Por estos días muchas personas están haciendo cuarentena voluntaria o por disposición de la autoridad, lo que significa que una gran parte de la población no sale de casa, lo que ha afectado su estilo de vida en muchos aspectos.
Para algunos, esto ha significado que se ejercitan mucho menos o incluso nada, mientras la ansiedad los ha hecho comer más de la cuenta o relajar su dieta, lo que evidentemente se puede traducir en unos kilos extra.
Ante la grave crisis sanitaria que estamos viviendo a nivel mundial, subir o bajar de peso no parece algo relevante -pues tenemos cosas más importantes en qué pensar como por ejemplo… sobrevivir-, sin embargo, las redes sociales se han llenado de chistes y burlas referente al peso y la forma que podrían adquirir nuestros cuerpos.
Si bien mantener un estado físico saludable es importante, el problema es que las bromas parecen concentrarse en el aspecto físico y no en la salud.
De acuerdo al portal británico Independent, este discurso puede instaurar una idea errónea enormemente perjudicial de que las personas más delgadas son más saludables que las que son más grandes, algo que no siempre es así.
Además, avergüenza a quienes no tienen un cuerpo que cumple con los cánones de belleza imperantes o han subido de peso producto de la ansiedad que ha generado la pandemia.
Para la escritora Louis McSharry, autora de “Fat Chance: My Life in Ups, Downs and Crisp Sandwiches” (Oportunidad gorda: mi vida en altibajos y sándwiches crujientes) explicó esta situación señalando que estos memes son derechamente “gordofóbicos”.
“Las personas gordas no estamos para ser material de sus patéticos’chistes’. Soy un ser humano, no una imagen de un ‘antes’ o una broma de ‘podrías terminar así"”, escribió en su cuenta de Twitter.
McSharry dijo estar harta de ver memes con fotos de personas y la frase “estaremos así después de la cuarentena”, pues sólo hace sentir horrible a muchos.
“Soy un ser humano que vive una vida feliz y saludable, como lo hacen muchas personas gordas, lo que en realidad es bastante difícil frente a una sociedad que nos dice que somos una mierda constantemente”, añade.
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Este mismo tema lo planteó la influencer de tallas grandes y editora internacional de la revista SLiNK sobre la aceptación corporal, Renee Cafaro, quien señaló en una columna en el diario electrónico Huffington Post que es “interesante comprobar que incluso en plena pandemia, lo que más miedo les da a muchas personas es tener mi aspecto. Las mujeres de tallas grandes hemos criticado los memes sobre la gordura y nos han respondido lo mismo: ‘No te lo tomes tan a pecho”.
“Pero es difícil tomarse estos memes como ‘bromas inofensivas’ cuando sabes que lo que hacen es perpetuar la cultura de la dieta y que quizás estén agravando trastornos alimentarios o provocando que recaigan personas que están recuperándose de ellos”, expresó la mujer, quien es embajadora de la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios (NEDA) de Estados Unidos. “Sabía que había tenido una relación bastante tóxica con la comida en el pasado, pero lo que no sabía era que técnicamente puedes sufrir anorexia aunque tengas obesidad”, añadió.
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“Padezco anorexia atípica, un trastorno alimentario subclínico por el que ayuno durante días sin tomar casi nada, ni apenas agua. Lo que me da más miedo es que tiendo a hacerlo de forma automática como reacción al estrés, a menudo sin ser consciente de que estoy agotada hasta que me desmayo al tercer o cuarto día”, explicó.
Los memes no son inofensivos
Cafaro señala que muchos de los memes de mujeres gordas en bikini tienen una inclinación “despreocupada” hacia la anorexia y dicen cosas como: “Ojalá se me olvidara comer” o “Igual consigo adelgazar unos cuantos kilos durante la cuarentena”. Y la broma más reciente es “se me quitó el hambre” al ver la foto de Adele delgada.
“La gordofobia es algo que nos inculcan casi desde el momento en que llegamos al mundo”, plantea la influencer.
“No solo intento ‘despertar’ a las personas que piensan que simplemente están alegrando esta época oscura al compartir esos memes. Estoy aquí para dejar claro que al convertir en meme un cuerpo del tipo que sea, estás provocando daño físico y mental”, expresó.
Por lo mismo, Caffaro llama a ser conscientes del daño que puedes provocar en una persona al compartir estas ideas. “La próxima vez que publiques una foto de una persona gorda y des a entender que engordar es lo peor que te podría pasar esta cuarentena, date cuenta de que no solo es una broma para motivarte a ti o a otras personas para que presten atención a sus hábitos alimentarios: estás menoscabando su autoestima y su salud general”.
“Somos muchos los que estamos intentando seguir con nuestras vidas con la mayor normalidad posible en unos momentos en los que nada es normal. Es momento de mantenernos cuerdos, sanos y salvos en casa, no es momento de sentirnos culpables por lo que comemos. Es la curva de la pandemia la que debemos doblegar, no las nuestras, y debemos apoyarnos los unos a los otros en vez de compartir memes que pueden causar más daño incluso del que ya estamos sufriendo”, finalizó.
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