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Dos estudios refutan forma de vida en arsénico reportada en 2010 por NASA
Publicado por: Agencia AFP
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Dos estudios científicos publicados este domingo afirman que un controvertido anuncio de la agencia espacial estadounidense NASA en 2010 -que existe una nueva forma de vida bacteriana en el arsénico- no es exacto.

“Contrariamente a un informe original, la nueva investigaci√≥n muestra claramente que la bacteria GFAJ-1 no puede sustituir el ars√©nico por el fosfato para sobrevivir”, indica un comunicado de prensa de la revista Science, que public√≥ el estudio original.

La revista publicó el estudio original en diciembre de 2010, en el cual la principal investigadora Felisa Wolfe-Simon, anunciaba que la nueva forma de vida había sido detectada en un lago de California (oeste).

La bacteria en el lago Mono (rico en arsénico) fue considerada como una redefinición de la vida, sobreviviendo y creciendo al sustutuir el fosfato por arsénico en su ADN.

Los trabajos sobre esta extra√Īa bacteria, conducidos por un equipo de investigadores financiado por la NASA y dirigido por Felisa Wolfe-Simon, una astrobi√≥loga que entonces revistaba en el Instituto de Geof√≠sica de Estados Unidos y hoy pertenece al Lawrence Berkeley National Laboratory (California, oeste), hab√≠an sido publicados el 2 de diciembre en la versi√≥n en l√≠nea de Science.

Tras fuertes cr√≠ticas provenientes de blogs cient√≠ficos y la publicaci√≥n en Science de ocho comentarios t√©cnicos, as√≠ como de una respuesta de Felisa Wolfe-Simon, la prestigiosa revista estadounidense hizo p√ļblicas las dos investigaciones realizadas por separado para verificar la hip√≥tesis de este estudio, totalmente invalidado por ambas.

La primera, conducida por el microbiólogo Tobias Erb, del Instituto de Microbioloía de Zurich, en Suiza, muestra que la bacteria GFAJ-1 necesita de cierta cantidad de fosfato para desarrollarse, incluso si puede sobrevivir en un ambiente con fuertes dosis de arsénico y débiles cantidades de fosfato. La segunda, dirigida por Marshall Reaves, de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey, este), confirma esta conclusión, a saber que el arsénico no basta por sí solo para permitir que la bacteria se desarrolle.

De esta manera, ambos trabajos no lograron encontrar pista alguna de que moléculas de arsénico hayan remplazado al fosfato en el ADN de la bacteria GFAJ-1.

El f√≥sforo contin√ļa siendo esencial para que los organismos vivos puedan existir y desarrollarse en la Tierra y eso a pesar del hecho que la bacteria GFAJ-1 pueda existir en un ambiente con menores concentraciones de fosfato que en las otras variedades de microorganismos resistentes a la toxicidad del ars√©nico, concluyen ambos equipos de investigaci√≥n.

En resumen, “las nuevas investigaciones muestran que GFAJ-1 no modifca los principios fundamentales de la vida, contrariamente a la interpretaci√≥n de datos realizada por el equipo de Felisa Wolfe-Simon”, escribe Science en un editorial que acompa√Īa la publicaci√≥n de los nuevos trabajos.

“Si el estudio inicial se hubiera revelado exacto, un descubrimiento de ese tipo hubiera tenido importantes implicaciones para nuestra comprensi√≥n de las condiciones esenciales de la existencia de la vida tal como la conocemos”, contin√ļa la revista.

El arsénico es tóxico para los organismos vivos, pero sus propiedades químicas son similares a las del fósforo, apunta Science.

Felisa Wolfe-Simon había reconocido haber detectado débiles niveles de fosfato en las muestras estudiadas, pero había concluido que esas dosis eran insuficientes para permitir el desarrollo de GFAJ-1, lanzando entonces la hipótesis de la sustitución del fósforo por el arsénico, muy abundante en el ambiente en el que viven estos microorganismos.

“El proceso cient√≠fico es naturalmente auto-corrector, mientras que los investigadores intentan reproducir resultados de investigaciones que son publicadas”, remarca.

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