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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El renombrado bailarín Mikhail Baryshnikov, reconocido por su papel en Sex and the City, recuerda la decisión histórica de desertar de la Unión Soviética hace 50 años. Proveniente de Riga, destacó en el ballet ruso antes de escapar en Canadá y dirigirse a Estados Unidos en busca de libertad artística. Su trayectoria en Nueva York lo consagró como uno de los mejores bailarines del mundo, y su incursión en la actuación lo llevó a interpretar papeles icónicos. A pesar de su éxito, Baryshnikov se mantuvo alejado de Rusia por motivos políticos y hoy, a los 76 años, sigue participando activamente en el mundo del arte a través de su centro Baryshnikov Arts.

El bailarín perfecto, el desertor de la URSS o simplemente, el ruso de Sex and the City, ese es Mikhail Baryshnikov.

Aunque muchos lo deben ver como un actor, gracias a su papel de Aleksandr Petrovsky, uno de los amantes de Carrie en Sex and the City, la verdad es que la historia de Mikhail es mucho más fascinante.

Se trata de uno de los bailarines de ballet más famosos del mundo, entre los mejores de la historia y al que no puedes dejar de ver cuando se lanza al escenario.

Recientemente, recordó uno de sus hitos más importantes en su vida, uno que no tiene que ver con su paso por el escenario, sino que con una decisión que tomó, haciendo historia, pero también cambiando radicalmente el rumbo de su vida.

Mikhail Baryshnikov: el bailarín que decidió dejar la Unión Sovietica

Recientemente, el bailarín Mikhail Baryshnikov cumplió 50 años desde el día que salió del escenario, hacía una multitud que lo esperaba y comenzó a correr por las calles de Toronto.

Originario de Riga, ciudad de Letonia, se mudó a los 16 años a Leningrado, hoy San Petersburgo, para estudiar ballet. Su condición lo posicionó como uno de los mejores de su nación, por lo que pronto se transformó en una estrella que comenzó a recorrer el mundo con el ballet.

A los 26 años y como miembro del ballet Bolshoi, se presentó en Canadá, en una gira que cambiaría para siempre su vida.

Había hecho amigos canadienses y norteamericanos que ese día lo esperaron, mientras se mezclaba con el público que quería su autógrafo, Mikhail Baryshnikov decidió escapar del escenario, el ballet, los agentes de la KGB y la Unión Soviética.

El motivo, “Realmente quería ser artista y mi principal preocupación era mi baile… Tenía 26 años. Esa es la mediana edad para un bailarín clásico. Quería aprender de coreógrafos occidentales”, recordó en entrevista con The New York Times.

Esa noche subió a un auto y salió camino a un “mundo libre” en Estados Unidos. Como el mismo dice, “No soy un desertor, soy un selector, esa fue mi elección. Elegí esta vida”.

De esa forma comenzó una nueva vida en Estados Unidos donde vio su carrera estallar, siendo el bailarín más destacado de las décadas del 70 y 80. Nunca volvió a su ciudad natal y tampoco a Rusia.

Tampoco volvió a comunicarse con su padre, el hombre que sabía que amaba el teatro, a quien escribió 3 cartas que nunca tuvieron respuesta. Una protección para el también actor, quien señala “Gracias, papá. Gracias por no agacharte” ante los agentes de la KGB que lo fueron a buscar a través de su padre.

50 años después reconoce que su decisión no fue sólo artística, también fue política.

El bailarín perfecto en Nueva York

La carrera de Mikhail Baryshnikov tuvo un gran auge en Nueva York, poco después de dejar el ballet ruso, se transformó en la estrella del el American Ballet Theater, el New York City Ballet y elevó esta disciplina en Estados Unidos.

Hizo de Estados Unidos su hogar. Declaró a Exitoina, “Nunca imaginé que viviría en ningún otro lugar. Es mi casa y la casa de mi familia”.

También se dedicó a la actuación con éxito, logrando incluso una nominación a los premios Oscar de 1978, por su papel en Paso Decisivo, donde muestra su gran destreza bailando en imágenes que dejan hipnotizado a cualquiera que las ve.

Aunque es White Night la película que quizás más le representa, interpretando a Nikolái ‘Kolya’ Ródchenko, un bailarín que como él, desertó del ballet soviético, pero volvió a sus tierras por una mala casualidad. Una situación que le pudo ocurrir mientras recorría el mundo bailando los papeles que incluso, coreógrafos, creaban para él.

Sin embargo, es posible que el papel por el que más le conozcan los millenials es el de Alexander Petrovsky, el ruso de Sex and the City, que se transforma en el último amor de Carrie antes de que Mr. Big decida ir a buscarla a Francia, donde se había mudado.

Respecto de su paso por la serie señaló, “Sex and the City fue un desafío diferente. Me sentí muy honrado de estar en compañía de esas mujeres increíbles. Incluso cuando pienso que un material es bastante ligero, me entrego ciento por ciento a cada proyecto. Esa fue una experiencia de aprendizaje encantadora”.

“¡Y me divertí mucho también! Espero que la gente me recuerde en mis trabajos como un artista del que pueda decir: “Nunca fue aburrido””, consignó.

Su relación con la política

Aunque durante muchos años evitó hablar de política, por su historia, 50 años después de abandonar la Unión Soviética se siente más cómodo hablando del tema.

De Donald Trump mencionó “Creo que ha dominado definitivamente el arte de mentir, engañar e intimidar. Si tiene interés en otras artes, no he visto evidencia de ello. Nijinsky, clown de Dios”.

Tampoco tuvo miedo de hablarle directo a Putin, señalando que creó un “mundo de miedo”.

“Es un auténtico imperialista con un sentido del poder absolutamente extraño. Sí, habla con la lengua de mi madre, igual que ella, pero no representa a la verdadera Rusia”, señaló.

Ese es uno de los motivos por los que nunca volvió a Rusia y cree que nunca lo hará, ni siquiera pasar por su cabeza. Sí lleva el ruso en el corazón y las venas, por su madre, quien nació en Kstovo.

Durante los últimos años, Mikhail Baryshnikov ve cómo otros toman desiciones muy parecidas a las de él, como la bailarina Olga Smirnova, estrella del Bolshoi, quien lo abandonó por a guerra de Rusia con Ucrania.

“La vi bailar en Nueva York y la conocí después del espectáculo. Es una bailarina maravillosa, una mujer encantadora y muy, muy, muy valiente. Es un gran cambio ir a los Países Bajos después de haber sido solista principal en el Bolshoi”, contó a The New York Times.

Añadió, “Y, sin embargo, estaba en gran forma y mostró un gran orgullo por actuar con una compañía que la adoptó. Estoy apoyándola”.

La vida actual de Mikhail Baryshnikov

Su larga carrera en Estados Unidos llevó a que Mikhail Baryshnikov participara activamente en los ballet de Nueva York, pero también llegó el momento en que creó su propio centro, Baryshnikov Arts.

Se trata de un espacio creativo que armó en 2005, con el objetivo de apoyar a artistas multidisciplinarios de todo el mundo.

Aquí es donde se presentan cientos de artistas y es el espacio donde directores artísticos tienen la opción de trabajar. Uno que también ocupa él, que pese a tener 76 años, sigue activo en el mundo del arte.

Cincuenta años después de comenzar su camino en occidente, el letón señala que no se arrepiente. “No me arrepentí entonces y todavía no me arrepiento. Había algunos amigos y algunos familiares a los que me dio pena dejar, pero sabía que comprenderían mi decisión”, mencionó a Toronto Star.