El abogado de Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales en una fallida ejecución en Tennessee, Estados Unidos, entregó detalles de cómo sigue de salud y qué pasará ahora con su condena a muerte.
En conversación con el medio TMZ, el defensor explicó que Pike se encuentra “críticamente enferma, pero no en coma”, y que continúa inconsciente y sin poder comunicarse.
¿Habrá nueva pena de muerte?
Según indicó el abogado al citado medio estadounidense, la orden de ejecución de Pike venció a la medianoche, por lo que la Corte Suprema de Tennessee deberá fijar una nueva fecha antes de poder intentar ejecutarla nuevamente.
El abogado precisó que esa nueva fecha podría establecerse de manera independiente a la pausa de ejecuciones decretada por el gobernador de Tennessee, Bill Lee, lo que en teoría permitiría agendarla incluso antes de que termine el año.
Sin embargo, aclaró que esperan que las autoridades aguarden hasta que concluya la investigación independiente abierta por el propio gobernador sobre lo ocurrido.
Qué pasó en la ejecución fallida
Durante la noche de este miércoles 30 de septiembre, testigos presenciaron cómo se le administraron a Pike dos dosis de pentobarbital —un potente sedante usado para provocar la muerte en ejecuciones— sin que esta falleciera.
Pero la mujer de 50 años continuó “respirando y roncando” durante el procedimiento.
Pike incluso llegó a quejarse mientras recibía las inyecciones: “Siento que el brazo me va a estallar. Hay un punto que me pulsa muchísimo”, según relató un periodista presente en el lugar. Finalmente fue trasladada de urgencia hasta un hospital local.
En concreto, se trató de la primera ejecución de una mujer en Tennessee desde 1819, pese a semanas de intentos de distintas organizaciones por detenerla.
Un médico especialista planteó que el pentobarbital podría no haber alcanzado una concentración suficiente en la sangre de Pike para provocar la muerte, y que la demora en iniciar maniobras de reanimación podría haberle causado daño cerebral, una lesión en el tejido del cerebro que puede afectar funciones como la conciencia o el habla.