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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno de José Antonio Kast pone fin al Plan Calles sin Violencia creado por Gabriel Boric, apostando por el Plan FOCO en el presupuesto 2027. La exministra Carolina Tohá criticó este cambio, argumentando que si solo es un cambio de nombre, sería un "marketing político pobre y mezquino". El Plan Calles sin Violencia deja de existir en el presupuesto, siendo reemplazado por el Plan FOCO con un aumento significativo de recursos. El Gobierno defiende la reformulación como una estrategia propia, mientras Tohá insiste en mantener políticas exitosas en lugar de cambiarlas.

El Gobierno del presidente José Antonio Kast pondrá fin al Plan Calles sin Violencia tal como fue diseñado durante la administración de Gabriel Boric y apostará por una nueva fórmula para 2027. El proyecto de Presupuesto elimina la asignación que llevaba el nombre de una de las principales estrategias de seguridad del Ejecutivo anterior, mientras fortalece los recursos destinados al denominado Plan FOCO.

La decisión abrió inmediatamente un flanco con la exministra del Interior y de Seguridad Pública, Carolina Tohá, quien defendió los resultados de la iniciativa y advirtió que, si el cambio solo consiste en rebautizarla, se trataría de un caso “pobre y mezquino de marketing político”.

El cambio queda reflejado en el detalle presupuestario. La línea denominada Plan Calle sin Violencia, dependiente de la Subsecretaría de Seguridad Pública, contó con $13.441 millones en 2026 y para el próximo año aparece eliminada.

Sin embargo, el movimiento no implica necesariamente el término de todos los recursos vinculados a la estrategia.

En paralelo, la transferencia al Ministerio Público que durante 2026 figuraba asociada a Calles sin Violencia pasa a denominarse Plan FOCO en 2027 y aumenta desde $12.575 millones hasta $26.766 millones, equivalente a un incremento nominal de 112,8%.

De hecho, el documento que compara ambas partidas presupuestarias concluye expresamente que “el Plan Calle sin Violencia se reemplaza por el Plan FOCO”.

Gobierno termina con Calles Sin Violencia y apuesta por Plan FOCO

Desde la Subsecretaría de Seguridad Pública explicaron que la decisión corresponde a una reformulación y no a un recorte de la política. Según señalaron, Calles sin Violencia pasó a denominarse Plan FOCO y mantendrá continuidad presupuestaria durante 2027.

La cartera sostuvo además que la modificación fue trabajada con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia para abordar observaciones formuladas por la Contraloría General de la República y la Dirección de Presupuestos, incluyendo cambios en los indicadores utilizados para evaluar sus resultados.

De esta manera, la administración Kast busca imprimir un sello propio a una estrategia que nació en abril de 2023, cuando el gobierno de Gabriel Boric enfrentaba un fuerte incremento de la preocupación por los homicidios y delitos violentos.

Tohá cuestiona el fin de Calles sin Violencia

Al respecto, la decisión fue cuestionada por Carolina Tohá, quien encabezó el Ministerio del Interior durante buena parte de la implementación de la estrategia y posteriormente asumió como la primera ministra de Seguridad Pública.

“El Plan Calles Sin Violencia fue una parte central de la estrategia que permitió revertir el alza de homicidios”, sostuvo la exsecretaria de Estado.

Tohá destacó que la iniciativa combinó cuatro áreas de intervención: control de armas, persecución penal mediante las unidades ECOH, inversión focalizada en barrios críticos y una mayor presencia policial en aquellos sectores afectados por mayores niveles de violencia.

Frente al proyecto de Presupuesto 2027, la exministra fue categórica: “El nuevo presupuesto lo descontinúa”.

A juicio de Tohá, la administración Kast debiera mantener los elementos que hayan mostrado resultados y realizar ajustes donde sea necesario, en lugar de terminar con ellos.

“Las buenas políticas se deben reforzar, corregir y mejorar, no eliminarse”, afirmó.

Pero su crítica más dura apuntó precisamente a la explicación de que Calles sin Violencia continuará bajo una nueva fórmula.

“Si el propósito no es cerrar el programa, sino sólo cambiarle el nombre, sería un caso muy pobre y mezquino de marketing político”, acusó.

La controversia, sin embargo, va más allá de un cambio de nombre o una línea presupuestaria. Tohá ya había atribuido a Calles sin Violencia parte del quiebre en la tendencia de los homicidios, asegurando en 2025 que su implementación permitió frenar por primera vez en ocho años el aumento de estos delitos e iniciar una disminución, aunque entonces admitió que los resultados seguían siendo insuficientes.

Ahora, mientras el Gobierno defiende que la estrategia no desaparece, sino que será reformulada y reforzada bajo el Plan FOCO, la exministra acusa que se está borrando el nombre de una política levantada durante la administración Boric para presentarla bajo un nuevo sello.

Una disputa que anticipa que, durante la tramitación del Presupuesto 2027 en el Congreso, la discusión no será solo por cuánto se destina a seguridad, sino también por cuáles políticas sobrevivirán al cambio de gobierno y cuáles pasan a llevar la marca de la nueva administración.