Las altas temperaturas pueden afectar nuestro sistema digestivo, por lo que es recomendable cuidar lo que consumimos esos días, para evitar malestares. Aquí te indicamos qué comer y bebes, y qué deberías evitar.

Aunque el verano está llegando a su fin, igualmente quedan muchos días de calor por delante en varias regiones del país. Estas temperaturas tan altas pueden afectarnos cuando no tomamos las precauciones adecuadas, así que es importante preocuparnos de mantenernos en un estado saludable.

Una hidratación y una alimentación poco adecuadas pueden afectar cómo nos sentimos durante el día, por lo que son temas que no deberíamos dejar de lado si queremos andar bien, tanto cuando estamos trabajando o al estar de vacaciones.

Javiera Candia, nutricionista de la marca de agua Benedictino, especialista en Suplementación Deportiva, nos entregó consejos muy simples y efectivos para cuidarnos en estas situaciones.

¿Cuánta agua debo tomar en días de calor?

Cuando se trata de mantenernos hidratados, es esencial tomar agua pura y no solo juegos o bebidas. Esto porque el agua es lo más saludable y lo que más necesita nuestro cuerpo.

“Como en verano las temperaturas son más altas y hacemos otras actividades, el cuerpo puede perder agua constantemente. No hay que esperar a tener sed para hidratarse, ya que la sensación de sed es una respuesta del cuerpo a la deshidratación”, explica la experta.

En ese sentido, detalla que “como regla general, se recomienda en épocas más frías, es decir, otoño e invierno, consumir unos 2 litros de agua. Sin embargo, en primavera y verano se aconseja alrededor de 3 litros. Ahora bien, si realizas actividad física en verano, podrías incluso consumir 40cc x kg de peso al día”.

Alimentación saludable para evitar malestares

No es agradable estar trabajando o vacacionando con malestar estomacal. El exceso de calor también puede afectar tu digestión, así que hay ciertos alimentos que se recomienda consumir para evitar sentirnos mal del estómago cuando hay altas temperaturas.

“Es mejor comer ligero y evitar comidas copiosas que dificulten tu digestión; aumentar el consumo de ensaladas y frutas que contienen vitaminas y minerales, para un correcto funcionamiento del cuerpo; e intentar mantener un patrón de sueño saludable (de 7 a 8 horas diarias)”, expresa la nutricionista de Benedictino.

Respecto a qué comidas es mejor evitar, hay varias que es mejor dejar de lado o disminuir en cantidad cuando te enfrentas a días de mucho calor.

“Evitar el consumo de grasas saturadas y carne roja, ya que el cuerpo demora mucho en digerirlas y esto hace que la temperatura corporal aumente. Moderar el consumo de sal, pues favorece la retención de líquidos. También el consumo de cafeína o bebidas energéticas puede provocar palpitaciones, lo que hará que la temperatura aumente”, indica Javiera Candia.

Y agrega que “los alimentos picantes también harán que la temperatura aumente, así como el alcohol, ya que el cuerpo intentará eliminarlo rápidamente a través del riñón, hígado y sudor, por lo que puede aumentar la sudoración. Si va a tomar alcohol, te recomiendo acompañarlo siempre con unos vasos de agua, ojalá ir intercalando”.

Si pese a que tomas estas precauciones, sientes que tu cuerpo no responde bien al calor, te aconsejamos acudir donde un especialista.