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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Investigadoras del Jardín Botánico de Gotemburgo, Suecia, visitaron Chile para colaborar en la restauración del Toromiro, árbol endémico de Rapa Nui extinto desde 1960. Conocieron el trabajo de CMPC en Los Ángeles para conservar la especie, destacando la importancia de ampliar la base genética. Trasladaron 22 ejemplares a Europa para su conservación ex situ. El Jardín Botánico sueco mantiene viva la especie en Europa desde la década de 1960. CMPC ha trabajado en la recuperación del Toromiro desde 2006, logrando reproducirlo y desarrollar técnicas de propagación.

Las investigadoras Åsa Krüger y Stina Weststrand, especialistas del Jardín Botánico de Gotemburgo (en Suecia), recorrieron distintos puntos del país para conocer avances científicos vinculados a la restauración del Toromiro (Sophora toromiro), el único árbol endémico de Rapa Nui, extinto en su hábitat natural desde 1960.

Durante su estadía, conocieron iniciativas de restauración ecológica y el trabajo que la empresa CMPC desarrolla en sus laboratorios ubicados en Los Ángeles, región del Bío Bío, para contribuir a la conservación de esta especie, incluyendo procesos de propagación y biotecnología orientados a aumentar la disponibilidad de ejemplares.

“Para nosotros es muy valioso conocer el trabajo que se realiza aquí y ver cómo podemos aportar a la conservación del Toromiro, una especie con la que el Jardín Botánico de Gotemburgo trabaja desde la década de 1960. Hoy sentimos que estamos entrando en una nueva etapa de colaboración con Chile para apoyar su restauración”, señaló la científica Åsa Krüger.

Aunque desapareció en estado silvestre, la especie sobrevivió gracias al resguardo de semillas y ejemplares en jardines botánicos fuera de su entorno natural, lo que lo convierte en un caso único a nivel mundial.

Restauración del árbol Toromiro

En esa historia, el Jardín Botánico de Gotemburgo ha cumplido un rol relevante, manteniendo viva la especie en Europa y resguardando material genético clave para futuros esfuerzos de restauración.

La investigadora Stina Weststrand destacó que “el trabajo científico y de largo plazo que se ha desarrollado en torno al Toromiro”. “Hay un esfuerzo serio por ampliar la base de ejemplares disponibles y avanzar en condiciones que puedan apoyar su restauración futura”, afirmó.

En el marco de esta alianza, CMPC y Botaniska impulsaron el intercambio de material biológico propagado in vitro, con el propósito de ampliar la base genética disponible y fortalecer las posibilidades de éxito en los procesos de restauración.

En este contexto, las especialistas coordinaron el traslado a Europa de 22 ejemplares de Toromiro provenientes del vivero de la compañía, transportados en una caja sellada por el SAG, que pasarán a formar parte del programa de conservación ex situ del jardín sueco.

Fundado en 1923, el Jardín Botánico de Gotemburgo (Botaniska) es el más grande de Suecia y una de las instituciones botánicas más reconocidas de Europa por su trabajo en conservación de colecciones vivas y restauración ecológica. En ese marco, Krüger y Weststrand forman parte del equipo que resguarda y estudia especies amenazadas.

“Cultivamos Toromiro principalmente para mantener su material genético. Nuestro objetivo es mantener viva su diversidad y compartir ejemplares con otros jardines botánicos de Europa, asegurando así un respaldo para la especie mientras se avanza en su restauración en Chile”, explicó Krüger.

Científicas suecas visitan Chile para fase de restauración del toromiro
CMPC | Cedida

Inicios del proyecto de restauración en Chile

El trabajo de CMPC con el Toromiro se desarrolla desde 2006, el cual considera la recuperación de las condiciones ecológicas necesarias para que la especie se establezca en Rapa Nui.

Entre 2008 y 2011, la empresa logró reproducir el árbol y se pudo masificar el ejemplar, desarrollando técnicas de propagación vegetativa y por injerto.

Al respecto, Jean Pierre Lasserre, gerente de Tecnología y Planificación de CMPC, destacó que “la clave para el éxito del Toromiro es que exista mayor variabilidad genética. Si logramos tener trazas, vamos a tener éxito y va a ser una especie que va a poder subsistir en el tiempo”.