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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La muerte de Maricarmen, la anciana desalojada en Madrid que generó protestas por la crisis de vivienda en España, ha impulsado movilizaciones en todo el país en su honor, con homenajes, velatorios y resistencia a desalojos. En Madrid, el Sindicato de Inquilinas llamó a marchar hacia su casa, convertida en velatorio. En Barcelona y Andalucía también se realizan protestas. La esfera política vive tensiones por el caso, con acusaciones entre partidos.

La muerte de Maricarmen, la anciana española de 87 años que fue desalojada el pasado 23 de septiembre en Madrid y que activó la lucha por la crisis de la vivienda, ha reavivado las protestas en toda España con movilizaciones para homenajearla, velatorios y resistencia a otros desalojos para que “no haya ninguna Maricarmen más”.

En Madrid, el Sindicato de Inquilinas convocó para este jueves a una marcha desde la acampada en la céntrica Puerta del Sol hasta la que fue su casa durante más de 70 años, esa en la que “solo quería permanecer hasta el final”, explicó la organización en un comunicado.

La pasada noche ya le rindieron homenaje en la capital española, al convertir la acampada -que comenzó el mismo día de su desalojo y que a día de hoy ya tiene más de 1.200 tiendas de campaña- y las inmediaciones del Congreso en un velatorio, con velas encendidas, fotografías, dedicatorias, lecturas de poemas y reivindicaciones: “Se lo debemos”, decían.

La organización de la acampada, instalada en Sol desde el 26 de septiembre, lamentó su muerte “en una cama de hospital a la que la mandaron en camilla el día que la echaron de su vivienda, tras un desahucio que jamás debió de haberse producido”, así como que el acuerdo para que volviera a su casa llegara “tarde”.

“No llegó porqué a los rentistas, a los especuladores, a los gobiernos o las instituciones les importara, sino por la presión de cientos de miles de personas que inundamos las calles”, señalan en un comunicado.

También recuerdan las palabras de Maricarmen: “Luchen, sigan luchando por lo que es de ustedes”. “Eso vamos a hacer. La recordaremos cada día, en cada desahucio que paremos”, le responden ahora.

Homenajes en Barcelona, Andalucía y Valencia

En Barcelona (noreste), las principales organizaciones en defensa del derecho a la vivienda de la región convocaron una nueva protesta para el viernes contra las muertes vinculadas a la crisis de la vivienda bajo el lema ‘Por Olga y Maricarmen: ¡El negocio de la vivienda mata!’.

La manifestación también recordará a Olga, una mujer de 54 años que se suicidó el pasado 7 de septiembre tras ser desalojada del departamento donde vivía en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

Las acampadas por la vivienda que se mantienen en Sevilla, Málaga, Granada y Almería (todas en la región de Andalucía, sur de España) prepararon también nuevas movilizaciones.

En Sevilla, se instaló un altar improvisado en recuerdo de Maricarmen, y los acampados decidieron convocar una manifestación.

Uno de sus portavoces, Noel García, explicó a EFE que el fallecimiento ha supuesto un “jarro de agua fría” pero a la vez un revulsivo para seguir organizando actos reivindicativos con la huelga general del 11 de noviembre en el horizonte.

Tensión política

Mientras, la esfera política española vivió una jornada de intercambio de enfrentamientos por la muerte de Maricarmen, como el vivido entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con la portavoz de Más Madrid (izquierda), Manuela Bergerot.

Bergerot afirmó en el pleno de la Asamblea regional que “en las calles de Madrid no va a haber paz” tras la muerte de Maricarmen, lo que provocó un tenso enfrentamiento con Ayuso, que preguntó si les “están amenazando físicamente”.

El líder nacional del opositor Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, advirtió al PSOE, que gobierna en España, de que no van a permitir “un intento de manipulación emocional a los españoles”, mientras que José Luis Martínez-Almeida, el alcalde de Madrid, también del PP, acusó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de permitir el desahucio y apropiarse de la memoria de la mujer.

El miércoles, Sánchez mostró sus condolencias a la familia de Maricarmen y afirmó que siente su pérdida como propia, según dijo en un mensaje en la red social X.

Tras el desahucio de Maricarmen Abascal el pasado 23 de septiembre, se encendieron numerosas protestas que desembocaron en una acampada en la céntrica Puerta del Sol de Madrid y llevó al Gobierno de España a aprobar dos decretos de vivienda.

El rechazo del Congreso de los Diputados a esos dos decretos movió a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales para el próximo 29 de noviembre.