Jimmy Kimmel Live! se alzó como el ganador del premio a mejor talk show en la 31.ª edición de los Critics Choice Awards este domingo por la noche. En su discurso al recoger el galardón, el presentador y cómico estadounidense envió un duro recado al presidente Dondald Trump.
El reconocido conductor agradeció el respaldo recibido tras la cancelación temporal en septiembre de 2025 tras las presiones de Trump y, con ironía, también agradeció al mandatario estadounidense por “hacer el ridículo todos los días” y darle material para sus monólogos.
Jimmy Kimmel vs Donald Trump: nuevo capítulo
“Gracias a todos los guionistas, actores, productores y miembros de los sindicatos, muchos de ustedes están en esta sala, que nos apoyaron, que de verdad dieron un paso al frente y nos recordaron que no damos por sentada la libertad de expresión en esta ciudad ni en este país”, expresó Kimmel.
En sus palabras, recordó la oleada de apoyo que recibió cuando ABC retiró temporalmente su espacio de la parrilla tras un monólogo en el que el presentador criticó a sectores del movimiento MAGA de instrumentalizar políticamente el asesinato de Charlie Kirk. “Sus acciones fueron importantes y lo agradecemos”, continúa.
También desde el escenario de los Critics Choice Awards, el presentador bromeó sobre el importante papel del actual inquilino de la Casa Blanca en su triunfo en estos premios.
“Y, sobre todo, quiero dar las gracias a nuestro presidente, Donald Jennifer Trump, sin el cual nos iríamos a casa esta noche sin ningún premio. Gracias, señor presidente, por todas las muchas cosas ridículas que hace cada día, día tras día. Han sido un par de semanas apoteósicas, y no podemos esperar a volver al aire mañana por la noche para hablar de ellas”, concluyó Kimmel.
La explicación del origen del conflicto
Este nuevo episodio entre Kimmel y Trump llega poco después de que el humorista cargase contra el político por sus comentarios sobre el asesinato del cineasta Rob Reiner y de su esposa, Michele Singer.
El presidente de Estados Unidos señaló que la muerte del matrimonio se debió “a la ira que Reiner provocó en otras personas por su enorme, inflexible e incurable afección, una enfermedad que paraliza la mente conocida como síndrome de desquiciamiento de Trump”.
“Lo que necesitamos en un momento como este, además de sentido común en lo que respecta a las armas y a la atención a la salud mental, es compasión y liderazgo”, respondió Kimmel, que subrayó que “no obtuvimos eso de nuestro presidente porque no tiene nada de eso que dar. En su lugar, obtuvimos a un necio divagando sobre tonterías”.
El constante enfrentamiento de Kimmel y Trump no se entiende sin remontarse a mediados de septiembre, cuando ABC, propiedad de Disney, suspendió Jimmy Kimmel Live! de forma indefinida tras un monólogo en el que Kimmel criticó a sectores del movimiento MAGA por instrumentalizar políticamente el asesinato de Charlie Kirk.
Sus palabras se calificaron de ofensivas y derivaron en presiones institucionales donde el presidente apoyó públicamente la retirada del programa, algo a lo que volvió a animar recientemente.
Tras seis días fuera de antena, Disney levantó la suspensión y Kimmel regresó el 23 de septiembre con un monólogo defendiendo la libertad de expresión, aclarando el sentido de sus palabras y cargando de nuevo contra el uso de la maquinaria institucional para intimidar a medios críticos.
Lejos de hundir al formato, la emisión de vuelta tras la suspensión de Kimmel reunió aproximadamente 6,3 millones de espectadores en abierto, el mejor dato regular del programa en más de una década, multiplicando por más de tres su media reciente.
Trump reaccionó entonces con nuevos ataques, celebró la suspensión y criticó que Disney devolviera el programa a la parrilla, insinuando incluso represalias regulatorias contra ABC.