El presidente Sebastián Piñera, en el marco de las actividades de celebración de las Fiestas Patrias, participa este martes en el Te Deum Ecuménico de Acción de Gracias, tradicional ceremonia que se realiza cada 18 de septiembre en la Catedral Metropolitana y que es presidida por el Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati.

El mandatario, acompañado del ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Hinzpeter, se trasladó en carruaje desde el Palacio de La Moneda hacia el principal templo católico capitalino.

El recorrido se inició desde las puertas de la sede de Gobierno por calle Moneda, continuando su trayecto por Bandera, prosiguiendo por calle Compañía para terminar en calle Huérfanos en la puerta de la Catedral Metropolitana.

A la ceremonia llegaron además los ministros de Estado, autoridades de las Fuerzas Armadas y del orden, y parlamentarios.

La costumbre de trasladar al mandatario a las grandes celebraciones patrias en carruaje fue instaurada durante el mandato del Presidente Manuel Montt entre 1851 y 1861, la que sólo fue interrumpida por el Presidente Salvador Allende en 1970, cuando reemplazó el carruaje por el Ford Galaxie XL 500 modelo 1967, donado al Gobierno chileno por la Reina Isabel II de Inglaterra.

Durante el régimen militar, se utilizaron vehículos blindados para estas fechas. Mientras que el Presidente Patricio Aylwin reinstauró el uso del carruaje presidencial tirado por caballos.

La última vez que se utilizó por otro mandatario fue en 1999, durante la participación del Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle en la Parada Militar. Un año después, el Presidente Ricardo Lagos Escobar retomó el Ford descapotable.

En el año del Bicentenario, el Presidente Sebastián Piñera volvió a la tradición republicana para trasladarse al Te Deum el 18 de septiembre de 2010.

El carruaje presidencial fue construido por la fábrica Million-Guiet en París, Francia, e importado por José Manuel Balmaceda en 1890. Es tirado por cuatro caballos adornados con 44 pompones tricolores adosados a su crin. Es conducido por un cochero vestido de uniforme, colero (sombrero de pelo) y humita negra.

El carruaje es escoltado durante su desplazamiento por una guardia del Escuadrón Escolta Presidencial del Regimiento de Caballería Blindada N°1 “Granaderos”, creado en 1827.