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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Unas 500 personas protestaron en Nuuk ante el nuevo consulado de EE. UU. en Groenlandia contra los planes de Trump de adueñarse del territorio danés por razones de seguridad nacional. Los manifestantes rechazaron la presencia estadounidense con pancartas que decían "Vuelvan a casa, Estados Unidos" y "No estamos en venta". Los groenlandeses afirman que su país les pertenece y rechazan la intromisión de EE. UU., mientras el embajador estadounidense en Dinamarca inauguraba el consulado. El primer ministro groenlandés se negó a participar en la inauguración y el enviado especial de Trump afirmó que EE. UU.

Unos 500 groenlandeses protestaron el jueves por la noche ante las instalaciones recién inauguradas del consulado de EEUU en Nuuk, Groenlandia, contra las intenciones del presidente Donald Trump de apoderarse del territorio autónomo danés, constató un periodista de la agencia AFP.

Los manifestantes ondeaban banderas groenlandesas y levantaban pancartas con mensajes en inglés como “Go home USA” (Vuelvan a casa, Estados Unidos), “Make America Go Away!” (“¡Hagan que Estados Unidos se vaya!”) y “We are not for sale” (“No estamos en venta”).

Protestas en Groenlandia contra consulado de EEUU

Trump ha sostenido en repetidas ocasiones que Estados Unidos debe controlar Groenlandia por razones de seguridad nacional, afirmando que, de lo contrario, este territorio podría caer en manos de China o Rusia.

Para Grethe Kramer Berthelsen, una groenlandesa de 68 años, la protesta quería dejar las cosas claras.

“Groenlandia nos pertenece. Es nuestro país. No pertenece ni a Dinamarca ni a Estados Unidos. Somos un pueblo y vivimos aquí, en Groenlandia”, declaró.

Los manifestantes dieron la espalda al consulado y guardaron dos minutos de silencio para expresar su descontento hacia Estados Unidos.

“Debemos mantenernos absolutamente unidos frente a este ataque contra Groenlandia”, explicó una manifestante, Anne Nyhus. “Lo que Trump y sus asociados se permiten hacer es realmente indignante”, lamentó.

El nuevo consulado, situado en pleno centro de la capital de la isla ártica, había sido inaugurado poco antes en presencia del embajador de Estados Unidos en Dinamarca, Kenneth Howery.

“El presidente descartó el uso de la fuerza. El futuro de Groenlandia es una decisión que los propios groenlandeses deben tomar”, recalcó durante la inauguración, según el medio groenlandés KNR.

El primer ministro groenlandés, Jens Frederik Nielsen, rechazó participar en la inauguración.

A comienzos de semana había recibido al enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, quien llegó a Nuuk sin invitación cinco meses después de su nombramiento.

Landry declaró el miércoles a la AFP que Estados Unidos debía reforzar su presencia en este territorio autónomo danés. “Es hora de que Estados Unidos vuelva a dejar su huella en Groenlandia”, afirmó tras una visita de cuatro días.