Artes y Cultura
Una mirada distinta hacia Pablo Picasso por Fernande Olivier, su amante y luego pareja
Publicado por: Max Duhalde
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Cuando solemos hablar de Pablo Picasso, es induscutido referirnos a un genio del arte que impuso una nueva técnica en la pintura: El Cubismo.Sin embargo, otros han realizo en paralelo un recuerdo a sus vicios, defectos y personalidad, la cual no era muy grata para muchos.

En vida, Picasso no realiz√≥ su autobiograf√≠a, pero si sus m√°s cercanos, quienes compartieron con √©l de diversas maneras. Es el caso de Fernande Olivier en su libro “Relatos √ćntimos”, donde narra algunos aspectos de la personalidad del pintor malague√Īo.

A Picasso le surg√≠a la inspiraci√≥n y la energ√≠a de trabajar por las noches, pasaba largas horas en su estudio preparando lo que ser√≠a su pr√≥xima obra, por ende dedicaba toda la ma√Īana a descansar y a recuperar energ√≠as. Estaba prohibido molestarlo por las ma√Īana, de hacerlo, la persona pod√≠a conocer un car√°cter poco agradable del pintor, llevado al extremo.

Seg√ļn recopil√≥ ABCMundo, Olivier cuenta que Pablo Picasso “despachaba habitualmente a las visitas con malos humos cuando llegaban a su domicilio de Montmartre (Francia) e interrump√≠an su descanso”, pues las ma√Īanas eran sagradas para √©l y ese mismo reposo en su habitaci√≥n cumpl√≠a un objetivo pr√°ctico: “Permanezco en la cama para que no me atenace el fr√≠o. Ni carb√≥n, ni fuego, ni dinero¬Ľ, se se√Īala en el libro.

La bohemia y los celos

Olivier tampoco tuvo reparos en contar el lado celoso de Pablo Picasso. A pesar que la relación comenzó siendo amantes, ambos comprometidos, el artista no filtraba su inseguridad y muchas veces le emanaba la rabia hacia la pareja de la francesa. De hecho, el libro narra una de las preocupaciones de Fernande, temía que su marido discutiera con el pintor por la inmediatez con la que éste hablaba de sacar el revólver.

La bohemia siempre circul√≥ en la vida de Picasso, por lo menos en sus a√Īos de juventud. “Las noches, cuando tiene dinero, las pasa inmerso en la fiesta. Entre cabarets, cines, alcohol y tertulias se acerca por curiosidad al opio. Pero se acaba comprando una lamparilla y fuma dos o tres veces por semana para olvidarse de s√≠ mismo”, seg√ļn Olivier.

Es la época más oscura y a la que intentará volver durante las etapas más asentadas y tranquilas de su vida.

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