El gobierno, específicamente el Ministerio de Hacienda, recibió una rectificación en Twitter tras publicar un dato incompleto. Esto, haciendo referencia a impuestos en Estados Unidos y Chile.
Junto a un video, desde la cuenta de la cartera liderada por el ministro Jorge Quiroz aseguraron que “Chile cobra más impuestos a las empresas que Estados Unidos”. Según publicaron, en territorio nacional es 27% y allá un 21%. Sin embargo, la información no estaba completa.
“Eso hace que muchas empresas prefieran invertir en otro lado. Y cuando no hay inversión, no se crean empleos. El Plan de #ReconstrucciónNacional busca revertir esto”, complementaron en su post.
El dato entregado fue incompleto y así se rectificó en la red social antes mencionada. De esta manera, lectores añadieron más contexto: “En EE.UU, además del 21% federal, los estados aplican impuestos corporativos con tasa marginal máxima promedio de 6.5%, elevando la tasa combinada a aproximadamente 25.7%, similar al 27% de Chile”.
Revisa la publicación:
“Mensaje tramposo”
Desde la oposición, la diputada Irací Hassler (PC) acusó la entrega de un mensaje “tramposo” que “omite deliberadamente información clave”. A esto, agregó que “el debate serio no puede hacerse comparando solo una parte de la carga tributaria”.
“En Estados Unidos las empresas no pagan solo el 21% federal: también existen impuestos corporativos estatales, que varían según el estado (por ejemplo, Nueva Jersey llega al 11,5% y Minnesota al 9,8%). La tasa combinada promedio se acerca al 25,7%, muy similar al 27% chileno”, escribió la parlamentario.
A esto, agregó que: “El sistema tributario estadounidense es desintegrado: los dueños o accionistas pagan posteriormente impuestos personales sobre las utilidades recibidas, a diferencia de otros sistemas parcialmente integrados como el nuestro y que la reforma busca reintegrar completamente”.
En otro punto, también recordó que “la rebaja del impuesto corporativo impulsada en EE.UU en 2017 redujo fuertemente la recaudación fiscal y contribuyó al aumento del déficit público, sin generar el boom de inversión y crecimiento que se prometía”.