El jefe de la ONU, Ban Ki-moon, habló por teléfono el sábado con el presidente Bashar al Asad para expresarle su preocupación por la violencia contra los manifestantes antigubernamentales en Siria, según un comunicado oficial.

Ban se dijo particularmente inquieto por los informes acerca de la muerte a bala de 17 personas en Daraa y de otras 10 víctimas en aldeas aledañas durante las manifestaciones del viernes contra el régimen.

El jefe de la ONU señaló “que el asesinato de manifestantes pacíficos es inaceptable y debe ser investigado”, dijo el organismo en un comunicado.

Asimismo, “reiteró el deber de los gobiernos de proteger a los civiles y el respeto de los derechos y libertades de la población, incluidos el derecho de libertad de expresión y de reunión pacífica”, agregó.

Ban también dio cuenta de informes según los cuales “los manifestantes utilizaron la violencia y mataron a personal de seguridad”.

“El secretario general subrayó que la violencia de cualquier lado es deplorable”, enfatizó.