El creador chileno, ícono de la escena de avanzada en los años 70, fue distinguido con el galardón que la Fundación Plagio entrega por tercer año consecutivo, reconociendo su trayectoria fundamental en la escena artística nacional y su exploración crítica de la historia del arte nacional. Junto al ganador, también fueron reconocidos los escritores Pía Barros, José Ángel Cuevas, Carlos Cociña y la artista visual Virginia Errázuriz.
Con una carrera iniciada en los años setenta, Carlos Altamirano (Santiago, 1954) es una figura clave de la escena artística chilena. Su obra, que cruza el grabado, la pintura, la instalación, la fotografía y el videoarte, se ha caracterizado por una revisión crítica y lúdica de la historia del arte chileno, desmontando sus tradiciones a través del montaje de imágenes, símbolos y materiales de la cultura de masas. Fue parte del núcleo teórico-artístico junto a Nelly Richard y Carlos Leppe que programó espacios emblemáticos como las galerías Cromo, CAL y Sur durante la dictadura.
“Comienzo con una confesión: soy un plagiador, un imitador, un copión. Por eso, felicito la perspicacia de la Fundación Plagio, que me reconoce como a uno de los suyos”, así arrancó el discurso de Carlos Altamirano cuando pasó adelante a recibir el galardón. “Siempre me ha maravillado la inteligencia ajena, y una vez leí que la originalidad no es más que una imitación inteligente. Se lo leí a Voltaire, así que le creo. Por lo mismo, dedico sin culpa mucho tiempo a observar e imitar cómo hacen las cosas los demás. Lo que las hacen bien y a los que no les resultan. No solo los artistas, sino todos los demás. Y lo imito en todo: gestos, gustos, mañas, frases, apariencias, ideas contradictorias entre sí, algunas incomprensibles a primera vista pero con una esencia intangible que las hace contagiosas”, agregó.
Premio Plagio a la Creatividad Artística
El Premio Plagio a la Creatividad Artística se otorga con el fin de reconocer a creadoras y creadores chilenos de carreras destacadas y con más de 30 años de trayectoria, que hayan generado una transformación creativa desde la literatura y las artes visuales.
Desde Fundación Plagio, la coordinadora general, Soledad Camponovo, destacó la relevancia del premiado. “Por tercer año consecutivo, nos enorgullece poder reconocer el trabajo y la trayectoria de diversos creadores nacionales, quienes se han mantenido en los márgenes, generando obras innovadoras y relevantes. Particularmente, Carlos es un artista esencial para entender el arte contemporáneo en Chile y su obra ha construido un imaginario único, desafiando cánones y proponiendo una relectura personal y aguda de nuestra cultura visual”.
Veredicto
La tarea de elegir al artista distinguido fue encargada a un jurado compuesto por 5 especialistas de diferentes disciplinas: la doctora en historia del arte, curadora e investigadora, Catalina Valdés; el periodista cultural, Roberto Careaga; el artista, Gonzalo Pedraza; la escritora, Alejandra Costamagna; y la escritora y directora de Fundación Plagio, Carmen García Palma.
“El jurado decidió distinguir a Carlos Altamirano por la coherencia y radicalidad de una obra que, desde los años setenta, ha interrogado los límites del arte y sus instituciones. Su práctica no solo documenta una época crítica, sino que la interviene activamente, utilizando el montaje y la apropiación para construir una contra-historia visual del Chile reciente. Es un artista-archivista cuya obra amplía constantemente las preguntas sobre la identidad y la memoria cultural”, explicó Gonzalo Pedraza, representante del jurado de la III edición del Premio Plagio a la Creatividad.
En la decisión final también se consideraron creadores postulados a través de una consulta ciudadana virtual que Fundación Plagio realizó entre septiembre y octubre de 2025. En esta postulación abierta, las personas pudieron inscribir sus nombres favoritos para recibir el galardón, lo que finalmente llevó a reconocer a Carlos Altamirano como el tercer artista en ser distinguido con el Premio Plagio a la Creatividad Artística. Como parte de este homenaje, recibirá $3 millones de pesos otorgados por la fundación.
Por esa razón, Fundación Plagio también decidió distinguir a los escritores Pía Barros, José Ángel Cuevas, Carlos Cociña, y a la artista visual Virginia Errázuriz, quienes también asistieron a la ceremonia de premiación.
Encuentros con los creadores nacionales reconocidos
Como parte del espacio de reconocimiento que busca generar el Premio Plagio a la Creatividad Artística, durante los meses de mayo y junio se realizarán en la Universidad Diego Portales conversatorios abiertos a la comunidad con cada uno de estos cinco creadores. En estos encuentros los escritores y artistas abordarán aspectos esenciales de su obra permitiendo acercarla a diversos públicos.

Carlos Altamirano, ganador del Premio Plagio a la Creatividad Artística 2025
Artista visual nacido en 1954 en Santiago, Chile. Cursó estudios de arquitectura en la Universidad de Chile en Valparaíso y luego de Arte en la Pontificia Universidad Católica, donde fue alumno y ayudante de Eduardo Vilches. A fines de los setenta creó, junto a la crítica Nelly Richard y el artista Carlos Leppe, un colectivo fundamental que impulsó la programación de galerías clave y dio forma a la denominada Escena de Avanzada.
Su obra ha sido exhibida en numerosas muestras individuales y colectivas, tanto en Chile como en el extranjero, y forma parte de importantes colecciones públicas y privadas. Ha recibido distinciones como el Premio Altazor en dos ocasiones (2001 y 2008) por sus trabajos en instalación y videoarte.
Entre sus obras emblemáticas se encuentran Tránsito (1977), una instalación que mezcla óleo, acero, madera, espejo y fotografía; y Panorama de Santiago (1981), un plano secuencia filmado mientras corría desde el Museo Nacional de Bellas Artes hasta la Biblioteca Nacional, considerado el primer videoarte realizado en Chile.
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