Cerca de 200 personas convocadas a través de Facebook llegaron hasta el frontis de la Municipalidad de Osorno a manifestar su pena y frustración tras la confirmación de la desafiliación de Provincial Osorno del campeonato de segunda División, luego de que los integrantes de la ANFP confirmaran por 46 votos a favor y dos abstenciones la determinación.

Los hinchas emplazaron al alcalde Jaime Bertín a hacerse parte de la problemática, a quien acusaron haber mantenido un nulo apoyo hacia la institución. Pero también criticaron la labor dirigencial, liderada por el empresario Alejandro Kauak, luego de la serie de problemas económicos por los que el club atravesó.

Sin embargo, Marcos Millape, capitán del plantel de Provincial Osorno, enfatizó en que la responsabilidad recae en toda la comunidad osornina.

El capitán comentó además que el plantel está con una frustración enorme, pues con la determinación de la ANFP se posterga una campaña que los tuvo en los primeros lugares de la tabla y con serias posibilidades de acceder a Primera B. Por todo es que criticó el poco apoyo que recibió el plantel por parte de su dirigencia.

Finalmente, el capitán de provincial Osorno dijo que quienes más pierden con la determinación de la ANFP son las nuevas generaciones de futbolistas, que no tendrán un horizonte en la ciudad para proyectar su talento futbolístico.

El emplazado alcalde Jaime Bertín recalcó que Provincial Osorno es un club privado y son sus dirigentes los responsables. Sin embargo, dejó entrever que podría existir la posibilidades de apoyar al club pero bajo otras condiciones.

En tanto, dentro de las última horas trascendió que la Corte de Apelaciones de Santiago acogió el recurso de protección interpuesto por la dirigencia taurina ante la determinación de la ANFP.

Por lo mismo, es que el ente rector del fútbol profesional deberá entregar en un plazo no mayor de cinco días un informe sobre las bases del campeonato de Segunda División.

Recordemos que tras la crisis económica que comenzó a desarrollarse en Provincial Osorno y luego de que el club pasara al hexagonal final del torneo, se le solicitó desde la ANFP que cancele la cuota por concepto de inscripción.

Osorno debía cancelar 225 millones de pesos y para ello ofreció un pie de con un cheque de 15 millones y un plazo de tres años para pagar en cómodas cuotas lo restante, lo cual no fue aceptado por la orgánica del fútbol rentado y que terminó con la desafiliación del club.