La cantante fue una de las primeras personas en denunciar los abusos infantiles de la Iglesia Católica. Sin embargo, su acción en los 90' solo provocó que su carrera quedara marcada para siempre.

Este miércoles se confirmó la muerte de la cantante irlandesa Sinead O’Connor, uno de los íconos de la música de los 80, además de ser una de las artistas más controvertidas, siendo recordada por ser una de las primeras artistas en denunciar los abusos de la Iglesia Católica al romper una foto del Papa.

Y es que la artista tuvo una de sus polémicas más grandes cuando impactó a todo el mundo al romper una fotografía del Papa Juan Pablo II durante una presentación en Saturday Night Live.

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Todo ocurrió en octubre de 1992, cuando O’Connor, con 26 años, fue invitada al programa a tocar algunas de sus canciones. Fue así que, cuando el programa prometió escuchar uno de sus temas más recientes, la artista comenzó a cantar una versión a capela del tema War, de Bob Marley.

Sin embargo, el tema no solo impactó por su modalidad, libre de instrumentos y con O’Connor mirando fijamente la cámara, sino porque la artista cambió la letra en diferentes momentos de la canción.

En todas partes hay guerra hasta que el régimen innoble e infeliz, que nos mantiene a todos a través de abuso infantil, sí. Abuso infantil, sí. La servidumbre sub-humana ha sido derribada, completamente destruida. En todas partes hay guerra”, cantó la artista.

O’Connor continuó con su interpretación hasta la frase final, en donde cantó: “Tenemos confianza en la victoria del bien… sobre el mal”, mientras mostraba la foto del Papa, quien era entonces la cabeza de la Iglesia Católica.

Así, la rompió mirando fijamente la cámara y dijo “pelea contra el enemigo real”, dejando el estudio en un silencio sepulcral.

La polémica explotó días posteriores, luego de que el momento diera la vuelta al mundo a través de la prensa y cientos de religiosos realizaran protestas en contra de la cantante.

Las consecuencias de Sinead O’Connor tras la foto del Papa rota

De acuerdo a The Independient, aquella acción logró que la NBC suspendiera a O’Connor en sus programas de por vida. Asimismo, la cantante fue abucheada e incluso llegaron fanáticos religiosos a arrojarle huevos al salir del programa.

Dos semanas después, la cantante participó en un concierto tributo a Bob Dylan en Madison Square Garden, donde fue abucheada. Entonces, relata el medio, la cantante interpretó War nuevamente, pero, al cantar la letra original con la voz quebrada, la desaprobación solo aumentó.

“La mitad de ellos están abucheando, la mitad de ellos están aplaudiendo. Es el ruido más extraño que he escuchado en mi vida”, dijo O’Connor en el documental sobre su vida Nothing Compares, apuntando que aquel recuerdo “me hace querer vomitar”.

Durante la década de los 2000, miles de casos de abuso infantil por parte de la iglesia salieron a la luz, a lo que muchos recordaron el movimiento de O’Connor. Sin embargo, tras aquella performance, O’Connor ya había quedado marcada en su carrera.