VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Universidad Católica presentó un informe que propone medidas para controlar a las mascotas abandonadas, especialmente a perros y gatos callejeros. Destacan los ataques de jaurías a la fauna y al ganado, así como los incidentes con personas. Se sugiere facultar a Carabineros, PDI y funcionarios para eutanasiar animales en casos extremos. Expertos abogan por una tenencia responsable y más centros de adopción para frenar el problema.

Esta semana se ha estado discutiendo un polémico informe de la Universidad Católica que entrega propuestas para el control de las mascotas abandonadas, específicamente, de los perros y gatos de vida libre.

El documento, elaborado por el Centro de Políticas Públicas de la UC, señala que la normativa actual limita el control de estos animales, un problema que, además de afectar a los ecosistemas, también pone en riesgo a las personas.

Por una parte, las jaurías de perros asilvestrados atacan a la fauna y al ganado. De hecho, se han reportado ataques incluso a especies en peligro de extinción a lo largo de Chile, pero especialmente en el sur, como el huemul (Hippocamelus bisulcus), el pudú (Pudu puda) y el zorro de Darwin (Lycalopex fulvipes), recoge el informe.

Asimismo, los perros abandonados, sin dueño o “comunitarios” también atacan a personas. De hecho, “el sistema de vigilancia implementado por el Ministerio de Salud en los distintos servicios de urgencia nacional recibió en 2024 más de 90.000 notificaciones por atenciones por mordeduras de animales: el 93% de los ataques fueron producidos por perros, 19.000 afectaron a niños (21%) y 1.365 a menores de cinco años”, señalan.

Ante estas preocupaciones, los expertos sugirieron medidas para mejorar y fomentar la tenencia responsable, pero también para eutanasiar a estos animales en casos más extremos.

La que causó mayor revuelo es darle facultades a Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI) y funcionarios municipales “para capturar y aplicar eutanasia inmediata en casos de ataque a personas o amenaza inminente a la seguridad pública”.

El objetivo de esta medida, según el informe, es “salvaguardar la integridad humana ante agresiones con criterios de urgencia y proporcionalidad”. Sin embargo, actualmente no se regula de manera específica en ninguna norma.

BiobioChile consultó a Cristian Bonacic, académico de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC que participó del estudio. El experto explicó que la finalidad del informe es hacer un diagnóstico y velar por la seguridad de los mismos animales ante esta situación de gravedad.

“Durante casi dos años se recopilaron antecedentes de todo el país aportados por productores de ganado en zona rurales, especialistas en fauna silvestre que están viendo el constante ataque de jauría de perros sobre animales como los zorros de Darwin, el pudú, huemul y aves de humedales como los cisnes de cuello negro”, comenta.

“Además, el estudio muestra la gran cantidad de personas mordidas con lesiones graves. Solamente en el sistema público hay miles de ataques de perros callejeros y perros con dueño que están sin control, tanto en ciudades como en zonas rurales”, agrega.

En la misma línea, dijo que la idea era “alertar a la sociedad y pedir que las autoridades del Ministerio de Salud, Ministerio de Agricultura, Ministerio de Medio Ambiente no ignoren las graves situaciones que estamos enfrentando y se asuma a través de los municipios un plan integral de bienestar animal y cuidado de la salud de las personas”.

No es solo la eutanasia

Hoy en día, frente al ataque de perros sin control, Bonacic argumenta que “no hay un procedimiento claro ni atribuciones para los inspectores municipales para hacerse cargo del problema. Tampoco hay claridad en qué hacer con los animales que son peligrosos para las personas y simplemente se dejan abandonados a su suerte en las calles y zonas rurales”.

El informe, titulado Hacia una estrategia nacional de bienestar animal integral y protección de la salud pública y cuidado del medio ambiente, no solo propone medidas como la eutanasia para casos complejos, sino que también sugiere la creación de más centros de rescate y adopción de mascotas, para detener el flujo de animales abandonados.

Es malo para el bienestar de las mascotas, peligroso para las personas y genera sufrimiento animal y muerte en la ganadería y la fauna silvestre. El foco de la estrategia está en prevenir la explosión poblacional de perros sin control más que la eutanasia o la esterilización, que por sí solas no solucionan el problema”, aclara el experto.

Bonacic también es crítico con el rol del Estado en esta materia: “lo más importante hoy en día es la falta de gobernanza y compromiso del Estado para abordar este problema”, asegura.

“Finalmente, la estrategia utiliza el conocimiento y mecanismos que se realizan en los países desarrollados para poder tener un adecuado equilibrio entre la existencia de mascotas con tenencia responsable y el cuidado de la salud de las personas, la ganadería y la protección de la fauna silvestre”, señala.

Por ejemplo, en países como Italia y Bulgaria, se prohibió la eutanasia sistemática y se puso el foco en la tenencia responsable, pero “esto ha llevado a una crisis sanitaria por aumento de enfermedades, ataques a personas y matanza clandestina de mascotas en forma indiscriminada”, recoge el informe.