguesa, un evento que esperaba atraer a cerca de 100,000 visitantes durante el fin de semana.

Este lamentable suceso se suma a una serie de incidentes trágicos en exhibiciones aéreas recientes. Días antes, un piloto de la Real Fuerza Aérea Británica murió cuando un avión Spitfire se estrelló durante un evento de la Batalla de Gran Bretaña en Lincolnshire, Inglaterra. En otro incidente, un caza sufrió un accidente en una maniobra fallida, resultando en la muerte de un copiloto mientras el piloto principal lograba eyectarse a tiempo.