Uno de los siete integrantes de una fraternidad de la Universidad de Cornell acusados en un caso de presunta violación grupal aseguró que, en realidad, él también habría sido víctima aquella noche.
Se trata de Matthew Ingalls, miembro de la fraternidad Chi Phi y uno de “Los 7 de Cornell”, quien afirmó ante la policía de la universidad que se encontraba demasiado intoxicado por alcohol y ketamina como para consentir una relación sexual con la joven que posteriormente denunció los hechos, consignó The New York Post.
De acuerdo con documentos obtenidos por ABC News, Ingalls sostuvo que su nivel de intoxicación le impedía entregar consentimiento. Con esa versión, planteó que la denunciante, identificada en documentos judiciales bajo el seudónimo Jane Doe, habría mantenido relaciones sexuales con él cuando no estaba en condiciones de aceptarlas.
Su relato contradice directamente la versión de la joven, quien tenía 20 años cuando ocurrieron los hechos en 2024 y acusa que varios miembros de Chi Phi habrían abusado sexualmente de ella.
Los mensajes que complican al integrante de “Los 7 de Cornell””
Ingalls ya había aparecido en antecedentes del caso debido a mensajes que envió aquella noche a un chat grupal de la fraternidad, integrado por cerca de 60 personas.
Según los registros, otro integrante escribió en el grupo avisando que había una chica en la casa, en referencia a Jane Doe. Ingalls posteriormente llamó a sus compañeros a acudir al lugar.
De acuerdo con la acusación, Ingalls había invitado inicialmente a Jane Doe a la casa de la fraternidad y le habría propuesto mantener un encuentro sexual de tres personas.
La acusación de Jane Doe
La denunciante sostiene que la situación posteriormente escaló y que otros integrantes de la fraternidad comenzaron a ingresar a la habitación para mantener relaciones sexuales con ella por turnos.
El caso, conocido mediáticamente como el de “Los 7 de Cornell”, involucra a siete miembros de Chi Phi y ha provocado un fuerte cuestionamiento sobre el manejo de las denuncias de agresión sexual dentro de la prestigiosa universidad estadounidense.
Ahora, la declaración de Ingalls incorpora un nuevo elemento al caso: mientras Jane Doe lo incluye entre los hombres que presuntamente abusaron de ella, él argumenta que aquella noche tampoco estaba en condiciones de entregar consentimiento y sostiene que fue víctima de una agresión sexual.