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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Jeff Bezos y su esposa, Lauren Sánchez Bezos, causaron controversia al ser los patrocinadores de la MET Gala, rompiendo la tradición de tener una casa de modas como sponsor. Los Bezos pagaron entre 10 y 20 millones de dólares por su rol en el evento, generando críticas y protestas previas. En la gala, Lauren lució un vestido de Schiaparelli inspirado en una obra de arte, pero las críticas de su atuendo no se hicieron esperar, siendo tachado de básico y vulgar.

Como cada primer lunes de mayo, se realizó la tradicional MET Gala en las escalinatas del Museo de Arte Metropolitano de Nueva York que en esta edición tuvo un ingrediente especial, ya que se rompió con la tradición de que el sponsor oficial fuera una casa de modas y esta vez la misión la tuvo una pareja, Jeff Bezos y su esposa, Lauren Sánchez Bezos.

Desde que se supo la noticia de que la pareja serían los principales patrocinadores del evento y además co-presidentes del mismo, se instaló la polémica, asociada a la influencia que podrían tener en una de las noches más exclusivas de la moda.

Aún más cuando se supo que pagaron entre 10 y 20 millones de pesos por estar a la cabeza de la gala neoyorquina que concentra a personalidades de todo el mundo.

Pese a que trataron de bajar el perfil a su posición dentro de la MET Gala, los Bezos concentraron una serie de protestas en los días previos al evento, por lo que era de esperar que todos estuvieran atentos a qué vestirían para asistir al evento.

La elección del vestido de Lauren Sánchez

Lauren Sánchez Bezos llegó muy temprano al evento, en su calidad de patrocinadora principal y presidenta honoraria del evento, luciendo un vestido de Schiaparelli que fue diseñado como un homenaje al cuadro de John Singer Sargent de 1884, Madame X.

“El tema es ” Arte del vestuario “, y eso es precisamente lo que Elsa Schiaparelli hacía hace 100 años… No se limitaba a decorar cuerpos, sino que creaba arte sobre ellos”, señaló a Vogue Sánchez Bezos cuando se refirió a su elección.

La periodista de 56 años no estuvo sola en el proceso para dar con el vestido perfecto, ya que contó con el trabajo del Daniel Roseberry, director creativo de Schiaparelli y el reconocido estilista Law Roach, quien elige con pinzas a las celebridades que estiliza cada año para la MET Gala.

La elección no fue antojadiza, sino que responde a la obra de Sargent de 1883. Según explica Vogue, se trata de “un retrato original mostraba a la socialité francesa Madame Pierre Gautreau con un vestido negro ajustado, con un tirante que se deslizaba sutilmente de su hombro; un detalle que causó tal revuelo que Sargent repintó el tirante en posición vertical”.

Sargent ocultó su pieza durante varias décadas y luego la vendió al MET, señalando “Supongo que es lo mejor que he hecho”.

Esta historia llamó la atención de Lauren Sánchez quien decidió llevar adelante el diseño con su exclusivo equipo, cumpliendo a cabalidad con el tema asignado para la gala, sin embargo, las críticas de inmediato no la favorecieron.

Las críticas

Una vez que Lauren Sánchez Bezos pisara la alfombra de la MET Gala y se pudiera ver su exclusiva pieza Schiaparelli en honor a la clásica obra, las críticas se fueron de inmediato contra ella ya que su estilismo no convenció.
Independent recogió algunas de las críticas que se repitieron en X como ““Qué básico” o “Lo organizaron para que ella pudiera haber hecho cualquier cosa. Es una decepción repugnante”.

Luego, otro usuario coincidió indicando, “¡Qué desperdicio!”, mientras que otro señaló: “Parece que va al baile de graduación de 1992”, y quizás el más duro indicando: “Qué vulgar” o “La elegancia no se compra”.

Otro usuario bromeó indicando: “Lauren Sánchez Bezos en la Met Gala de 2026; con todo ese dinero, no pudo comprar creatividad”.

“Lauren Sánchez pagó muchísimo para estar aquí, pero ni siquiera se atrevió a hacer la referencia a Madame X”, escribió otro usuario, añadiendo, “El vestido ni siquiera es del mismo color ni de la misma tela”.

Las críticas se unieron a las que venían días antes respecto a la posición de Lauren y su marido, el magnate tecnológico como patrocinadores.

Incluso, los miembros del grupo activista político “Everyone Hates Elon” (Todos odiamos a Elon) distribuyeron días antes panfletos que llamaban a boicotear la “MET Gala de Bezos”, ya que consideraron que la participación de la pareja respondía más a comprar influencia en la cultura popular y los medios, más que un amor por el arte.