Señor Director

Llegó el tiempo de las definiciones y los colores políticos. Cada vez que hay elecciones, los funcionarios públicos debemos decidir, estar o no estar con las autoridades vigentes; el ambiente se rodea de esta neblina de manotazos y sonrisas.

Mientras las autoridades vigentes cobran favores, los nuevos candidatos llegan con promesas de mejores condiciones y nuevas oportunidades profesionales.

Por su intermedio, señor director, quiero pedirle a los candidatos, que no llamen pidiendo mi voto. Necesitamos un poco más de esfuerzo que solo un llamado.

Estimado candidato: usted no necesita mi voto, lo que necesita es mi admiración. No busque mi voto sin preguntare primero ¿Qué hice para merecerlo? Pedir mi apoyo, sin haber hecho esfuerzos significativos, es perder su tiempo.

Mejor busque mi admiración y mi voto le acompañará hasta que la ley lo permita. Actúe con justicia y honestidad para generar confianza. No use a los ancianos y niños para sacar ventajas de imagen, una buena foto no refleja alto valor humano.

Finalmente, no está de más recordarle que los bienes públicos no están al servicio de sus intereses. Como funcionario y ciudadano, espero que construya equipos obsesionados con la eficiencia, la planificación estratégica y la visión a largo plazo.

Yo ya no voto por colores políticos, elijo personas. De modo que le sugiero que cuide su persona, su imagen, sus actos y su lengua; solo así tendrá mi admiración y, por consiguiente, mi voto.

Atentamente
El Director Joven

Daniel Pinto Campos
Docente CFT Lota Arauco

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