VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Vecinos de Laguna Redonda, Concepción, denuncian que una botillería se convirtió en distribuidora ilegal de alcoholes, ocupando plaza con camiones, agrediendo residentes y contando con supuesta protección municipal. Vecinos afirman que la botillería Tropezón no tiene permisos para operar como distribuidora y que ha provocado daños en la zona. Municipalidad ordenó fiscalización. Vecinos temen represalias y sospechan de alertas a la botillería. Alcalde instruyó sumario.

Una delicada situación es la que viven vecinos del sector Laguna Redonda de Concepción, región del Bío Bío, a raíz de una botillería que estaría funcionando como distribuidora de alcoholes.

Desde el año pasado han denunciado que el local se tomó una plaza con sus camiones, que residentes han sido agredidos tras reclamar y que además los dueños tendrían una red de protección desde la Municipalidad.

Se trata de una realidad que hizo crisis a partir del año pasado, cuando los vecinos de la Villa Primavera vieron cómo lo que es la Botillería Tropezón se convirtió definitivamente en una distribuidora de alcoholes.

Los dueños habrían adquirido casas contiguas al local original para convertirlas en bodegas, sumando camiones y grúas horquillas, sin tener los permisos legales para esa actividad, aseguran vecinos que por temor pidieron mantener en reserva su identidad.

“Bueno, este local en sus inicios era una botillería de barrio, donde venían los viejos, lo típico, el pipeño, todo. Después pasaron a botillería durante muchos años y de la nada comenzaron a operar como distribuidora, por la cantidad de camiones y todo lo que hacen”, expuso un vecino.

La situación ha sido denunciada a la Municipalidad de Concepción, pero los residentes dicen no encontrar eco en la corporación edilicia.

El administrador Boris Negrete, sin embargo, aseguró que tras conocer los antecedentes a principios de mayo se ordenó la fiscalización del local comercial.

“Se le pidió a la Unidad de Rentas y Patentes y también a la Dirección de Obras de que justamente pudieran realizar las acciones de fiscalización que correspondan al local para poder determinar, digamos, uno de estos puntos que dice relación con eventuales ejercicio de una patente distinta a la que tiene actualmente autorizada”, precisó Negrete.

El funcionamiento de la distribuidora, dicen los vecinos, ha llevado a que sus vehículos utilicen la plaza y los pasajes del área como estacionamiento, no obstante la señalética que lo prohíbe.

Pero además de bloquear las calles y generar situaciones de riesgo para los adultos mayores, los camiones han arrasado con el tendido eléctrico y de telefonía.

Toda esta afectación está registrada en cámaras de seguridad, en las que, denuncian los residentes, se ve cómo los inspectores de la Dirección de Seguridad Municipal más parecen amigos de los dueños que fiscalizadores.

“Como vecino puedo dar fe de las malas prácticas que ellos cometen día a día, trato violento a quienes les piden que no bloqueen los pasajes con sus camiones. Sinceramente, no logro entender quién o quiénes los protegen porque, o sea, no es normal que un local se tome un barrio y la Municipalidad no diga nada”, aseveró un habitante del sector.

Por su parte, otro vecino aseveró que “el problema con los camiones viene desde hace años, ha sido súper complicado enfrentar la situación porque siempre que venían los inspectores municipales, Carabineros, nunca encontraban nada malo. Empezamos todos a a sentir de que los funcionarios trabajaban para la botillería”.

Pero lo más grave, dijo una vecina también de manera reservada, es la sospecha de que funcionarios municipales estén alertando a la distribuidora Tropezón respecto de fiscalizaciones.

Debido a esa posible red de protección es el temor en la villa, pero también por el miedo a la reacción violenta de los trabajadores del local comercial y que ya dejó a un residente con lesiones.

“Un vecino fue a reclamarles una situación y ellos lo golpearon. Actuaron de una forma matonesca. Y si uno va a la Municipalidad y va a dejar algún reclamo de forma anónima, ellos se enteran. Se piensa que hay alguien en la Municipalidad que les pone sobre aviso cuando viene gente de la Municipalidad, cuando vienen inspectores. No sabemos qué sucede ahí”, sostuvo.

Desde el municipio, el administrador dijo que esas aprensiones también fueron acogidas y por eso el sumario administrativo abierto por orden del alcalde Héctor Muñoz.

“El día 13 de mayo, el alcalde finalmente firma el decreto que instruye el sumario administrativo para poder, digamos, obviamente determinar si es que efectivamente es así o no lo denunciado y si efectivamente no se realizaron las acciones de fiscalización eh como corresponde”, indicó el funcionario municipal.

El administrador de la botillería y distribuidora Tropezón, Eliecer González, se excusó de dar una versión, señalando que antes de dar una declaración hablaría con su abogado.